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«2017 no será fácil, pero esperamos el despegue definitivo del consumo»

Luis Osuna, presidente de la patronal andaluza de empresas de Alimentación y Perfumerías, certifica la tendencia positiva del sector en 2016 –aunque el crecimiento fue moderado– y anuncia otro buen ejercicio «si no se producen medidas o reformas que frenen»

11 ene 2017 / 19:59 h - Actualizado: 12 ene 2017 / 10:58 h.
  • «2017 no será fácil, pero esperamos el despegue definitivo del consumo»
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    Luis Osuna, consejero delegado del Grupo Covirán y presidente de la patronal andaluza de empresas de Alimentación y Perfumería.
    / El Correo

Luis Osuna, consejero delegado del Grupo Covirán y presidente de CAEA, representa a la distribución comercial alimentaria mayorista y minorista, el último eslabón dentro de la cadena alimentaria. En total, su confederación engloba en Andalucía a 29 empresas, 382 sociedades, 9.129 establecimientos comerciales, 114.000 empleados a nivel nacional (el 80 por ciento de carácter estable), 5.830 franquiciados o socios y 250 plataformas logísticas con 25.222 millones de euros de facturación.

¿Se mantuvo en 2016 la tendencia positiva de la distribución comercial alimentaria mayorista y minorista de 2015?

—Efectivamente durante el año 2016 se confirmó la tendencia positiva y el crecimiento del sector de la distribución alimentaria, si bien de forma moderada, como auguraban nuestras previsiones de una recuperación aún lenta. En cualquier caso, se trata de una consolidación de la senda de crecimiento iniciada en el año 2015. La confianza del consumidor cerró 2016 en máximos anuales al situarse el indicador en 100,7 puntos, tras subir en diciembre 1,3 puntos. De esta manera, la confianza de los consumidores suma tres meses al alza y se sitúa en su nivel más alto desde diciembre de 2015 (107,4 puntos). En cualquier caso, tanto los indicadores de consumo como de ahorro aparecen ya situados en valores previos a los años de crisis.

¿Qué cifras se registraron en volumen y cifra de negocio? En 2015 aumentaron un 3,6 por ciento las ventas del comercio minorista, lo que supuso el mejor dato en 15 años y un acumulado de 16 meses de crecimiento de las ventas. ¿Qué pasó en 2016?

—Las ventas en el sector comercial a octubre crecieron un 2,9 por ciento interanual, con escasas diferencias entre alimentación (2,5 por ciento) y resto de productos (3,1 por ciento). Asimismo, se ha constatado un aumento del número de visitas a los establecimientos y la creciente importancia de los productos frescos en la cesta de la compra ha favorecido el ascenso de las ventas de las tiendas de proximidad, en detrimento de otros formatos comerciales. Si bien es cierto que 2016 ha tenido picos de crecimiento difícilmente explicables, el gran consumo goza de buena salud en España, situando a nuestro país como líder de crecimiento en Europa, únicamente superado por Turquía.

¿Afectó mucho la inestabilidad política y las dificultades para formar gobierno en España?

—La formación de gobierno, sin duda, ha hecho que los españoles estén más confiados y hayan afrontado la Navidad y el inicio de 2017 con mayor tranquilidad y ello se ha notado positivamente como hemos visto en el índice de confianza del consumidor y en la mejora de la percepción de los españoles sobre la situación actual (según los últimos datos del CIS el indicador sobre situación actual creció 3,7 puntos en diciembre, para cerrar el año en 92,2 puntos). No obstante, un año sin gobierno tiene también un efecto significativo y es que apenas se adoptan medidas y reformas que afecten al día a día del ciudadano, más allá del desarrollo de leyes y políticas ya aprobadas con anterioridad. En este sentido, recién formado gobierno se han producido unas negativas reformas económicas y fiscales para el sector, en forma de nuevos impuestos a las bebidas azucaradas, tabaco, alcohol de alta graduación, etc. que sin duda tendrán una perjudicial repercusión en el sector y en el consumidor.

¿Cómo se comportó el empleo en el sector? En 2015 creció un 1,1 por ciento con respecto al ejercicio anterior.

—Igualmente es pronto para conocer las cifras globales específicas de la distribución comercial correspondientes al año 2016, si bien la tasa de afiliación a la Seguridad Social sigue siendo el indicador fundamental para la recuperación y, en este sentido, la afiliación media en el sector comercial creció un 2 por ciento en los últimos dos años y medio. Igualmente es resaltable que el desempleo tuvo en 2016 el mayor descenso anual de la historia, con 390.534 desempleados menos en España y fueron los Servicios y el Comercio los sectores que más ayudaron a la creación de puestos de trabajo con 208.053 desempleados menos (-7 por ciento). Recordar que el sector comercial emplea en Andalucía a casi 500.000 personas (uno de cada cinco puestos de trabajo, la mayoría de ellos de carácter estable).

¿El pasado año volvió a subir el número de empresas comerciales en Andalucía? ¿Cuántas existen?

—Actualmente hay en Andalucía en torno a 135.000 empresas comerciales (28 por ciento del total de las empresas comerciales de España, 773.000) y 163.000 locales comerciales (30 por ciento total de locales comercio España, 937.000). Aún no tenemos los datos completos del pasado ejercicio.

¿Qué previsiones tienen para 2017?

—Dentro de lo complicado que resulta hacer previsiones, contemplamos que en 2017, aunque no será un año fácil, la recuperación se consolide y se produzca el despegue definitivo del consumo. Todo ello si no se producen medidas, reformas o factores que frenen el crecimiento. Si bien el consumidor seguirá comportándose de manera inestable y continuarán las famosas semanas «pico» de ventas de difícil explicación, el próximo curso va a ser todo un reto y la clave estará en saber colocar al shopper y al consumidor en el epicentro de nuestra razón de ser.

¿Qué factores podría tumbar estas previsiones?

—Es evidente que existe cierta inquietud en el sector ante la incertidumbre que se está provocando desde las administraciones y gobiernos, con una constante generación de propuestas en forma de medidas o leyes que afectan a la competitividad de las empresas y dificultan la necesaria recuperación de la economía y del empleo. Lo acabamos de ver a nivel nacional con unas medidas fiscales e impuestos que repercutirán negativamente en los precios y en el consumidor. Y aquí en Andalucía nos preocupan especialmente varios proyectos de ley actualmente en tramitación que pueden tener una incidencia muy negativa en el sector comercial: proyecto de ley de cambio climático; proyecto de ley de agricultura; proyecto de ley de promoción de la vida saludable; y proyecto de ley de movilidad sostenible. Estas normas, además de romper en muchos casos la unidad de mercado, incorporan obligaciones económicas, tanto a través de la creación de nuevos tipos fiscales, como de costes directos de inversión para las empresas, lo que conllevaría un serio perjuicio para el sector y para el consumidor andaluz en general.

¿Cuáles son los principales retos? E-commerce y comercio omnicanal, internacionalización...

—Las claves y retos que moverán el sector en el próximo año seguirán siendo múltiples: el desarrollo del e-commerce y la omnicanalidad, que avanza pero no termina de entrar con fuerza en el gran consumo (el comercio electrónico sólo creció un 1,2 por ciento de cuota en el último año); la batalla por captar negocio de la sección de frescos en un país con especial peso de las cadenas regionales y el comercio de cercanía; la apuesta por la marca de la distribución (la MDD –marca del distribuidor– se ha mantenido, por tercer año, en torno al 34 por ciento del mercado, y no variará en exceso en 2016 aunque si se ha experimentado en este último año, como consecuencia de la salida de la crisis y la reacción de la industria agroalimentaria, un incremento del consumo de marca del fabricante por encima de la MDD); la tendencia creciente a la internacionalización de enseñas consolidadas en España; la apuesta permanente por la innovación y las nuevas tecnologías (herramientas informáticas, logística y rapidez en la entrega); los nuevos formatos y realidades comerciales; la necesaria cooperación entre actores y visión global de la cadena agroalimentaria, la permanente apuesta por la calidad en base a lo que el consumidor demanda, etc. En definitiva, grandes retos que en cualquier caso constituyen auténticas oportunidades para el crecimiento de nuestras compañías, teniendo en cuenta que será clave la transformación digital que deben abordar las empresas de nuestro sector, ésta marcará el futuro para lograr la adaptación al nuevo modelo de consumidor.

¿Cree que es inevitable una mayor concentración en sectores como la distribución?

—En efecto, no sólo es inevitable sino que va a ser necesaria para lograr las empresas mayor competitividad, aunque es cierto que estará condicionada por las características del sector de la distribución en España, donde existe una mayor diversidad de empresas, enseñas y formatos que en otros países. Asimismo, también hay mayor número de operadores y menor concentración, aunque creciente, con aperturas permanentes y ganancia constante de cuota de mercado. En este contexto, es muy elevada la competitividad en precios, varios puntos por debajo de la media europea, y se tiende permanentemente al incremento de la productividad y búsqueda de la eficiencia mediante la adaptación continua a los cambios del entorno, que pasan inevitablemente por una mayor concentración.


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