domingo, 15 septiembre 2019

A cara de perro en Pamplona, no queda otra

El Betis visita a Osasuna sumido en una crisis de identidad que se agrava con la derrota sufrida ante el Real Madrid en la última jornada, donde encajó la mayor goleada de la historia en el Villamarín

21 oct 2016 / 11:10 h - Actualizado: 21 oct 2016 / 11:23 h.
  • Joaquín, Sanabria, Piccini y Donk, en un entrenamiento en la ciudad deportiva. / Manuel Gómez
    Joaquín, Sanabria, Piccini y Donk, en un entrenamiento en la ciudad deportiva. / Manuel Gómez
  • A cara de perro en Pamplona, no queda otra

El Betis afronta ante Osasuna uno de esos partidos que se suelen catalogar como una final. Y eso que Poyet no lo ve así, será que la procesión va por dentro. Sea como fuere, el de esta noche es un partido vital. No sólo hay en juego tres puntos y eso Poyet, Torrecilla y el resto de jugadores del primer plantel lo saben. Seguro que usted también lo piensa. La sonrojante derrota a manos del Madrid de Zidane ha escocido, más de lo que debería. Pero eso ya es agua pasada y conviene centrarse en lo que viene. Muchos verán a Osasuna como un rival de su Liga, sin embargo, este Betis es, a priori, superior.

Mucho más si llega herido, como es el caso. En la plantilla y el cuerpo técnico verdiblanco se respira cierto aire de revancha, no con Osasuna y sí con el ambiente que ha envuelto una semana que el propio entrenador quiso catalogar como triste en la conferencia de prensa previa al duelo de esta noche. Alguien tiene que pagar los platos rotos de todo cuanto está sufriendo este equipo y los de Enrique Martín tienen todas las papeletas, que diría aquél. Si la semana pasada no había excusas, menos hay para la jornada que comienza hoy.

Habrá cambios, no sólo en el esquema táctico de Gustavo Poyet, también en lo que a protagonistas se refiere. Jugadores como Durmisi o Bruno vuelven a quedarse fuera por decisión técnica. Además de Musonda por lesión. Nahuel o Álex Martínez, novedades principales de una convocatoria de 20 futbolistas, podrían tener su oportunidad. En el caso del canterano su concurso parece más que asegurado en el once, pues es el único lateral zurdo que viaja en una expedición en la que el técnico uruguayo debe hacer dos descartes. La lógica hace pensar que el charrúa volverá al clásico 4-2-2 con Rubén en punta de lanza y con Petros junto a Jonas en el centro del campo. Cejudo puede dar el orden táctico que falta en un esquema en el que la defensa queda señalada como la parte del campo en la que habrá más cambios. Donk podría tener su oportunidad junto a Pezzella en el eje de la zaga. De hecho, la aparición del central cedido por el Galatasaray es una de las más esperadas para un Betis que, después de ocho jornadas, todavía no ha demostrado a qué juega.

No será fácil, enfrente habrá un equipo que quiere aprovechar todo lo acontecido para pescar en río revuelto y cuya arma principal es un producto de la cantera bética: Sergio León. Llegan con la moral por las nubes después de ganar al Eibar. Un duelo de necesidad, pues los dos equipos necesitan estos tres puntos como el comer.


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