viernes, 18 agosto 2017

Algunos hombres buenos...

Petros, uno de los más destacados del Betis en lo que va de Liga, elogia la actitud de veteranos como Joaquín y Rubén Castro y admite su sorpresa con Álex Alegría.

08 oct 2016 / 23:30 h - Actualizado: 09 oct 2016 / 22:56 h.
  • Petros posa durante la entrevista que dio a este periódico la semana pasada en la ciudad deportiva. / Pepo Herrera
    Petros posa durante la entrevista que dio a este periódico la semana pasada en la ciudad deportiva. / Pepo Herrera

El Betis no lleva la mejor temporada posible, pero eso no quita para que haya nombres con luz propia dentro de la grisura general. Uno de ellos, Petros, analiza a otros tres: Joaquín, Rubén Castro y Álex Alegría. Es decir, dos veteranos de 35 años y el futbolista revelación del curso en verdiblanco. Al centrocampista brasileño, como a cualquier observador externo, le llama la atención el rendimiento de los dos primeros, pero sobre todo su funcionamiento en los entrenos, su implicación en el trabajo del día a día. Y no tiene problemas para reconocer, también como cualquier espectador, que la irrupción del joven delantero extremeño le ha cogido por sorpresa.

Primer protagonista: Joaquín. Lo primero, la transformación del portuense de una temporada a otra. «Joaquín vino de Italia y el fútbol en España es muy competitivo y tiene mucha velocidad. Es un cambio de juego muy complicado. Si estaba acostumbrado a una cosa, debe tener una adaptación. Lo veo muy bien, es un tío muy importante en el vestuario y está a tope. Contra el Málaga, por ejemplo, recuperó un balón en el minuto 93...», recuerda Petros.

El extremo, que lleva dos tantos, y Rubén Castro, de nuevo ubicado entre los mejores goleadores de la Liga a pesar de que ahora mismo atraviesa una mala racha, son de momento los futbolistas más determinantes de la plantilla, quizá junto a Adán. «Normalmente, la gente con esta edad ya baja un poco los brazos, pero lo que vemos aquí... Otro ejemplo: los que jugaron ante el Málaga salieron [del entrenamiento] un poco antes y Rubén pidió quedarse para entrenarse», reseña.

Ese recordatorio le sirve para detenerse en la figura del pichichi histórico del Betis. «No mete gol por meter. Algo tiene que hacer este señor. Trabaja mucho y por eso mete tantos goles. No es suerte. El tío trabaja como un caballo. Cuando mete un gol, es fruto de su trabajo, no suerte. Tiene un don. Hacer goles es un don, pero además está preparado. Hay gente que lo llama suerte, yo lo llamo trabajo. Es espectacular, un espejo para nosotros, los más jóvenes, que tenemos que trabajar más que ellos, porque si ellos pueden, nosotros tenemos esa obligación», afirma.

Y del más veterano a uno de los más jóvenes: Álex Alegría. «Lo conocí en la pretemporada y me cayó muy bien porque es un chaval muy humilde. A los más jóvenes me acerco mucho. Lo vi entrenando y pensé ‘este tío es diferente’, y le dije que trabajase, que llegaría su momento. Cuando escuché a la afición gritando su nombre [en el partido contra el Granada] me puse muy contento porque es un tío de la casa y para él fue una emoción muy grande. Es un niño y tiene un futuro... Hay que escuchar la crítica buena y trabajar el doble», advierte.

El caso de Dani Ceballos

Falta otro nombre propio, el de un compañero que no lo está pasando nada bien en este principio de campaña: Dani Ceballos. «Técnicamente es muy bueno. Se concentra conmigo y hablamos mucho. Está muy metido y muy bien físicamente, pero tenemos muy buenos jugadores y el míster tiene una forma de jugar. Yo le digo que trabaje, que llegará su momento y acabará jugando y puede ser importantísimo. Si juega quince minutos, que esté preparado para jugar quince minutos. Es importante para nosotros y para el club», indica. «El jugador al que no le afecte eso no tiene que jugar. Tiene que tener hambre. ¿Cómo? Trabajando y trabajando y esperando su momento», añade.


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