sábado, 23 marzo 2019

«Queremos que esta final sea histórica para el Sevilla»

Clément Lenglet, defensa del Sevilla, recuerda que el club de Nervión es ambicioso de cara a la final

21 abr 2018 / 07:12 h - Actualizado: 20 abr 2018 / 14:02 h.
  • El central francés durante la entrevista concedida a El Decano Deportivo. / M. Gómez
    El central francés durante la entrevista concedida a El Decano Deportivo. / M. Gómez

Clément Lenglet (Beauvais, Francia, 17 de junio de 1995) se ha convertido en sólo un año, el que lleva en las filas del Sevilla, en uno de los jugadores más queridos por la hinchada nervionense y en uno de los futbolistas más importantes de la plantilla que ahora maneja Vincenzo Montella. A pocas horas para la disputa de la final de la Copa del Rey ante el Barcelona, el defensor francés, cada vez más cotizado y seguido por los mejores clubes del mundo, descubre para los lectores de El Correo de Andalucía sus sensaciones de cara a la cita de este sábado en el Wanda Metropolitano, su crecimiento como jugador y su futuro, con una cláusula de rescisión relativamente baja y una oferta de renovación y mejora de contrato que le ha puesto encima de la mesa el Sevilla debido a la excelente temporada que está realizando el jugador francés, quien llegó en enero de 2017 a Nervión.

—Vaya temporada extraña para el Sevilla. Según analicemos una u otra competición las conclusiones pueden llegar a ser diametralmente opuestas. ¿Cómo ve al equipo antes de esta final tras tantos vaivenes?

—En líneas generales hay que estar contentos por el hecho de que el Sevilla esté una temporada más luchando por títulos y cosas importantes, el objetivo del Sevilla debe ser siempre ese. Tenemos ahora la posibilidad de ganar un título aunque el rival sea todo un Barcelona, uno de los equipos más fuertes del mundo. Para nosotros es un orgullo jugar esta final y así la afrontamos.

—El Sevilla es un club ambicioso incluso ante situaciones en las que nadie lo contempla como ganador.

—El Sevilla quiere ganar esta final, no es feliz simplemente jugándola. Un club como este no se queda contento por el simple hecho de que lo lógico pudiera ser perder ante un equipo más potente. La fiesta se hace cuando ganas y debemos jugar para ganar. El Sevilla es siempre ambicioso, queremos que esta sea una final histórica.

—Barcelona y Real Madrid son los que casi siempre ganan los trofeos...

—Para el fútbol español es muy positivo que equipos como el Sevilla, el Valencia o el Atlético ganen títulos y no sólo el Real Madrid o el Barcelona. El fútbol español le debe mucho a estos dos equipos, pero hay otros clubes muy importantes con un nivel muy alto que deberían relevar a Madrid y Barcelona a veces.

—¿Cómo se releva al Barcelona como ganador de la Copa del Rey?

—Tenemos la referencia de partidos que hemos jugado ante equipos muy poderosos e incluso el Sevilla-Barça reciente en la Liga, pero será totalmente diferente. Para empezar, Messi jugará desde el minuto uno y eso lo cambia todo. Tendremos que hacer cosas distintas, en la Liga nos faltó acierto para hacer más goles y poder ganar. El Barça puede perder, como todos los equipos del mundo, ya lo demostró en Roma en la Champions y el Sevilla tiene sus armas.

—Ha dicho que le faltó acierto ante el gol en el encuentro de la Liga. ¿No cree que también algo de oficio?

—Sí, nos faltó algo de eso yendo 2-0 y con tan pocos minutos por jugar. Hay jugadores jóvenes como yo que todavía tenemos que aprender ese tipo de cosas en momentos claves. El oficio es importante porque hasta los mejores equipos saben usarlo e irse al córner a proteger el balón para perder tiempo, por ejemplo. El Bayern tuvo ese tipo de experiencia contra nosotros y el Atlético de Madrid lo demuestra siempre. Hay que ser más listos, aprender de esos equipos.

—Esos buenos partidos ante rivales de la talla de Atlético de Madrid, Bayern de Múnich, Barcelona o Manchester United, entre otros, contrastan con auténticas debacles en la Liga contra rivales inferiores. ¿Cómo se explica?

—Puede parecer que no jugamos igual o que nos rendimos, pero no es eso, es que en muchos partidos hemos tenido bastantes ocasiones para marcar, las hemos fallado y en cuanto hemos recibido un gol a las primeras de cambio no tenemos la tranquilidad necesaria para buscar con paciencia el empate, sino que queremos lograrlo cuanto antes y el equipo se rompe. Cuando hemos encajado otro gol las prisas aumentan y todo se acaba rompiendo todavía más hasta llegar a las goleadas que hemos sufrido en varios partidos. Es una cosa que nos ha pasado varias veces y que no podemos permitir que ocurra más. No es que tiremos la toalla, sino que nos falta calma en los momentos malos, en las fases del partido en la que estamos peor o acabamos de encajar gol.

—Ante Lionel Messi ¿qué hay que hacer? ¿Tener calma? ¿Rezar si uno es creyente? ¿Distraerlo lo máximo posible?

—Es tremendamente difícil pararlo, es un jugador increíble, junto a Cristiano Ronaldo es el mejor futbolista del mundo. La única manera de tener opciones ante él es defendiendo todos juntos, nadie es capaz de superar a Messi en un duelo individual. Para ganar esta final tenemos que ser un equipo y muy fuerte, intentando no permitirle a Messi y al Barcelona hacer su juego.

—¿Irá enrabietado tras el fracaso en la Champions contra la Roma o puede llegar el Barça con dudas?

—Un equipo de ese nivel sale siempre a ganar, haya caído en la Champions o la haya ganado. Es una final por un título y saldrán a tope, con ganas de hacer olvidar precisamente lo que les sucedió en Roma. Todas las copas son importantes y ellos quieren el doblete.

—¿Ha ganado usted algún título hasta ahora?

—Tengo 22 años, pero ya gané el campeonato de la segunda división de Francia, que para mí es muy importante, pero si vencemos esta noche sería el primero a estos niveles. Sería algo...

—Se queda callado...

—Si ganamos soy capaz de cualquier cosa.

—Un expresidente del Sevilla, José María del Nido, tuvo que salir de costalero en Semana Santa a cuenta de una promesa...

—Dígame lo que sea y lo haré, porque si ganamos mi cabeza se volverá loca (risas). Pintarme el pelo con los colores del Sevilla, cortármelo entero... Salir de nazareno o de costalero en la Semana Santa no porque no me dejaría el entrenador (vuelve a reir), pero hay muchas cosas que no me importaría hacer con tal de ganar esta Copa.

—Su temporada está siendo más que positiva.

—Es mi mejor momento como futbolista, sin duda. Tampoco es que tenga mucho bagaje detrás, pues sólo tengo 22 años. ¿La selección francesa? Ojalá en el futuro, ahora hay mucha competencia en mi puesto con jugadores que militan en equipos muy importantes. Si yo lo hago bien en el Sevilla tendré la oportunidad en el futuro.

—Ha dicho «en el Sevilla». ¿Va a aceptar la oferta de renovación del Sevilla? ¿Fichará por otro equipo?

—Se dicen muchas cosas, pero no sé lo que puede pasar. Yo les he dicho a mi representante y a mi padre que ahora mismo no hagan nada porque nos estamos jugando mucho en estos meses. Ya habrá tiempo en mayo de sentarnos con el Sevilla para tratar la renovación que el club quiere. No es momento de pensar en eso, tengo contrato hasta la temporada 2020-21.

—Pero una cláusula de rescisión más que asequible para los clubes más poderosos...

—Entiendo las prisas de la gente y del club, porque el mercado ha cambiado. No creo que Lenglet sea barato, pero sí que es verdad que si antes eran mucho 30 millones ahora no es tan alto ese precio. En mayo hablaremos de esto.

—Muchos lo ven como un líder para el Sevilla.

—No me considero un líder natural, en el Sevilla lo seré por minutos jugados o por cualquier tipo de estadística, pero no por ser quien habla en el vestuario o en los momentos importantes. Tengo 22 años, llevo uno en este club y hay jugadores más indicados para ser los líderes del Sevilla. No quiero ser más de lo que me corresponde.

—¿Cómo de diferente es el Sevilla de Montella respecto al de Berizzo?

—Con Montella jugamos con las líneas más juntas y defendemos mejor, pero con Berizzo estuvimos durante muchas semanas defendiendo realmente bien y me gustaría recordarlo, aunque al final se hizo todo más difícil. Con esta forma de jugar si ahora perdemos un uno contra uno enseguida hay un compañero que te ayuda y eso es fundamental, sobre todo cuando jugamos contra equipos con futbolistas tan peligrosos como los del Barcelona.

—¿Lo ve como el técnico ideal para el Sevilla de cara a la temporada que viene o prefiere no mojarse?

—Me gustaría que Montella siguiera, está aportando cosas muy buenas y los resultados en la Champions y en la Copa del Rey, a falta de esta final, son muy positivos, pero no me toca a mí decidir este tipo de cuestiones, no soy el presidente o el director deportivo.

—Tampoco le toca planificar la plantilla futura, pero ¿entiende las demandas de muchos aficionados por hacer una revolución en el equipo?

—Hay que esperar para tomar las grandes decisiones, no creo que haga falta una revolución en el Sevilla, lo que pasa es que en el fútbol hay impaciencia y no hay tiempo. Cuando no llegan los resultados esperados la gente pide cambios. Los fichajes de esta temporada tienen mucha calidad, experiencia, compromiso en el trabajo y cabeza, que es lo más importante. Con algo más de tiempo veremos que pueden aportar mucho.

—¿Cómo le afecta a un central el cambio de portero por el que ha apostado recientemente el entrenador?

—David Soria y Sergio Rico tienen estilos algo diferentes y nos debemos adaptar al que juegue en cada momento, pero es fácil para nosotros, no son tan distintos como para que nos cueste hacerlo. Los defensas lo que tenemos que hacer es molestar lo máximo posible a los delanteros para que no nos marquen y nuestros porteros estén lo más traquilos posible. Me alegro por Soria, por los partidos que está realizando, pero también me gusta ver a Rico cómo trabaja pese a ser suplente ahora y estar algo triste por no haber tenido suerte esta temporada, porque no la ha tenido.

—Algo de suerte necesitará el Sevilla para esta final.

—Queremos ganar la Copa del Rey como sea.


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