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Ecoperiodismo

¿Qué pasaría si la Junta elimina la Consejería de Medio Ambiente?

Medio Ambiente tiene en la actualidad una consejería propia que garantiza la gestión ecológica en Andalucía. Expertos académicos y de conservación adelantan las consecuencias de prescindir de esta consejería

Ricardo Gamaza RicardoGamaza /
11 ene 2019 / 14:15 h - Actualizado: 11 ene 2019 / 14:30 h.
  • Parque Nacional de Doñana. / EFE
    Parque Nacional de Doñana. / EFE

La reducción de consejerías será la primera medida que va a llevar a cabo el nuevo Gobierno. En el área ambiental, la Legislatura que ahora se cierra ha tenido un foco de gobierno puesto en la gestión del medio ambiente. Sin entrara a valorar si la gestión ha sido buena o mala en este ciclo que ahora se cierra, lo cierto es que ello supone una apuesta por los ambiental. Si el nuevo Gobierno decidiese prescindir de una consejería propia para el Medio Ambiente andaluz, dejando esta competencia relegada a un papel secundario, ¿qué puede pasar?

«Gestión de un patrimonio de la humanidad»

WWF es probablemente la organización independiente de conservación líder del mundo. Adena, como se denominó tras su creación en 1961 es una de las mayores organizaciones internacionales de conservación de la naturaleza y nació en territorio andaluz, en Doñana, para lograr obtener fondos que salvasen este espacio ambiental único en el mundo de los primeros planes franquistas para ‘el Coto’: convertirlo en un gran eucaliptal. El dictador Francisco Franco entendió gracias a los primeros ecologistas que Doñana era demasiado importante como para convertirla en un terreno para la producción de madera. Este año se cumplen 50 años de la declaración del Parque Nacional de Doñana, pero puede ser que las velas no se soplen desde una consejería propia de medio ambiente. El secretario general de WWF-España, Juan Carlos del Olmo, ha asegurado a Ecoperiodismo que “el nuevo gobierno andaluz tiene que entender que tiene en sus manos la gestión de un patrimonio de la humanidad”, por lo que advierte que WWF “va a estar en una actitud muy vigilante de lo que se haga en este espacio natural”. Pero el máximo representante español de la organización ecologista se muestra alarmado ante cuestiones que los socios de Gobierno ya han anunciado, como el apoyo a los regantes ilegales de la fresa en Doñana o la construcción de carreteras muy dañinas para Doñana, como la que uniría Huelva y Cádiz a través del Parque Nacional o el desdoble de carreteras que llevan a la playa de Matalascáñas. El proyecto gasistico en el subsuelo de Doñana o la reapertura de la mina de Aznalcóllar, la que produjo el vertido tóxico en 1998, son cuestiones que el Gobierno anterior no cerró y que se suman a los fantasmas que atenazarán Doñana, según prevé Juan Carlos del Olmo.

Agrupación con otras consejerías

WWF nació para crear un fondo económico con el que comprar fincas y frenar el avance de la frontera agrícola en Doñana, rememora el secretario general de esta organización ecologista, “y precisamente por eso meter el medio ambiente dentro de una macroconsejería con agricultura sería un grave error, porque la agicultura defiende los intereses de sectores productivos, muy importantes pero no generales, y el medio ambiente defiende cuestiones que nos afectan a todos, como el agua, el aire o la calidad de vida de toda la ciudadanía”.

Para el catedrático de Ecología de la Universidad de Sevilla, Enrique Figueroa, “la posibilidad de agruparla el medio ambiente con otras, como Agricultura, Pesca y Desarrollo Rural, ya se llevó a cabo por los responsables (PSOE) del ciclo que termina y no funcionó”. Figueroa se refiere al la decisión que tomó la presidenta Susana Díaz en 2012 de fusionar en una macroconsejería (por lo que tienen de gestión y complejidad técnica) las consejerías de Agricultura y Pesca y la de Medio Ambiente. Pese a poner esta macroconsejería en manos del que probablemente haya sido el mejor consejero hasta la fecha del Gobierno andaluz, Luis Planas, actualmente ministro del mismo ramo, el resultado fue desolador.

En efecto, esa fue la única vez en la que un Gobierno andaluz Medio Ambiente relegó el medio ambiente a un papel secundario en una consejería, algo que ahora podría volver a pasar dado que los partidos que van a componer el nuevo Gobierno PP y Ciudadanos, no han dedicado ni un minuto en la campaña andaluza a hablar de temas ambientales, lo que sin duda, demuestra un escaso interés en el medio ambiente.

El secretario general de WWF-España asegura en este sentido que relegar el medio ambiente bajo otras competencias autonómicas en una consjería “como Agricultura que es donde se suele aglutinar, tal y como hemos visto en el propio Gobierno central y en otras comunidades autónomas, supone relegar los intereses generales del medio ambiente a los intereses de lobbies concretos”. Asegura Del Olmo que ese tipo de decisiones “nunca son inocentes”.

Trasvases

Leandro del Moral, catedrático de geografía de la Universidad de Sevilla y una de las principales eminencias en materia de aguas en España, apunta a uno de esos lobbies, el del agua, cuyas competencias actuales están dentro de la todavía Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio. “El Pacto de los 90 puntos suscrito entre Ciudadanos y el PP incluye un apartado -el número 46- dedicado al agua que constituye una declaración en línea con la vieja política hidráulica que llevamos ya dos décadas largas tratando de superar en Andalucía, en España y en toda Europa”, explica este académico. “El citado apartado comienza con una declaración expresa a favor de los trasvases -interconexiones los llama-, que cuando se denominan de esa manera y se presentan como contenido fundamental del Pacto Andaluz por el Agua, junto con las infraestructuras prioritarias y de urgente necesidad, no significan otra cosa que trasvases entre cuencas”.

“En una entrevista antes de las elecciones realizada al actual candidato a Presidente de la Junta anterior a las elecciones, se le preguntaba qué traería a Andalucía, y su respuesta fue: Agua”, alerta Del Moral. “¿A quién, de entrada, le suena mal eso? El problema es que más allá del polémico trasvase entre el Tinto-Odiel-Piedras y el Guadalquivir -Doñana- que se acaba de aprobar, que trae agua de la cuenca del Guadiana, de consecuencias muy inciertas, ningún trasvase que aporte agua a Andalucía desde cuencas externas es posible, por razones hidrológicas, económicas y sociales. En ninguna parte sobra agua, dada la situación de deterioro actual de las masas de agua, por no hablar del muy problemático futuro que señala el cambio climático en curso”, explica.

«Retroceso histórico»

El programa del PP para estas elecciones incluía la medida de creación de una Consejería de Agua y Agricultura, siguiendo la estela de lo que ya se hizo en Murcia. “Esa propuesta, en coherencia con lo anterior, significa un retroceso histórico, esperemos que coyuntural, de un proceso largo, difícil y absolutamente necesario de cambio de paradigma de gestión del agua muy consolidado científica y técnicamente, además de perfectamente definido en el marco general de la política del agua de la Unión Europea”, aclara el catedrático de Geografía y miembro de la Fundación Nueva Cultura del Agua.

Para el responsable nacional de WWF, “lo más graves es la demolición de la estructura de gestión, ya que es muy fácil desmantelar una consejería pero después volver a crearla cuesta muchas generaciones políticas”. Además, dice, “en Andalucía la Consejería de Medio Ambiente desde que nació como Agencia y después adquirío más competencias, ha sido emblemática y en muchos casos ha marcado el camino a seguir en muchos temas para otras comunidades autónomas e incluso para el Gobierno central”.

Coincidiendo con el secretario general de WWF, el catedrático sevillano de Ecología, Enrique Figueroa, explica que en Andalucía “desde 1975 se viene trabajando de forma intensa por el medio ambiente andaluz profundizando en su conocimiento y la generación de directrices, reglamentos y decretos que lo regulen y protejan”

El catedrático de ecología de la Universidad de Sevilla que además es Premio Andalucía de Medio Ambiente y forma parte de manera continuada durante 26 años en el Consejo Andaluz de Medio Ambiente, destaca entre los logros más recientes llevados a cabo desde esta Consejería está la aprobación por unanimidad en el Parlamento de Andalucía, el pasado mes de septiembre, de la Ley de Cambio Climático y Transición Energética, “un hito político relevante fruto de un largo recorrido que comenzó en el año 2000”, rememora Figueroa. Pero una vez aprobada toca ahora profundizar en ella y que la desarrollen, explica el académico.

El medio ambiente nunca puede ser una rémora para el correcto desarrollo de los pueblos, al revés debe ser un elemento esencial para el desarrollo integral, como pide el Papa Francisco”, sostiene Enrique Figueroa, quien incide también sobre el medio ambiente urbano: “Hay mucho que hacer y empezar mañana ya es comenzar tarde; Nuestras ciudades y pueblos necesitan atención en relación con su medio ambiente, hoy y especialmente ante los escenarios de cambios venideros”. Concretamente el catedrático de la Universidad de Sevilla apunta a la mejora de la calidad del aire en las ciudades y que “cada ciudad y pueblo de Andalucía tenga cuanto antes, de acuerdo con su Ley de Cambio Climático, desarrollar su Plan Estratégico ante el Cambio Climático”.

Un punto en el que también coincide Juan Carlos del Olmo, que afirma de manera rotunda que “el verdadero problema de Andalucía no es la inmigración, como ha estado diciendo VOX en sus discursos, sino el cambio climático”. Mientras el nuevo Gobierno andaluz mire a la costa buscando pateras y no midiendo el avance de los océanos por el cambio climático, será cuestión de tiempo que el agua nos llegue al cuello a toda la ciudadanía.


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