jueves, 15 noviembre 2018
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Las grietas de Jara

06 nov 2018 / 07:26 h - Actualizado: 06 nov 2018 / 07:34 h.
  • Portada de ‘Las grietas de Jara’. / El Correo
    Portada de ‘Las grietas de Jara’. / El Correo

No son pocas las buenas novelas que cuentan una parte de lo cotidiano, sin grandes tramas llenas de giros inesperados, sin grandes recursos estilísticos, sin imágenes de potencia sideral. No son pocas y algunas de ellas son grandes trabajos

No es obligatorio despertar a tu personaje convertido en un insecto horrible o crear un universo mágico para hacer buena literatura. Con un punto de vista adecuado, una trama coherente, un diseño de personajes que aguante bien el tema tratado y esa investigación con el lenguaje que es tan necesario y que buena parte de los nuevos autores no saben ni lo que es; se pueden conseguir obras de calidad.

Claudia Piñeira es argentina y quiso ser socióloga. La dictadura de aquel país no dejó que los jóvenes estudiasen algunas cosas. Así que no pudo ser lo que deseaba. Pero después de estudiar otras cosas, Claudia Piñeira se hizo escritora. Buena escritora. Una de sus novelas es la que se titula Las grietas de Jara, un relato que habla del destino, de cómo las personas elevamos a los altares lo que nos va pasando porque las cosas no pueden ser de otra forma, habla de un golpe de timón al que todos tenemos derecho independientemente de la edad, el sexo o la profesión que ejerzamos. Las gritas de Jara es la historia de un hombre de mediana edad que se ha dejado llevar por el día a día, que no ha cumplido sus sueños porque renunció, incluso, a tenerlos.

Piñeira escribe muy bien. Cuida el mensaje con mimo. Sabe qué es lo que tiene que expresar y eso es sagrado. Dibuja a Pablo Simó, el personaje protagonista, con detalle y diseña al resto de modo que crezcan como actantes, es decir, como todo aquello que en un relato aporta luz al protagonista, todo aquello que permite que entendamos a Simó. Por otra parte, esas grietas a las que hace referencia el título (Jara es un sujeto y sus grietas son las que lucen en la pared de su casa) son el elemento principal con el que se construye el correlato objetivo. Las grieta que adorna la vida de cualquier persona «es imposible no verla y cuando se hace visible nada es lo mismo».

Las 251 páginas de Las grietas de Jara (Alfaguara, 2009) son amables puesto que están muy bien escritas. Aunque la trama no es la más feliz de la historia, el lector se encontrará bien con el libro entre las manos.

Calificación: Buena.

Tipo de lectura: Fácil; intensa a veces.

Tipo de lector: Cualquiera al que le guste la buena literatura.

Personajes: El principal está diseñado al milímetro; el resto son actantes perfectos.

Argumento: ¿Nos merecemos poder cambiar el curso de nuestra propia historia? El protagonista nos enseña un camino.

¿Dónde puede leerse?: De cara a una pared.


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