sábado, 17 noviembre 2018
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Farruquito es imprescindible

No hay ahora mismo un bailaor con su arte, gitanería y carisma. Y encima lleva para adelante una escuela también imprescindible

08 sep 2018 / 23:44 h - Actualizado: 09 sep 2018 / 10:19 h.
  •  Farruquito salió con muchas ganas y tuvo una actuación muy entregada. Se ha convertido en un artista rotundo/ Jesús Barrera.
    Farruquito salió con muchas ganas y tuvo una actuación muy entregada. Se ha convertido en un artista rotundo/ Jesús Barrera.

No escondo que soy farruquero, esto es, admirador incondicional de Antonio Montoya Flores, Farruco, el genio al que le debemos esta escuela, una forma única de bailar que continúan sus nietos y llevarán adelante sus biznietos y tataranietos. Juan Manuel Fernández Montoya, Farruquito, es la locomotora de esta familia gitana sin la que el baile sevillano no se entendería: La Faraona, La Farruca y los vástagos de estas dos hermanas, las hijas de Farruco. Anoche estaban todos en el Maestranza, hasta los que ya no viven, porque la familia es una piña. Y Farruquito presentaba espectáculo con su propio nombre, en el que no contó ninguna película, sino que vino a la Bienal a hacer un poco de balance de su ya larga carrera de más de veinticinco años en los escenarios, que se dice pronto si tenemos en cuenta que aún no tiene cuarenta años, solo 36. Todos estos años los ha dedicado a lo que vimos anoche, rendir culto a su escuela, la de su abuelo y su madre, con un espectáculo que tuvo un inicio genial por soleá y un final apoteósico, de fin de fiesta, pero que se vino abajo por momentos porque a pesar de que estuvo bien organizado, con transiciones elegantes y claras, entró un poco en el tedio. Farruquito estuvo espectacular en todo, con una fuerza sobrehumana y muchas ganas de bailar con todo el cuerpo, aunque no me gustó mucho el tema teatral y una falta de naturalidad que en esta escuela es fundamental. La puso El Barullo, su primo hermano, en las seguiriyas de fragua trianera, con una gitanería impresionante y un desparpajo muy suyo, de su cosecha. Farruquito se soltó algo más en las alegrías y el taranto, quizá inpirado por el baile de Gema Moneo y Polito, y en cuanto se olvidaba de teatro y el lucimiento, le salía el genio que lleva dentro desde niño. En general, un espectáculo rotundo, gitano cien por cien, con los cantes de María Vizárraga, Antonio Villar y María Mezcle, y un base musical muy de la casa. Subido en una mesa, Pitingo le cantó fandangos de Huelva y al final apareció Jorge Pardo con su saxo para cerrar una noche que no pasará a la historia por novedades de interés, que le ha servido a Farruquito para comprobar una vez más que Sevilla está con él y que su presencia en la Bienal es imprescindible. No hay ahora mismo un bailaor con su arte, gitanería y carisma. Y encima lleva para adelante una escuela también imprescindible.

Ficha

‘Farruquito’

***

Teatro de la Maestranza. 8 de septiembre. Intérpretes: Farruquito, Pitingo, Jorge Pardo, Paco Vega, Polito, Barullo, Yerai Cortés, Melchor Santiago, Juan Parrilla, Gema Moneo, Mari Vizarraga y María Mezcle.


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