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Trevor Coleman y Lovis G, unos enamorados de Sevilla

La Casa de los Pianistas acoge un extenso programa en torno al instrumento rey, que en su vertiente jazzística propone una serie de encuentros entre extranjeros

01 feb 2019 / 09:47 h - Actualizado: 01 feb 2019 / 09:49 h.
  • Trevor Coleman y Lovis G, unos enamorados de Sevilla

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Sevilla cuenta desde el pasado mes de octubre con un nuevo espacio para la música, un atractivo proyecto de la pianista y profesora Yolanda Sánchez Domínguez, que en un gesto de valentía extraordinaria ha erigido en pleno centro histórico de Sevilla, en la calle Cano y Cueto, un punto de encuentro para gente aficionada y profesional donde aprender, escuchar, debatir y compartir sobre las bondades del piano y otras disciplinas complementarias. Cuenta para ello con el apoyo de organizaciones como Juventudes Musicales o la Asociación de Amigos de la Ópera de Sevilla, de cuyo presidente, Emilio Galán, lamentamos su reciente fallecimiento. Basta cliquear en la página web creada al efecto para comprobar la cantidad de propuestas culturales que ofrece este nuevo espacio, la ilusión depositada en él y, sobre todo, la necesidad para una ciudad que se llama de la música de contar con lugares como éste. Pianistas como Sira Hernández, Juan Carlos Fernández-Nieto, Federico Lechner o Emilio González Sanz han hecho ya su debut en su sala, mientras se espera en breve a la celebrada Rosa Torres Pardo. Apuesta también por la gente joven, con sus ciclos de Alumnos y Jóvenes Talentos, por la zarzuela y el recital lírico, así como por otras disciplinas musicales al margen de la clásica, como fue el caso de nuestro primer contacto con tan ilusionante proyecto.

Sevilla ha ejercido un notable poder de fascinación para artistas de todo el mundo. Elmer Bernstein, autor de bandas sonoras tan significativas como Los siete magníficos o La gran evasión, residió un par de años en Sevilla a principios de los ochenta, y Patrice Chéreau, que fue un reconocido director escénico de ópera y teatro, y en cine realizó La reina Margot, también vivió largas temporadas en nuestra ciudad. Es el caso del protagonista de anoche, Trevor Coleman, inquieto compositor y pianista neozelandés, comprometido con la música experimental, cuya trilogía Polycyclic anda promocionando, que vive aquí junto a su esposa desde hace aproximadamente año y medio, y la polifacética cantante alemana de alma brasileña, como gusta considerarse, Lovis G, que en los dieciséis años que lleva viviendo en Sevilla ha tenido oportunidad de pasear su talento por muchos de nuestros escenarios en compañía de una larga nómina de artistas locales. Ella ha sido la primera de cuatro vocalistas, entre las que se encuentra una habitual de los clubs de jazz Nuria Fernández, que junto a Coleman completan un ciclo denominado precisamente Strangers in Paradise, unos extraños en esta preciosa ciudad tan a menudo mal tratada por su ciudadanía y gestoría.

Siguiendo las pautas tradicionales de improvisación y deconstrucción a la que una buena sesión de jazz se somete a la hora de desplegar clásicos y standards de la música, Lovis G y Coleman ofrecieron versiones muy personales, algunas fuertemente camufladas (Bye Bye Blackbird), otras más escolásticas (un My Funny Valentine con Coleman simultaneando piano y trompeta, en claro homenaje a Chet Baker), otras de una ternura extraordinaria (Desafinado o Manha de Carnaval, sacando a relucir ese alma brasileña que sin duda porta la colorista cantante), y otras tiznadas de un inconfundible estilo soul (Save Your Love for Me, A Change’s Gonna Come o una sugerente versión de Summertime). Coleman deglute cada nota manteniendo firmes la armonía y el compás, dejando fluir una fuerte carga expresiva aún traicionando la melodía, como mandan los cánones, mientras Lovis G recorre cada rango de su amplio registro cargándolo de matices, reproduciendo magistralmente el sonido de la trompeta y jugando con acordes y armonías hasta producir un sonido y un estilo sensual y vibrante. Es inevitable dejarse influir por las grandes divas que todos y todas guardamos en nuestra memoria; en su caso cabría la posibilidad de encontrar esa influencia en el timbre grave y marcado de Sarah Vaughan y el dulce fraseo de Dinah Shore. La sala permite la conexión directa y cercana entre artistas y público, toda una experiencia que se alarga después en animada charla.

Crítica MÚSICA à Juan José Roldán

TREVOR COLEMAN & LOVIS G ***

Trevor Coleman, piano y trompeta. Lovis G, voz. Programa: Strangers in Paradise (I). La Casa de los Pianistas, jueves 31 de febrero de 2019


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