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Libros - Aladar

Hielo

23 nov 2015 / 17:38 h - Actualizado: 23 nov 2015 / 17:40 h.
  • Hielo

Había una unidad, una familia de cuatro integrantes: madre, padre y dos hijos, pero nunca los veremos así. Sólo hacia el final de la novela comprenderemos que esos personajes ‘sueltos’, silenciosos y casi en pausa vienen de un mismo sitio, de una misma casa, de una historia en común. Mientras tanto, son seres individuales que hacen lo que pueden y pueden desde el frío. No hay calidez, a veces hay aproximación pero queda muy lejos hasta de lo tibio. Por otra parte: hielo no es nieve. Caminan sobre la nieve de Islandia, cierto. Pero la novela se llama Hielo. La primera novela de David Aliaga.

Como una película coral (al estilo de Cesc Gay –catalán, como el autor de esta novela–, pero nórdica), Hielo cuenta momentos de la vida de varios personajes que no conectamos uno con otros sino hasta el capítulo Seis de Siete, donde el formato coral alcanza su clímax y lo relacionamos todo.

El hombre que huye, en la taberna. La mujer librera, en un restaurante. El chico que hace música, en un concierto. La chica del herbolario, masajeando rodillas (escenas inolvidables y algo cinematográficas). Y un viejo que se mea encima. Y un enfermero que vuelve a su madre. Por encima de todos: un niño muerto, nexo y fantasma que los enfrenta unos a otros y los obliga a ponerse de cara ante la realidad. Realidad es también nieve. Pero la novela se llama Hielo.

Hay algo de congelamiento en la historia: la culpa y el dolor son la base. A pesar de ello, la lucha cotidiana de cada uno de los personajes por seguir la vida, por ser personas comunes que trabajan, comen y hasta se enamoran. Con ritmo lento, como el de la caída de la nieve, y pocas palabras, propio del estilo nórdico, la trama, que sin embargo avanza, se configura como si se congelara. Al final: un estallido, que tampoco estalla tanto; una escena perfectamente construida sobre un diálogo redondo y preciso en el que una madre no quiere escuchar y un hijo está dispuesto a gritar.

La novela se llama se llama Hielo. Cierto, no podría llamarse Nieve, se quedaría corta: no es sólo lentitud, blancura y frío. Es congelamiento y hasta estatismo. Sí, es Hielo. ~

Calificación: Fría pero humana.
Tipo de lectura: Coral (se desvela en el clímax).
Tipo de lector: Sensible.
Argumento: Novela coral en la que varios personajes intentan hacer de su día a día algo mejorable. Luego se entrecruzan las historias.
Personajes: El hombre que huye, la mujer de la librería y su hijo, los clientes de la librería, el anciano y su hija, el enfermero, y otros secundarios.
¿Dónde puede leerse?: En tren atravesando paisajes nevados. En invierno.


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