miércoles, 17 julio 2019

Apresúrate despacio, Sevilla

La victoria en Liga lejos de casa se resiste y el Celta vuelve a demostrar que jamás tira la toalla. Un aviso ante el duro duelo que aguarda el próximo jueves

07 feb 2016 / 21:35 h - Actualizado: 07 feb 2016 / 21:58 h.
  • Los jugadores del Sevilla celebran su gol al Celta en Balaídos. / Salvador Sas (Efe)
    Los jugadores del Sevilla celebran su gol al Celta en Balaídos. / Salvador Sas (Efe)

Pocas cosas han cambiado tras lo visto este domingo en Balaídos. Ganar un partido de Liga lejos del Sánchez-Pizjuán sigue siendo una asignatura pendiente, a pesar de la mejoría experimentada por el Sevilla no ya sólo en líneas generales sino en su rendimiento como visitante en particular. Se comprobó en el Vicente Calderón y se ha comprobado ahora en tierras gallegas. Además, en ambos casos llegó a jugar en inferioridad numérica, todo un riesgo frente a rivales como el Atlético o el Celta.

Tampoco es sorpresa el aviso lanzado por el conjunto de Eduardo Berizzo. El propio Unai Emery admitió tras el encuentro que, tal y como se pusieron las cosas, el punto sumado es un buen botín. El Celta nunca, nunca tira la toalla. Bien es cierto que el Sevilla hizo rotaciones este domingo reservando a futbolistas clave, pero no menos lo es que el conjunto vigués hizo lo mismo. Pese a ello, tiene mimbres como para poner en serios apuros al más pintado.

La expulsión de Fazio, absurda por olvidar que pesaba una cartulina amarilla sobre él, cambió la decoración del partido cuando el crono marcaba el minuto 24. Y podrían decir ustedes: «Es que jugando con diez...». Pues sí. Justo un aviso de que el próximo jueves, en el choque de vuelta de las semifinales de la Copa del Rey, errores como ése no se pueden cometer. Bajo ningún concepto. Un error que restó claramente opciones al conjunto de Emery, hasta el punto de perder por completo el control del juego y ver cómo el Celta rozaba el gol en repetidas ocasiones.

Ante esto, tocó luchar aún más si cabe, defender con uñas y dientes el 1-1 y encomendarse a algún contragolpe o a alguna jugada a balón parado, como la que estuvo a punto de aprovechar N’Zonzi –ojo a su mejoría y a los galones que va colgándose– con un cabezazo en el que el balón acabó en el poste.

El próximo jueves, el Sevilla saltará al césped con un 4-0 a favor que le permite poner algo más que pie y medio en la gran final, sí, pero ojo: Rami y N’Zonzi, dos de los grandes pilares del equipo en estos momentos, se encuentran advertidos de suspensión y en caso de ver una cartulina amarilla se perderían el partido por el título si el Sevilla confirma su pase. ¿Alineará Emery a estos dos futbolistas o arriesgará pese al 4-0? También se encuentra apercibido Kolo, que apunta a titular.

En cualquier caso, hay mimbres como para no cometer el error histórico de dejar escapar una final tan al alcance de la mano. La cuestión será jugar con corazón caliente, tanto o más que el que pondrá un Celta con ganas de agotar todas sus opciones, y cabeza fría. Justo la que faltó este domingo por momentos en la expulsión de Fazio o en pérdidas de balón incomprensibles que dieron origen a situaciones de verdadero peligro.

Por todo ello, bien podría decirse: «Apresúrate despacio, Sevilla. Juega con corazón pero con la mente fría, tratando cada balón como si fuese el último, sabiendo que un error puede cambiar un partido de repente». Está en su mano disputar una nueva final.


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