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La Fiscalía investiga el chiringuito Lolo Tejero

El Seprona denuncia un posible delito contra la ordenación del territorio por sus reiteradas ampliaciones y obras sin licencia

26 jun 2018 / 21:18 h - Actualizado: 26 jun 2018 / 22:55 h.
  • Chiringuito Lolo Tejero, unido a la casetilla de al lado que originalmente era una caseta de información de la urbanización Vera de Mar. / El Correo
    Chiringuito Lolo Tejero, unido a la casetilla de al lado que originalmente era una caseta de información de la urbanización Vera de Mar. / El Correo
  • Instalaciones del chiringuito Lolo Tejero tras la obra de reconstrucción después del temporal. / El Correo
    Instalaciones del chiringuito Lolo Tejero tras la obra de reconstrucción después del temporal. / El Correo
  • Destrozos en el chiringuito Lolo Tejero, en La Antilla, tras el último temporal. / El Correo
    Destrozos en el chiringuito Lolo Tejero, en La Antilla, tras el último temporal. / El Correo
  • Así era el chiringuito, de chapa verde y con 110 metros cuadrados en sus orígenes, donde se aprecia ya el crecimiento sin permiso. La caseta de información de obra estaba a ocho metros de distancia. / El Correo
    Así era el chiringuito, de chapa verde y con 110 metros cuadrados en sus orígenes, donde se aprecia ya el crecimiento sin permiso. La caseta de información de obra estaba a ocho metros de distancia. / El Correo

El último temporal ha vuelto a poner al descubierto irregularidades en el litoral. La Fiscalía provincial de Huelva, tras las diligencias del Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona), ha abierto una investigación por las obras de reconstrucción del chiringuito Lolo Tejero, en la playa de La Antilla, en Lepe. Según el ministerio fiscal, los hechos denunciados «podrían ser constitutivos de delito contra la ordenación del territorio previsto en el artículo 319.1 del Código Penal, por eso procede a investigar si las obras realizadas tras el temporal «son o no autorizables-legalizables». Y apunta irregularidades graves.

En el «decreto» por el que se resuelve incoar diligencias de investigación, notificado al Seprona, se expone en los antecedentes de hecho que las obras, «amparadas en declaración responsable pero sin licencia, consisten en la reconstrucción de las instalaciones muy afectadas por los últimos temporales sobre base de piedras y hormigón».

«La delegación de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio de la Junta ha informado de que la instalación existe desde 1977, que carece de concesión expresa y que las competencias conforme a la legislación de Costas (DT Primera Ley 22/1988) son de la Administración Central», añade el texto de la Fiscalía, en el que se indica también que «el Servicio provincial de Costas no ha contestado todavía al requerimiento del Seprona, si bien ha informado al Ayuntamiento de Lepe que en todo caso consta que la instalación tenía originariamente 110 metros cuadrados y se ha ido ampliando hasta ocupar una superficie de 467,38 metros cuadrados incompatible con la legislación de Costas».

Por su parte, según la Fiscalía, que asigna a Alfredo Flores la investigación, el Ayuntamiento de Lepe informó que «las obras no cuentan con licencia y que al afectar a una superficie de 467,38 metros cuadrados no son legales ni legalizables» por lo que en el mes de abril el Consistorio abrió expediente «de restauración de la legalidad dando plazo de alegaciones a los promotores», según reza en el escrito de la Fiscalía al que ha tenido acceso este periódico.

En el punto quinto del documento se manifiesta que los hechos denunciados podrían ser constitutivos de delito contra la ordenación del territorio previsto en el artículo 319.1 del Código Penal, por ello la Fiscalía procede a incoar las correspondientes diligencias de investigación para «determinar la naturaleza del hecho y, en esencia, si las obras acometidas son o no autorizables», «estando a la espera del fin de la investigación del Seprona (deberá aportar la documentación pendiente del servicio provincial de Costas) y del informe completo y actualizado del Ayuntamiento de Lepe sobre la tramitación del expediente de restauración de la legalidad».

Lo cierto es que, mientras los propietarios del chiringuito han convocado ya varias veces a los vecinos para pedir la apertura del establecimiento, éste parece seguir creciendo al margen de la ley. Evidentemente, los chiringuitos a pie de playa son necesarios en verano, pero «deben cumplir la normativa».

El último temporal que afectó gravemente al litoral onubense se registró a finales de febrero y principios de marzo. Sólo un mes después, en abril, los propietarios del chiringuito ya habían culminado los arreglos sin la autorización de Costas, que ya denunció ampliaciones irregulares en años anteriores. El Consistorio lepero dijo entonces, en abril, que no se podían paralizar estas obras de reconstrucción porque ya habían terminado.

Según se puede constatar por algunas fotos, el pasado verano el chiringuito creció otros 80 metros cuadrados tras habilitar un nuevo acceso en el lateral y montar una nueva barra con veladores en el lugar que ocupaban unos años antes las duchas de la playa. Pasó de los 110 metros cuadrados permitidos mediante concesión administrativa y de acuerdo con las ordenanzas municipales de la época a los casi 500 actuales. Este nuevo negocio, Cervecería La Tejera, quedaba a continuación de una cámara de frío que en origen sirvió como la caseta de información y venta provisional de la urbanización Vera de Mar, que debió ser retirada hace más de 30 años.

El plan parcial de urbanización de esta zona establece en su artículo 13 que «el único uso admisible es el de vivienda unifamiliar», mientras que en el artículo 7 sobre la zona de playa indica que «sólo se permitirán construcciones provisionales y desmontables, cuya instalación deberá autorizarse cada temporada».


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