domingo, 15 septiembre 2019

Marcos Álvarez: «No soy un sargento, pero no permito que se relaje nadie»

El nuevo preparador físico del Betis confirma que llegará a Sevilla el jueves. «Vuelvo a mi casa y a un gran club; nadie tiene más ilusión que yo. Ganar títulos es lo más bonito, pero eso sólo se consigue desde el primer día», apunta

31 may 2016 / 14:30 h - Actualizado: 01 jun 2016 / 09:48 h.
  • Marcos Álvarez, con uno de los títulos que ha conseguido en San Lorenzo de Almagro.
    Marcos Álvarez, con uno de los títulos que ha conseguido en San Lorenzo de Almagro.

El nuevo preparador físico del Betis, Marcos Álvarez, ha hecho sus primeras declaraciones desde que su fichaje fue oficial. El ayudante de Gustavo Poyet, además de repartir elogios para el técnico uruguayo, ha dado algunas pistas de cómo será su metodología de trabajo. Por ejemplo, ya dispone de toda la información clínica de los jugadores que estarán a sus órdenes. Y además ha reconocido que parte de su éxito es su empatía con los jugadores, aunque dentro de unos límites. «No soy un sargento, pero tampoco permito que se relaje nadie», ha indicado en Radio Betis.

«Las ganas son mutuas porque tengo muchísimas ganas de volver para ver a mi familia y empezar esta nueva aventura. Voy a mi casa y a un gran club», ha comentado también respecto a las grandes expectativas que ha generado su fichaje. «Me ha llegado muchísimo, pero no sé si la gente tendrá más ilusión que yo por trabajar en el Betis. No creo. Pero sí, mi familia y mis amigos me lo dicen y estoy superorgulloso de que la gente me aprecie tanto. Ahora la pelota está en mi tejado y habrá que transmitírselo a los jugadores para dar a la afición lo que se merece, que son objetivos ambiciosos. La gente, más que ilusionada conmigo, debe estarlo con Poyet porque transmite mucha energía, es muy positivo y tiene una visión que conjuga Uruguay, donde la gente cuando nace tiene el instinto de supervivencia y competitividad; España, que conoce perfectamente; e Inglaterra, con la nobleza e intensidad de su fútbol. La gente va a estar muy contenta con el trabajo de Gustavo en el Betis», ha señalado.

Gustavo Poyet

«También hay una amistad desde que nos conocimos en el Tottenham. Yo ya le decía que tenía madera de primer entrenador, era muy inquieto, preguntaba el porqué de las cosas, apuntaba todo... Me parecía perfecto. Luego seguimos el contacto y ha sido una coincidencia. A mí me llama José Miguel, el vicepresidente, y estamos casi a la par. Hablaban conmigo y en ese mismo momento negociaban con Gustavo. Era un plus para ir al Betis. Precisamente la conversación que tengo es que yo es una ilusión que tengo ir al Betis pero no ir por ir. Necesitaba saber qué persona iba a estar trabajando porque soy muy particular en eso y me gusta ir a los sitios a trabajar, no a estar por estar. En cuanto me dijo el nombre, no lo dudé ni un segundo».

Autonomía

«Más que independencia, comunicación con el entrenador, que yo adapte mis trabajos a ese juego que el entrenador quiere plasmar en el campo. Una cosa es tener comunicación y diseñar las tareas junto con el entrenador y otra, estar en un cuerpo técnico en el que estás un poco apartado».

Trabajo mutuo

«Me gusta aprovechar el tiempo y a veces hay tareas cuyo principal objetivo es físico, pero le puedes agregar algún concepto técnico-táctico».

Secretos de su éxito

«Yo diría que lo que tengo es una manera de trabajar en la que a lo mejor estoy aprovechando más el tiempo y el jugador, cuando le planteo objetivos físicos, está actuando como actúa en el terreno de juego. Así el jugador se va afianzando más y la memoria se le refuerza en esos aspectos».

Compatibilidad con Poyet y 100% en los entrenamientos

«Tiene su sentido. Ahora mismo necesitará tiempo porque habrá muchos cambios. Una vez que tenga la plantilla hecha, se valorará el nivel de los jugadores y se trabajará en función de eso. En este caso es un reto muy importante y hablar ahora de la plantilla no tiene mucho sentido porque hay que esperar las entradas y salidas. El concepto de Gustavo es que le gusta el trabajo con pelota, pero la intensidad es máxima. Como entrenadores debemos exigir a los jugadores lo que se le exige en un contrato: que día a día trabajen al 100%. Es su obligación como profesional. Y que se vaya a su casa con la conciencia tranquila de que ha trabajado al 100%. Es la mejor manera para que el equipo sea competitivo».

Exigencia para los futbolistas

«Estoy seguro de que los jugadores tienen muchísimas ganas de demostrar por qué están ahí. No hay que forzarles a que trabajen al 100%. No se trata de castigarlos ni de exigirles más de lo que pueden dar. Se hará una planificación lo más coherente posible con como sea la plantilla, pero máquinas no son. Intentaremos que se asemejen lo más posible, pero no se van a asustar».

Ambición y objetivos

«La ambición siempre es ir cada día a entrenar con una ilusión tremenda, como si fuese mi primer día hace 20 años. Eso me dará ser ambicioso. Los objetivos se consiguen paso a paso. Mi ambición empieza por la primera semana, por cumplir objetivos y que los jugadores demuestren que tienen hambre. Ese es el sentido de la ambición. Ganar títulos es lo más bonito de esta profesión, pero eso empieza dando pasos firmes desde el primer día».

Charlas con Poyet sobre el Betis

«Hemos hablado mucho, con Gustavo y con el club para ir adelantando cosas. Me ha favorecido estar solo aquí porque he tenido mucho tiempo para trabajar en las dos cosas, tenía la carpeta de San Lorenzo y la del Betis».

Deberes para las vacaciones

«Sí, porque considero que es una obligación de mi parcela, tanto a los que dejo en San Lorenzo como para los del club al que llego. Principalmente estas recomendaciones son para que el grupo llegue lo más homogéneo posible y podamos avanzar desde el primer día, que no hay diferencias en el grupo. Y que el primer objetivo, que es el trabajo de resistencia aeróbica, ya lo hayamos pasado».

Buena relación con los futbolistas

«Me ha ayudado mucho estar en el extranjero. Una de las cosas que mi padre me enseñó es la tolerancia. Ser empático con el jugador, ponerme en su posición, dar más mimo al extranjero porque está en una situación desconocida hasta cuando va a comprar el pan... Me gusta que trabajen al 100% pero también entenderlos en algún comportamiento. Intento ser lo más cercano posible, pero para conseguir el objetivo principal, que es que su trabajo lo lleven al 100% en un ambiente lo más agradable posible. En cualquier trabajo, uno rinde más en un ambiente distendido que en un ambiente hostil. No soy un sargento, pero no permito que se relaje nadie. A lo mejor se lo digo con la sonrisa, pero soy muy competitivo. Si alguno no lo entiende en ese momento, quizá se lo digo a él solo. La psicología la debemos tener todos los que manejamos un grupo de seres humanos. La manera de llegar a las personas es muy importante».

Juande Ramos y el Málaga

«Ya le dije al Betis que cuando me comprometo, lo cumplo. Lógicamente, he hablado con Juande antes, durante y después porque tengo una gran amistad con él y me ha marcado mucho. Es uno de los cinco mejores entrenadores del mundo y le deseo lo mejor y más, aunque cuando juegue contra nosotros tendremos que ganar nosotros. La primera persona con la que hablé cuando oficialmente di el sí al Betis fue él».

Poyet y la ilusión de los béticos

«La energía que transmite con su sola presencia es una de las características de Gustavo. Ganas tiene muchas y más. Para él es un reto importante. Ya tiene bastante experiencia en situaciones complicadas y en Inglaterra metió al equipo en una gran final. Eso da ánimo a la gente para que piense que las cosas se pueden hacer muy bien. La afición bética está herida por los años que lleva en los que no se acierta con el rumbo que toma el club. Todo el mundo está expectante cada año porque la masa social aspira a muchísimo más. Es ambiciosa, como ha sido siempre. Esperemos que este año sea el punto y aparte y empecemos a subir».

Regreso

«Mañana por la tarde salgo y el jueves por la tarde llego a Sevilla».

Sus futuros jugadores

«Tengo informes de Tomás Calero de todo el tema clínico de cada jugador para hacer trabajo diferenciado con alguno para compensar las molestias que puedan tener. Y cuando llegue, la semana que viene, como el estadio está al lado de mi casa, pediré toda la información posible».

Diferencias entre países

«En Inglaterra he visto al jugador muy noble y trabajador, pero con poco entendimiento táctico. Al futbolista inglés de hace unos años le costaba entender lo que pretendía Juande. Los partidos son muy emocionantes porque no hay rigor táctico, llegan a las áreas con mucha facilidad. En Ucrania y Rusia son jugadores muy disciplinados en lo que les mandas, pero también muy arraigados al régimen militar, a hacer cualquier cosa sin rechistar. Y en Argentina una de mis ilusiones era porque los jugadores argentinos que he tenido siempre me han demostrado tener ese instinto de supervivencia, esa competitividad, y aquí lo he notado. Y me ha sorprendido muchísimo la capacidad de trabajo del equipo que he tenido. Tanto los que jugaban como los que no han dado mucha competitividad al resto porque siempre trabajaban al límite. Eso ha hecho que el equipo se haya mantenido todo el tiempo al máximo nivel. El futbolista prácticamente se come la hierba todos los días».

San Lorenzo de Almagro, subcampeón

«No le pusimos la guinda al pastel, pero si hay que firmar estos resultados al principio de la temporada, con los ojos cerrados».

Por qué se fue a Argentina

«La conexión es fácil. Hace 17 años entrené a Pablo Guede en el Elche y llevábamos un tiempo, desde que empieza a entrenar en El Palo, me orientaba en algunas cosas que cuando empiezas te pueden faltar. Él tenía muchas ganas de que entrenáramos juntos, pero también estaba empezando y luego se marchó a América. Yo llevaba un año y medio en Sevilla sin trabajar y hablé con Juande y le comenté que tenía que empezar a trabajar. Pablo encontró la oportunidad de convencerme, el club me dio la opción de rescindir el contrato a los seis meses y se ha dado todo fenomenal».


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