martes, 18 septiembre 2018

La necesidad del 9 como el comer

La llegada de al menos un atacante a Nervión se debe definir como un problema de Estado visto lo visto ayer en el Sánchez-Pizjuán. Los casi 30 disparos protagonizados por el equipo dejaron en evidencia la alarmante falta de puntería, hecho que viene del pasado curso

10 ago 2018 / 00:57 h - Actualizado: 10 ago 2018 / 01:08 h.
  • Machín, pensativo durante el partido ante el Zalgiris. / Manuel Gómez
    Machín, pensativo durante el partido ante el Zalgiris. / Manuel Gómez

El Sevilla volvió a dejar de manifiesto que el nueve de referencia tan ansiado que lleva meses buscando la dirección deportiva debe llegar ya. Ante un Zalgiris pobre, de un nivel táctico muy bajo y con los conceptos defensivos de equipos semiprofesionales, el equipo de Machín fue un vendaval en ataque con ocasiones a diestro y siniestro pero sin llegar a materializarlas.

Los lituanos llegaron al Ramón Sánchez-Pizjuán con la misión de encerrarse bajo el planteamineto de ese famoso autobús que tan de moda puso José Mourinho una noche en la Liga de Campeones en el Camp Nou.

También sería injusto quitarle méritos a Bartkus, pues el guardameta visitante estuvo soberbio y dejó varias intervenciones de mérito para que más de un ojeador subrayara su nombre en rojo. En cualquier caso, el Sevilla en ataque es el querer y no poder que tanta factura le pasó la pasada campaña.

Esas ganas de ser efectivo pero sin ningún premio está personificado a la perfección en la figura de Nolito. El gaditano le pone empeño y ganas, pero su falta de puntería sigue dejando en una evidencia manifiesta de que su mejor versión, la del Celta de Vigo, ya no volverá.

Su compañero en la noche de ayer es otro cantar. Pejiño volvió a cuajar una actuación más que notable y sigue dándole motivos a Machín para que crea que es un jugador válido para esta plantilla y que quizás sería una osadía gastarse 20 millones de euros en un jugador de unas características muy parecidas a las suyas como Samu Castillejo.

De momento, Ben Yedder, el único atacante de referencia puro que tienen los nervionenses, se implica en adquirir los conceptos del técnico soriano. Estuvo en constante búsqueda del balón, bajando incluso al centro del campo y peleando cada pelota colgada al área. El franco-tunecino ya tiró del carro la pasada campaña con sus goles y se ha ganado por decreto la confianza de la entidad aunque muchas veces le perjudique el juego que practica el equipo.

Pasan los días, los partidos cobran cada vez más importancia y sigue sin llegar un hombre que asegure una buena cifra de goles. Los rivales directos en la Liga continúan reforzándose en ataque y la realidad es que ya le tienen mucho ganado al Sevilla en este apartado.


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