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Yeruldelgger. Tiempos salvajes

Segunda nivela de Ian Manook que tiene como protagonista al comisario mongol Yeruldegger. Divertida novela policiaca

04 nov 2017 / 08:41 h - Actualizado: 30 oct 2017 / 00:52 h.
  • Portada de ‘Yeruldelgger. Tiempos salvajes’. / El Correo
    Portada de ‘Yeruldelgger. Tiempos salvajes’. / El Correo

El personaje que ha creado Ian Manook tiene muchas posibilidades de convertirse en uno de los más populares durante los próximos años. La mezcla de trama policial y Mongolia como escenario en el que se desarrolla la acción, se recibe con agrado por su originalidad. Mucho de lo que rodea al personaje principal resulta extraño y desconocido. Tan pronto nos encontramos en un paraje inhóspito como en el centro de una capital contaminada hasta extremos inimaginables, llena de hombres y mujeres sin esperanza o delincuentes sin escrúpulos.

Esta segunda entrega de la saga, protagonizada por el comisario Yeruldelgger, guarda relación con la primera. Se repiten personajes y se recuerdan algunos aspectos de la novela anterior. Queda intacto el sistema narrativo, el ritmo del relato, los tonos y los alientos, la voz narrativa... Y esto se convierte en una ventaja y un problema al mismo tiempo.

Que se parezca mucho a la anterior novela hace que, casi seguro, guste con la misma intensidad. Y la primera gustó mucho al que leyó el relato. Pero, al mismo tiempo, es tan grande esa similitud que la sensación de leer ‘más de lo mismo’ puede causar algo de rechazo. No obstante, se lee bien y, posiblemente, pueda más el deseo de conocer cómo acaba la cosa.

Ian Manook arriesga en exceso cuando da por hecho que el lector sabe algunas cosas que sólo sería posible en el caso de que ese lector fuera el mismo. Es verdad, que no afectan al desarrollo de la trama, pero causa extrañeza. Y juega apostando a caballo ganador repitiendo esquema. El resultado es que Yeruldelgger. Tiempos salvajes es una de las novelas del noir más atractivas del panorama editorial actual. Una trama apasionante y equilibrada, unos personajes muy bien perfilados, el remate del relato bien diseñado, una mezcla de elementos espirituales con mundanos y sucios que nos lleva de un lado a otro sin empujones proporcionando al lector momentos de lectura apasionante.

Un libro muy recomendable.

Calificación: Bueno.

¿Tipo de lectura?: Amena, atractiva.

¿Tipo de lector?: Aficionados a la novela negra.

Argumento: En Mongolia pasan las mismas cosas que en cualquier otro lugar del mundo, pero allí todo se tiñe de cultura ancestral contrapuesta a la modernidad más repugnante.

¿Dónde puede leerse?: En el metro, en el bus, en casa, en el parque...


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