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Necesidad de seguir luchando por la igualdad

Han pasado los años y Lee vuelve a ser reivindicativo con esta Infiltrado en el KKKlan

02 nov 2018 / 17:32 h - Actualizado: 02 nov 2018 / 17:35 h.
  • Necesidad de seguir luchando por la igualdad

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Al director estadounidense Spike Lee se le conoce en su país por ser un agitador de conciencias. Sus primeras películas, allá por los años 80 y 90 del siglo pasado, Nola Darling (1986), Haz lo que debas (1989), Cuánto más, mejor (1990), Fiebre Salvaje (1991), Malcolm X (1992) o Crooklyn (1993), provocaron un necesario debate público motivado por el rechazo y la discriminación que sufre el colectivo de personas afroamericanas. Nada nuevo en un país que a pesar de disponer de leyes constitucionales igualitarias socialmente viene arrastrando el supremacismo de la raza blanca. Todos los ámbitos están impregnados de esta ideología excluyente y pasan los años y nada ha cambiado. Desde entonces todos los poderes han estado y siguen estando en manos blancas, exceptuando el paréntesis de la era Obama. Por ello, en aquellos años el mérito de su trabajo consistió en democratizar el conflicto y hacer visible la problemática llevándola al cine. También consiguió sensibilizar al colectivo motivándolo a la reflexión y a la rebelión cuando contaba historias sencillas de gente de a pie. Igualmente supo erigirse como altavoz para el resto de la población y del mundo reclamando los derechos civiles para todas las minorías.

Han pasado los años y Lee vuelve a ser reivindicativo con esta Infiltrado en el KKKlan. Desde entonces poco o nada ha cambiado. Los mensajes y las políticas del actual gobierno del presidente Donald Trump no pueden ser más excluyentes. Esta puede que sea una de las razones por lo que Lee se haya decidido a dirigir esta película.

Esta vez recrea una historia que los datos demuestran que ocurrió, por muy increíbles que parezcan. En ella se narra cómo un policía negro de Colorado Springs, Ron Stallworth, se infiltra en la división local del Ku Klux Klan para dinamitarla desde dentro, él y su colega judío Flip Zimmerman hermanados en una simbiosis perfecta. En un juego contra la intolerancia sin fisuras. La denuncia de las convicciones supremacistas y de quienes las sustentan, las de las formas de cómo el cine ha representado esas ideas y las luchas y peligros que han sufrido los propios implicados son lo más atrayente de la propuesta.

Intuimos que para que el mensaje llegue a una mayoría de público, su desarrollo lo ha banalizado con caricaturas, exabruptos y una cuidada y excelente música. Todo un intentar de llegar con un mensaje divertido y de una forma natural sin renunciar a las convicciones. Así lo vio el Jurado del pasado festival de cine de Cannes cuando le concedió su codiciado premio.


Infiltrado en el KKKlan ***

Estados Unidos 2017 135 min.

Dirección Spike Lee Intérpretes John David Washington, Adam Driver, Laura Harrier, Topher Grace, Ashlie Atkinson, Corey Hawkins.

Comedia


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