sábado, 18 noviembre 2017

Betis-Dépor: presente contra pasado y teoría contra realidad

LA PREVIA. El Betis de Setién recibe al Deportivo de Mel con un par de retos en mente: hacerse fuerte en el Villamarín y dejar atrás las dudas y los debates que pudo generar su derrota en Villarreal

16 sep 2017 / 07:00 h - Actualizado: 16 sep 2017 / 16:41 h.
  • Boudebouz (a la derecha) es la gran novedad de la lista y puede debutar. A su lado, Joaquín y Tello / Manuel Gómez
    Boudebouz (a la derecha) es la gran novedad de la lista y puede debutar. A su lado, Joaquín y Tello / Manuel Gómez
  • Betis-Dépor: presente contra pasado y teoría contra realidad

Tres semanas después de su primera y exitosa comparecencia ante su ilusionada afición, pero también seis días después de enfriar ese ánimo con su segunda derrota en tres jornadas, el Betis regresa al Benito Villamarín. Su propósito principal no tendría por qué admitir matices ni notas a pie de página: vencer al Deportivo. Según Quique Setién, siendo importante el resultado, quizá no lo es tanto como la evolución del equipo y el afianzamiento de su proyecto futbolístico. Que ambos serían más viables con buenos resultados parece obvio. Que un tercer traspié en apenas un mes de competición entorpecería las buenas intenciones del técnico, por muy lustroso que fuese su juego, también lo parece. En esa ecuación entre el deseo del míster, la clasificación del equipo y la moral de la hinchada falta una variable más: la visita del Dépor. Es decir, la visita de Pepe Mel. El presente y (se supone) el futuro del Betis contra su pasado.

Caer en el alarmismo o el exceso de inquietud con sólo tres jornadas se antoja fuera de lugar. Igual que no reconocer los muchos defectos que arrastra este recién nacido Betis de Setién y las lagunas que aún debe rellenar con algo más que esa atractiva teoría de un fútbol elaborado con mucho gusto y mucho respeto por el balón. El conjunto verdiblanco naufragó en Barcelona, protagonizó una remontada respetable ante el Celta y mantuvo ese buen nivel durante media hora en Villarreal antes de que un fallo de Adán redibujase el partido y desdibujase a su equipo. En resumen: tres puntos de nueve, cuarta escuadra más goleada, un juego a la altura de la teoría sólo en algunos tramos y una visita al Bernabéu a la vuelta de la esquina. Setién cree que hay que «ser positivos», pero todo tiene un límite.

Teorías y debates al margen, la realidad es que el Betis va decimoquinto y con un calendario de desplazamientos nada halagüeño por delante (Real Madrid y Real Sociedad), así que se haría un gran favor si se hiciese fuerte en Heliópolis al calor de su afición. La puesta de largo ante el Celta fue bastante prometedora y puede que el técnico recurra a una alineación muy similar a la de aquella noche, quizá con un solo cambio: Tello por Francis. Si en efecto ocurriese así, Mandi recuperaría el sitio que cedió a Amat en Villarreal y Guardado regresaría al once tras faltar por el largo viaje de la semana pasada desde México.

En principio, con todos los respetos para el visitante, el Dépor parece un buen adversario para que el Betis encuentre el camino correcto, tanto en juego como en resultado. Los gallegos todavía no han ganado en lo que va de temporada y se presentarán en Sevilla con un solo punto y nueve tantos en contra que lo convierten en el cuarto por la cola y el primero en la lista de los más goleados, respectivamente.

El caso es que si la semana ha sido entretenida en La Palmera por el dichoso error de Adán y las consecuentes declaraciones de muchos y destacados protagonistas sobre el modelo que propone Setién, qué decir de los vientos que le soplan a Mel en La Coruña. El madrileño, artífice del último gran éxito deportivo del Betis (la clasificación europea de 2013), pierde además a un hombre importante, Mosquera, y prescinde de otro, el central Sidnei.


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