domingo, 18 agosto 2019

Los argumentos frente a la clausura

Competición acusa al Sevilla de no hacer nada para identificar a quienes insultan y el club dice que la competencia es de la Policía

23 mar 2017 / 22:25 h - Actualizado: 24 mar 2017 / 13:41 h.
  • Aficionados sevillistas congregados en los sectores N11 y N12 del Gol Norte del Sánchez-Pizjuán. / M. Gómez
    Aficionados sevillistas congregados en los sectores N11 y N12 del Gol Norte del Sánchez-Pizjuán. / M. Gómez

Por si no había demasiados focos de atención extradeportivos en el Sevilla, anda ahora el club nervionense reuniendo datos y argumentos para tumbar otra vez el intento de cierre parcial de la grada baja del Gol Norte, la zona de los Biris. Tras conseguirlo en 2015 por insultos denunciados en un Sevilla-Athletic, y esta misma temporada por cánticos ofensivos en el Sevilla-Málaga, ahora el Comité de Competición ha decretado la clausura de dicha zona por un partido ante la reincidencia de los cánticos corales ofensivos. Toma como referencia el comité el Sevilla-Madrid de la Copa, a instancias de una denuncia de la Liga de Fútbol Profesional (LFP), que mandó a su informador al Ramón Sánchez-Pizjuán.

Precisamente ahí empiezan las razones que dice tener el Sevilla para rebajar el castigo a una multa económica o que ni siquiera haya sanción. Entiende el club sevillista que el informador de la LFP no tiene los medios necesarios ni es autoridad alguna para determinar si un cántico es o no seguido por la mayoría de esa zona ni quiénes fueron los que lo iniciaron. Competición castiga al Sevilla bajo el artículo 73 del Código Disciplinario de la Real Federación Española de Fútbol, que vigila la «represión de comportamientos violentos, racistas, xenófobos o intolerantes». Esto quiere decir, en lenguaje más coloquial, que acusa al club hispalense de no reaccionar ante los cánticos ofensivos de parte de su afición, de no buscar a los autores para sancionarlos. En el Sevilla entienden que quien tiene los medios adecuados y es la autoridad competente para ello es la Policía a través de la UCO (Unidad Central Operativa) y que esta, en sus actas de partidos, casi nunca recoge los insultos en los partidos. Ese ‘casi’ es debido a que en el Sevilla-Madrid de la Copa, a modo de excepción, la Policía sí recogió los cánticos contra Ramos, así como la provocación del jugador, por ser ambas cosas extraordinarias. Es más, en los mismos escritos de denuncia se especifican detalladamente las numerosas medidas adoptadas por el Sevilla.

En el club hispalense se sorprenden, además, por otro hecho. En el anterior expediente, el del Sevilla-Málaga, los servicios jurídicos de la entidad lograron que la propuesta de cierre parcial de la grada baja del Gol Norte se cambiara por una multa de 50.000 euros que ahora, además, ha logrado reducir en Apelación a 3.000 euros y que intentará en vía judicial levantar completamente. Esos mismos argumentos son los que ahora, de manera aún más detallada, esgrime ante este castigo de la clausura parcial y que reproducirá en Apelación.

Hay que recordar que el Código Disciplinario de la RFEF fue modificado a instancias del Sevilla, que logró que los castigos se rebajasen en su mayoría a sanciones económicas, dejando el cierre de los estadios en clausuras parciales y sólo ante casos de extrema gravedad, aunque la aplicación de la normativa poco ha variado. Todo ello ocurrió porque el Sevilla fue el primero en ser sancionado con el cierre por cuatro partidos en 2015, tras un Sevilla-Athletic –finalmente ganó el recurso–. En este sentido, los constantes agravios comparativos acontecidos en la última década sólo sirven para llevar hasta límites insospechados la indignación de quienes rigen el Sevilla, pero no son base jurídica alguna para alegar ahora. De hecho, claman en Nervión por lo sucedido precisamente en la ida copera ante el Madrid, cuando los ultras del Real se colocaron justo al lado de la afición sevillista, dedicándoles todo tipo de cánticos en una actitud amenazadora, según denunciaron los presentes. O incluso en ese partido de vuelta por mediar la provocación del capitán del Real Madrid, que no ha sido tratada en el expediente sancionador de referencia.

En el Sevilla están convencidos que, pese a la reincidencia en expedientes –circunstancia que permitió que el Tribunal Administrativo del Deporte (TAD), diera la razón en un caso similar al al Sporting de Gijón– el cierre de la grada baja y central del Gol Norte no se llevará a cabo. Primero acudirá al Comité de Apelación, que este jueves le volvió a dar la razón por el Sevilla-Málaga. Después quedará el TAD y la justicia ordinaria, donde el Sevilla ha acudido en 14 de sus 28 expedientes sancionadores con un éxito del 50% –el resto los ganó en vía administrativa–.


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