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Mil páginas del origen mítico de Andalucía

El escritor Rafael Raya Rasero culmina el monumental proyecto de ‘La Andalucíada’, una obra de cuatro décadas

23 jul 2017 / 16:05 h - Actualizado: 22 jul 2017 / 22:09 h.
  • El escritor cordobés Rafael Raya Rasero, ante el templo de Cnossos, en Creta. / El Correo
    El escritor cordobés Rafael Raya Rasero, ante el templo de Cnossos, en Creta. / El Correo

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Casi un millar de páginas comprende la gesta literaria que Rafael Raya Rasero (Montilla, 1943) ha publicado en el sello Clulipucar bajo el título La Andalucíada. Epopeya de Andalucía, un proyecto cuyo origen se remonta a varias décadas atrás. «A comienzos de los 80 del pasado siglo quise construir un monumento físico a Andalucía en la campiña cordobesa», explica el autor. «Hice muchas gestiones e incluso un escultor hizo un diseño y Soledad Becerril, entonces ministra de Cultura, se interesó por el proyecto. Al final aquel monumento no pudo realizarse, y eso me frustró. Entonces tomé la decisión de construirle a Andalucía un monumento literario, y comencé a investigar la mitología andaluza», recuerda. «Cuando Borges vino a Sevilla, me dijo que si quería construirle un monumento literario a nuestra tierra tenía que dedicar mi vida a eso. Al final hice caso a Borges y me dediqué a ello».

La primera parte –siete capítulos– se publicó en 1991. «Decidí parar y formarme para continuarla. Tuve que viajar a más de treinta países para visitar museos, bibliotecas y asistir a congresos tanto en Andalucía como fuera de ella. Por fin, a partir de 2010, me propuse dedicar todo mi tiempo a terminarla».

Siete años después, ha visto la luz el volumen completo, pero, ¿qué es exactamente La Andalucíada? «Una historia de amor entre una ninfa marina llamada Turta y el dios Poseidón, rey de los mares y Señor de Occidente y por tanto el dios olímpico protector de Andalucía. Pero también una versión literaria de las familias míticas que dieron lugar a Andalucía y al pueblo andaluz, con menciones a sus primeros dirigentes, hijos de Turta y Poseidón, y sus descendientes. En total son doce tribus que primero gobiernan provincias del reino de Turtussa y luego alumbran un imperio heredero de la civilización atlante». Pero aún hay más: «Es también una respuesta literaria al porqué los andaluces ensalzamos tanto a una maternidad divinizada, cuya mayor expresión es la Romería del Rocío, cuyos orígenes son paganos. Mi teoría es que el Matriarcado de la Gran Madre Turta, que se narra en mi novela, aún subsiste y que la hoy llamamos Virgen María con miles de advocaciones diferentes en el fondo es la protagonista de mi novela, que hace milenios se llamó Turta, luego Isis o Astarté y hoy es adorada con otro nombre, o nombres, según el lugar».

«Mi intención», concluye, «es argumentar con referencias literarias que Andalucía es la cultura más antigua de Occidente, la tierra donde nació la escritura y el mito universal de la Gran Madre. Quiero que los andaluces tengan argumentos para decir eso bien alto. En absoluto pretendo decir que seamos mejores que nadie. Pero sí diferentes y con un basamento mítico y cultural que pocos pueblos del orbe tienen. Mi visión de Andalucía y lo andaluz es universalista».

Una identidad, claro está, libre de tópicos. «Eso es consecuencia en gran parte de los viajeros románticos que llegaron en el siglo XIX y crearon una serie de clichés que tuvieron éxito y luego cultivaron autores como los Álvarez Quintero y otros, tan denostados por Antonio Machado. Lo importante es que los tópicos no solapen la realidad de un pueblo milenario, sabio y trabajador que vive en un territorio calificado por Estrabón en el siglo I d. C. como un paraíso, donde había pesebres de plata y leyes en verso de 6000 años de antigüedad. Eso tenemos que ponerlo en valor, difundirlo y sentirnos orgullosos de ser herederos de aquel esplendor. Por algo el himno andaluz dice queremos volver a ser lo que fuimos. Hombres de luz que a los hombres alma de hombre le dimos. Mi novela da respuesta a eso que fuimos».

El prologuista, Fernando Sánchez Dragó, califica la novela de hercúlea. «Ha sido un esfuerzo titánico, luchando con miles de imponderables de todo tipo, vivenciales, económicos, familiares y algunos más», admite Raya Rasero. «Pero yo tenía este compromiso conmigo mismo y con mi tierra y tenía que cumplirlo pasara lo que pasara. Hubo un momento que me decía: ‘O yo puedo con La Andalucíada, o La Andalucíada puede conmigo’, dado lo agotador del trabajo realizado. Al final he vencido y ahí está mi libro para que Andalucía y el pueblo andaluz tenga a partir de ahora una epopeya mítica».

¿Y qué espera el autor de su hazaña? «Espero que vaya calando poco a poco en el sentir de los andaluces y de los amantes de la literatura. Soy consciente de que eso no se consigue a corto plazo. Creo que es un libro con largo recorrido. Ante todo quiero que sea una obra útil, para crear conciencia de lo que fuimos y lo que somos. Llevar ese mensaje, dar argumentos para potenciar la valoración de la cultura andaluza como la cultura madre de Occidente. Si eso se consigue, me daré por satisfecho, concluye.


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