lunes, 10 diciembre 2018
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Sonidos del pasado

En las salas del CaixaForum (de momento, en las de Madrid) podemos escuchar, gracias a un sofisticado programa informático, como suenan los instrumentos antiguos, que atmósferas nos transmiten, que impresiones causan sus acordes extraños. Es uno de los ‘gadgets’ de la muestra

15 sep 2018 / 08:58 h - Actualizado: 12 sep 2018 / 08:21 h.
  • Pintor de Berlin, ánfora: citarista, c. 480-470 a.C. Ática, Grecia. Arcilla. Musée du Louvre. © RMN-Grand Palais, Musée du Louvre. Foto: Hervé Lewandowski
    Pintor de Berlin, ánfora: citarista, c. 480-470 a.C. Ática, Grecia. Arcilla. Musée du Louvre. © RMN-Grand Palais, Musée du Louvre. Foto: Hervé Lewandowski
  • Arpista (pavimento de mosaico), 241-272 d.C. Bishapur, Irán. Piedra y mármol. Musée du Louvre. © RMN-Grand Palais, Musée du Louvre. Foto : Franck Raux
    Arpista (pavimento de mosaico), 241-272 d.C. Bishapur, Irán. Piedra y mármol. Musée du Louvre. © RMN-Grand Palais, Musée du Louvre. Foto : Franck Raux

El conocimiento de la antigüedad va unido a la profundización en las sensaciones de nuestros ancestros, lo que vieron, comieron, olieron, escucharon y sintieron sobre su piel los habitantes de las culturas antiguas. Cuanto más conocemos sobre esto, más nos aproximamos a su vida doméstica, y más cercanos vemos a esos hombres y mujeres de apariencia tan distinta. La fuente principal de este saber son la arqueología y el estudio, pero sobre todo la imaginación.

¿Qué música se escuchaba? Se planteó esta pregunta el cinematógrafo, en el justo momento en el que se reinventaba, dotándose de sonido. El intento inicial habían sido los pastiches decimonónicos de Giuseppe Verdi, sobre todo «Aida», pero las primeras investigaciones realistas sobre la música en la antigüedad surgen con los primeros péplum. En torno a sus grandiosas producciones –«Ben-Hur», «Quo Vadis», «Espartaco», «Cleopatra»– aparecen los primeros libretistas, se interpretan partituras inconexas que llevaban siglos sin leerse, se reproducen instrumentos desconocidos que solo se habían visto en pinturas y relieves. Se revela en ese instante glorioso que la antigüedad «sonaba», y los directores de escena se implican en traducir ese mundo sonoro para los espectadores del siglo XX. Este es el arranque de la interesante exposición que produce la Fundación La Caixa junto con el Museo del Louvre, de donde proceden la mayor parte de los fondos expuestos. Este planteamiento inicial, acertadísimo, va a modificar la visión posterior sobre las piezas expuestas, estableciendo un relato cautivador.

El recorrido se centra en tres de las culturas referenciales para la Historia del Arte: Egipto, Grecia y Roma, junto con algunos elementos del Creciente Fértil. Con la presentación de pinturas, dibujos, bajorrelieves, esculturas, estatuillas, cerámicas, amuletos, joyas, e instrumentos musicales, se desarrollan ante la mirada del visitante diferentes zonas temáticas presididas por la música, destacando la importancia que tuvo en los rituales religiosos y de poder, en la guerra. Culminando con un estudio sobre la figura y el estatuto de los ejecutantes, el análisis de las notaciones musicales y la transmisión de las partituras, señalando finalmente los viajes de los instrumentos musicales más destacados en su expansión a través del Mediterráneo. Aún podemos repasar el inicio, para volver a ver en la primera sala una breve, pero efectiva representación del imaginario de la música antigua para los artistas del siglo XIX con varios óleos, y una destacada escultura de Jean-Léon Gérôme.

Se puede visualizar -y escuchar- el sonido del aulós, que se duplicaba mediante dos flautas de tibia; de los címbalos, los sonajeros, las claquetas. Desde la legendaria lira con la que se supone a Nerón durante el incendio Roma, al sistro dedicado a la diosa egipcia Hathor, o a al cornu legendario, como el que se muestra, que fue extraído de entre las cenizas de Pompeya. Hay un tambor de doble membrana hallado en un yacimiento en Tebas que tiene más de veinticinco siglos. Son especialmente evocadores los frisos y los bajorrelieves que muestran cortejos religiosos, báquicos, o guerreros con profusión de músicos en el dominio de sus instrumentos.

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MÚSICAS EN LA ANTIGÜEDAD

CAIXAFORUM. MADRID

6 de junio a 18 de septiembre 2018

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