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La difícil tarea de poner las salas a rebosar

Cine. Unión Cine Ciudad y MK2 (que gestiona CineSur Nervión Plaza) se reparten, en esencia, la tarta de la exhibición en Sevilla con propuestas que tratan de fidelizar al público, crear afición y atraer al cinéfilo

24 nov 2016 / 07:41 h - Actualizado: 24 nov 2016 / 07:40 h.
  • La imagen interior del Alameda Multicines tiene ya cierto cariz histórico debido a que es uno de los espacios céntricos de mayor solera en la exhibición de películas. / Antonio Acedo
    La imagen interior del Alameda Multicines tiene ya cierto cariz histórico debido a que es uno de los espacios céntricos de mayor solera en la exhibición de películas. / Antonio Acedo

Escribir sobre cine y cines lleva casi irremediablemente a confeccionar un ejercicio de nostalgia, «ese vicio humano tan completamente inútil», que dijo Franz Kafka. El cine sigue siendo cosa del presente, y del futuro, quizás más que nunca, por más que los lugares de exhibición, de recepción, hayan mudado en algunos casos drásticamente su piel. Que Sevilla ha vivido épocas más doradas para el séptimo arte en lo que a espacios de difusión se refiere es una obviedad histórica.

Sin ninguna intención publicitaria, la exhibición en la ciudad está hoy polarizada por dos empresas, de un lado Unión Cine Ciudad mantiene en Sevilla los espacios Alameda Multicines, Avenida 5 Cines, Cervantes, Los Arcos y Metromar Cinemas (en Mairena del Aljarafe). De este modo, la empresa sevillana –con extensión en diversas ciudades españolas– sería responsable del mantenimiento de algunas de las escasas salas con cierta raigambre histórica que perviven. De otro, CineSur Nervión Plaza –en el centro comercial del mismo nombre– lleva años erigido en la gran referencia cinéfila, más aún a partir de la adquisición por parte de la empresa francesa MK2.

UCC (Unión Cine Ciudad) es una marca registrada de Segismundo Hernández SA, y tras ella existe una extensa red societaria y familiar en la que numerosos familiares (Hernández Martín, Hernández Gutiérrez...) controlan esta empresa cuya sede se encuentra en Sevilla. Sorprende que en un tiempo en el que las comunicaciones se imponen como moneda de cambio fundamental para facilitar la difusión, sea esta una empresa, dedicada al cine, y tan parca en palabras. Sus responsables no habitúan a atender a medios de comunicación –y si lo hacen, obran con intermediarios– y la información que se encuentra en la red es igualmente parca más allá de una página web en la que se da puntual noticia de los estrenos y horarios de las salas que tienen.

En 2015, UCC obtuvo la posición 94 en el Ranking de Empresas del Sector de Actividades de exhibición cinematográfica. Sin embargo, el principal mérito de esta empresa sevillana es mantener la gestión de espacios que pueden considerarse clásicos en la exhibición del cine en Sevilla, caso del Cine Cervantes, el Alameda y el Avenida 5 Cines, dedicado exclusivamente a las películas en versión original subtitulada.

Con más de 80 años de historia, la empresa se introdujo en el sector cinematográfico en el año 1934, cuando Segismundo Hernández fundó la distribuidora Hernán Films. En 1952, con la adquisición del Cine Teatro Cervantes de Sevilla comenzó la andadura del circuito Unión Cine Ciudad. Hoy podemos afirmar que la empresa, de capital 100% andaluz, es única en su dedicación, con un total de 122 pantallas, con más de 20.000 butacas, en 14 centros repartidos por todo el territorio nacional, en su mayor parte en Andalucía.

Pero hablar de cine es hacerlo de cosas bastante más relevantes que el entramado empresarial. Por ejemplo, a ningún espectador avezado se le escapa cómo la magia del Cervantes llega al pisar el vencido parquet de su sala de proyección. O al respirar, al compás de las palomitas y los primeros tráilers, ese característico olor a edificio antiguo, cuyas gradas llevan décadas clausuradas al público, donde se tiene la sensación de conocer tan solo una pequeña parte de lo que el inmueble esconde para sí.

Existen en Facebook grupos de amigos del Cervantes, como también del Avenida. No se encontrarán sin embargo, pasiones análogas por otros multicines más modernos. Decíamos al comienzo que este texto no pretende ser un ejercicio de nostalgia pero, de repente, hemos claudicado en que asistir al cine lo es irremediablemente. Quizás, quién sabe, en el futuro los espectadores que hoy se están cultivando al calor de los –para muchos– anodinos centros comerciales los erigirán en el centro de su recuerdos entrañables.

UCC tiene su principal rival en MK2, a la sazón la empresa que gestiona CineSur Nervión Plaza, un multicines que viró en 2014 notablemente su trayectoria con la idea de disputar a Unión Cine Ciudad el público sevillano más cinéfilo. Para ello introdujeron presentaciones de películas, programan ciclos temáticos (entre los más recientes, los dedicados al estudio de animación Ghibli o al cineasta galo Françóis Truffaut). También, en 2014, supieron hacerle al Festival de Cine Europeo una oferta más atractiva que la de UCC para servir de acogida a las proyecciones del certamen, donde se han venido desarrollando desde ese año. Las sesiones matinales –todos los días del año–, la programación de óperas en directo y ciclos especialmente ideados para el público infantil completan la nueva oferta de este espacio.

La nueva gestión de los cines Nervión Plaza ha conseguido, en fin, que las salas vuelvan a estar llenas. Y en este empeño, desde la propia empresa, aseguran que uno de sus mayores éxitos radica en el programa de fidelización emprendido mediante la puesta en marcha de la Tarjeta 5, que permite asistir al cine, cualquier día de la semana y a cualquier hora, por cinco euros, un precio bastante por debajo de lo que cuesta una entrada normal, que en fines de semana puede situarse en los ocho euros por pase.

Otra de las empresas que tienen espacio propio en Sevilla es Cinesa, que gestiona las salas del Centro Comercial Plaza de Armas y los cines Ábaco, en Camas. Actualmente, la corporación dirige unas 500 salas en España. Y aunque su gestión, en la ciudad al menos, no difiere mucho de la de cualquier otro multicines al uso sí que han enarbolado un especial compromiso con la proyección de ópera y ballet, con numerosas retransmisiones (en directo y en diferido) desde el Royal Opera House de Londres. En este sentido, el público melómano ha lamentado reiteradamente en foros y espacios de encuentro la inexistencia en Sevilla de alguna sala gestionada por Yelmo, una exhibidora que tiene en España los derechos de emisión de la temporada lírica de la Metropolitan Opera House de Nueva York.


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