domingo, 28 mayo 2017
11:33
, última actualización

«Con 32 años de carrera no puedo dar un paso en falso»

El Teatro Lope de Vega acoge hoy la presentación del disco ‘El hombre sin sombra’, de Mikel Erentxun. Será una primicia dada a conocer dos días antes de su publicación oficial. El músico promete un concierto acústico cargado de energía

16 may 2017 / 20:25 h - Actualizado: 16 may 2017 / 20:32 h.
  • «Con 32 años de carrera no puedo dar un paso en falso»
    El cantante Mikel Erentxun regresa hoy al Teatro Lope de Vega inaugurando su nueva gira El hombre sin sombra. / El Correo

Tras el éxito de su doble álbum Corazones, trabajo con el que fue nominado al Latín Grammy como mejor álbum en 2015, Mikel Erentxun (Caracas, 1965) presenta su nuevo disco, El hombre sin sombra, que verá la luz este próximo viernes. Antes, hoy mismo, a las 20.30 horas en el Lope de Vega (entradas, de diez a 30 euros) dará a conocer en primicia su más reciente creación.

—Primer concierto del nuevo tour y prende la mecha en un teatro como el Lope de Vega, un lugar clásico, muy refinado.

—Sí, creo que va a ser un concierto más sibarita que los que vendrán después, aunque también queremos transitar por terrenos más pantanosos. La mayor parte será en acústico, hilando muy fino con el sonido, pero también nos meteremos con lo eléctrico para que tengamos una buena carga de energía. Siempre digo que nuestra música funciona igual de bien en salas de concierto que en teatros. Además yo, como espectador, prefiero disfrutar de un concierto sentado. Será que estoy mayor.

—Con algunos de sus discos ha ido a contramano del mercado, ¿también se permite ciertos riesgos cuando sube al escenario?

—Por supuesto. Hoy, por ejemplo, tocaremos las 12 canciones un disco que todavía no se ha editado, que nadie conoce. Es una primicia para el público de Sevilla dos días antes de que el álbum esté en la calle. Haremos el disco entero; eso no es común en el mundo del pop-rock. Hay muchísimos artistas que toman el disco, la novedad, como una excusa para salir a tocar y luego hacen lo de siempre. A mí me gusta dar la importancia a cada trabajo; me he llevado dos años defendiendo mi anterior disco, Corazones, y ahora me centraré en este.

—¿Cómo hila el anterior trabajo con el nuevo?

—Casa muy bien como una continuación; damos un paso nuevo. Sigo escribiendo todas las canciones y tocando todos los instrumentos, pero el resultado en El hombre sin sombra es más íntimo; es un disco más concreto, también más acústico. Luego está la temática; que gira alrededor mía; es un tratado de amor y de desamor. Yo suelo decir que es un disco sobre el amor y sus consecuencias, probablemente haya más canciones de desamor. He tenido un 2016 en el que sentimentalmente he estado montado en una montaña rusa que me ha llevado a escribir... lo que he escrito. Es la primera vez en mi historia discográfica que no he querido sonar a otra cosa, y ese es el mayor logro de mi productor, Paco Loco, convencerme de que no tengo que parecerme a nadie. Ahora, con 52 años no canto como cuando tenía 20, afortunadamente canto mejor, me gusta más mi voz actual, pero he cantado de una manera mucho más natural. Por eso este disco tiene esa lectura más homogénea, más sencilla.

—Lleva años sobreviviendo al margen de grandes campañas de marketing y siendo olvidado por las radiofórmulas. ¿Es un logro de ser un viejo rockero?

—Por trayectoria y por edad estoy fuera de modas; me siento como un clásico del rock español. Y me va bien sin ser dependiente de las radios y los medios de comunicación mainstream. Sin embargo, me encanta que mi nuevo sencillo, Héroe, esté sonando en muchas radios que me tenían olvidado desde hacía años. A todos nos gusta el reconocimiento, claro.

—¿Sacar nuevos discos sigue siendo una necesidad cuando se tiene tanto repertorio?

—Sí; para mí es una cosa muy seria. Llevo más de 20 discos en mis 32 años de carrera. No me puedo permitir dar un paso en falso y cuido muchísimo todo lo que hago. La música se está banalizando enormemente; y para la mayoría es algo de usar y tirar; se hacen discos que apenas se tocan y que se pierden casi instantáneamente. Para mí el disco es un producto caro de hacer que consume mucho tiempo y mucha energía; y es también mi legado, lo que quedará de mí, mis canciones, mi historia.

—¿Se recicla el público del viejo rock español?

—Tengo un público fiel que me acompaña pero voy fidelizando nuevos oyentes con cada disco. Que todavía, en los conciertos, me encuentre con gente que no había venido antes es una de las satisfacciones más grandes que puedo llevarme.

—Siempre entendí el tema Dakota y yo como una bella declaración de amor y, sin embargo, no hace mucho leí que era una declaración de amor... filial. ¿Le gusta generar dobles sentidos con sus letras?

—Cuando escribo una canción, generalmente, siempre estoy pensando en asuntos muy concretos, que son los que me motivan el tema. En el móvil tengo un millón de ideas musicales sin letra y un cuaderno con un montón de frases y palabras sueltas. Los encajo, los asocio y eso pasa a otro cuaderno donde ya compongo la canción, empiezo a construir a la vez música y letra. Pero no le negaré que me gusta que mi forma de escribir sea sugerente y que dé lugar a segundas y terceras lecturas. No me molesta en absoluto, si para usted Dakota y yo es una canción de amor romántica que le ha tocado especialmente; me parece estupendo. A veces aparecen lecturas que ni yo mismo me espero.


  • 1
Todos los vídeos de Semana Santa 2016