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Alcalá de Guadaíra

Alcalá de Guadaíra no solo vive de la industria

La ciudad se lanza a la caza del turista con su auditorio, el río Guadaíra, su patrimonio industrial y la soleá alcalareña

19 may 2017 / 08:49 h - Actualizado: 18 may 2017 / 20:20 h.
  • El auditorio Riberas del Guadaíra.
    El auditorio Riberas del Guadaíra.
  • La antigua Harinera de Alcalá de Guadaíra.
    La antigua Harinera de Alcalá de Guadaíra.
  • La iglesia desacralizada de San Miguel.
    La iglesia desacralizada de San Miguel.
  • El Ayuntamiento proyecta un centro medioambiental.
    El Ayuntamiento proyecta un centro medioambiental.

No sólo basta con ser el pulmón industrial de la provincia de Sevilla. Alcalá de Guadaíra, sin olvidar que su porvenir económico siempre ha estado unido al de sus polígonos, pretende sumarse a la buena senda turística de Sevilla, que encadena mes a mes cifras de récords de visitantes. Para ello, el Consistorio alcalareño no sólo piensa poner el escaparate su patrimonio cultural y natural, como el castillo, los molinos o el entorno de las riberas del Guadaíra, sino contar con varias sedes para picotear en el turismo industrial, el de naturaleza, el de congresos o el cultural, aunque centrado en el flamenco.

La primera parada de este trampolín turístico pasa por la antigua Harinera, que abrió sus puertas en primavera de 2015 como sede de la oficina de turismo y, sobre todo, como centro de interpretación de la industria panadera. Tras ese legado de la era Limones, la nueva corporación quiere darle nuevos bríos a este foco de turismo industrial con la concesión administrativa de un restaurante con zona exterior, así como dotar de actividades una zona que tiene a tiro de piedra el parque de San Juan, cerca de la ribera del Guadaíra. «Tras adquirir la antigua Harinera e invertir mucho para que fuera museo, ahora estamos recogiendo los frutos, recibiendo muchas visitas, pero se puede sacar más partido», admitió la alcaldesa de Alcalá de Guadaíra, Ana Isabel Jiménez.

Otra infraestructura ya en uso, pero a la que se le quiere aprovechar más como escaparate es la iglesia desacralizada de San Miguel. El templo mudéjar, enclavado en la zona del castillo, vivió siglos de abandono hasta que la llegada de fondos europeos (el Plan Urbana) a Alcalá de Guadaíra permitió su restauración. Esta primavera se ha concedido a una empresa cuya misión inicial era el de sacar rendimiento turístico al templo y al cercano castillo. El giro ahora pasa por transformar este edificio en «centro de la cultura y el flamenco». La elección no es casual, ya que en el barrio del castillo, donde nació y vivió Joaquín el de la Paula, creador de la soleá de Alcalá. Así, se confía en que el templo de San Miguel sea el catalizador de toda la oferta cultural relacionada con el flamenco en Alcalá de Guadaíra.

La tercera pata es la medioambiental. Jiménez resalta el trabajo de recuperación del Guadaíra, que convierte a Alcalá en uno de los pocos municipios con un patrimonio naturales dentro del núcleo urbano. «Hace años, el río no tenía vida, pero todo ha cambiado con el trabajo desarrollado con el plan Riberas del Guadaíra; ahora toca ponerlo en valor», insistió la regidora alcalareña. Y, para ello, aparte de los trabajos de mantenimiento y conservación –se ha destinado incluso a agentes de la Policía Local para combatir los casos de vandalismo en los márgenes del Guadaíra–, se tiene previsto habilitar un centro medioambiental. Este se encontrará en la antigua vía del tren de los panaderos, junto al parque Oromana y la piscina de San Juan. En este emplazamiento se tratará de desarrollar actividades en torno al río Guadaíra que estén relacionadas con el turismo saludable y de ocio. Además, habrá también espacio para la investigación.

Y los congresos

El último aliciente para cautivar al turista está en el auditorio Riberas del Guadaíra, que ha demostrado acreditada solvencia en sus seis años de andadura. Así lo corroboran los datos, con una media de 30.000 espectadores por temporada; y también hechos tan significativo como que el teatro ya ha entrado en el circuito nacional de musicales, conciertos y representaciones.

Sin embargo, desde el Ayuntamiento consideran que se le puede sacar mucho más partido a este escenario. «El auditorio Riberas de Guadaíra funciona bien, pero queremos abrirlo a congresos de nivel medio». Al respecto, el auditorio cuenta con salas adaptadas para la celebración de este tipo de eventos, que atraen a un perfil de turista con un alto poder adquisitivo. La alcaldesa señala que este estrategia no busca competir en ningún momento con el Palacio de Congresos y Exposiciones de Sevilla (Fibes), ya que buscan congresos diferentes. En ese sentido, Alcalá de Guadaíra competiría con otros municipios que se han apostado por el turismo de congresos, caso de Carmona, que ha sabido aprovechar espacios como el Hotel Alcázar de la Reina para acoger eventos de tipo medio, que son los que busca captar el Consistorio alcalareño. Para ello, ya han mantenido conversaciones con la Consejería de Turismo de la Junta de Andalucía para acceder a este campo como complemento a Sevilla.


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