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No llores

Interesante novela de Mary Kubica que se decanta por la novela de suspense para construir una historia bien trenzada aunque planteada con cierto ventajismo

13 ene 2018 / 08:44 h - Actualizado: 12 ene 2018 / 18:02 h.
  • Portada de ‘No llores’ en su versión original. / El Correo
    Portada de ‘No llores’ en su versión original. / El Correo
  • Mary Kubica. / Fotografía de femalefirst.co.uk
    Mary Kubica. / Fotografía de femalefirst.co.uk

Agatha Christie diseñó una forma de hacer literatura y, por tanto, un tipo de novela que triunfó en su momento, lo sigue haciendo y que en el futuro mantendrá sus privilegios. Esta autora no hacía gran literatura, pero consiguió que millones de personas disfrutaran leyendo sus libros y que otros tantos encontraran en la literatura un anclaje a la realidad. Dicho de otro modo, Agatha Christie logró enganchar a la lectura a miles y miles de personas y lo seguirá consiguiendo.

La zona más lúdica de la lectura, la parte más divertida, el camino hacia esa desconexión de la realidad que tanto necesitamos a veces, es lo que representa un tipo de literatura. Como la de Agatha Christie y como la que comienza a hacer Mary Kubica.

Esta autora, de la que ya hemos podido leer Una buena chica y Una chica desconocida, se apunta a la novela de suspense y misterio de siempre. No hay que confundir con lo que se conoce como thriller. Es más moderno, gusta más a los editores, pero No llores de Mary Kubica es una novela de suspense en la que las trampas con las que se maneja la autora y con la que nos encontramos los lectores no son pocas, en la que la información se ofrece con cuentagotas y con un criterio muy cicatero para que tengamos que seguir buscando en el resto del relato. Es esta una novela de suspense y no está nada mal. Se lee bien, es divertida y mantiene al lector pegado al sillón durante horas. Nada de gran literatura, pero No llores se puede convertir en un excelente regalo o en una recomendación para ese adolescente que se niega a leer una y otra vez.

La historia que cuenta Mary Kubica es muy simple. Los personajes son bastante planos y progresan poco a lo largo de la narración. Y todo se dice desde dos puntos de vista distintos. Son dos personajes los que van contando lo que les sucede. Cada capítulo se encabeza con el nombre del que va a contar sus peripecias. Menos mal (primer problema del libro) porque Kubica se olvida de crear un lenguaje propio de ese personaje, una forma de ver las cosas que nos indique que es ese y no otro el que nos cuenta las cosas. Es imposible distinguir al narrador abriendo el libro al azar y leyendo una página cualquiera. Una pregunta ¿los muertos pueden contar historias?

Por otra parte, el final de desarrolla con prisas excesivas. Después de trabajar bien las trampas literarias y dosificar la información con tino, a la autora le da por correr y atropellarse sin razón alguna.

En cualquier caso, el libro es muy divertido, lo puede leer cualquier tipo de persona (de 14 años en adelante) y hace pasar un rato más que agradable.

HarperCollins va construyendo su colección de narrativa con títulos más que atractivos para el lector medio. Y eso es siempre una buena noticia. Porque la literatura no debe convertirse es algo para unos pocos.

Calificación: Entretenido.

Tipo de lectura: Agradable, fácil.

Tipo de lector: Interesado en esos crímenes cometidos o por cometer y en los que hay que dar caza al asesino.

Personajes: Planos aunque sirven para un relato como este en el que manda la trama.

Argumento: Nada es lo que parece y tu minuto de gloria está por llegar.

¿Dónde puede leerse?: En una cafetería, mirando a través de la ventana.


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