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Automóvil

El 62% de los coches tendrán más de 10 años en 2020

Los concesionarios alertan de que en 2018 las ventas se frenarán y de que es necesario la digitalización del sector para no quedarse obsoletos

13 jun 2017 / 19:12 h - Actualizado: 13 jun 2017 / 22:52 h.
  • Un momento de la VI Jornada de Automoción de Andalucía celebrada este martes en Sevilla. / Manuel Gómez
    Un momento de la VI Jornada de Automoción de Andalucía celebrada este martes en Sevilla. / Manuel Gómez

El parque automovilístico de Sevilla, y también de Andalucía, es viejo, lo que supone un peligro para la seguridad vial y una fuente de contaminación. Y el fuerte achatarramiento de los coches que circulan por nuestras carreteras se acrecentará en los próximos años, llegando a su punto más preocupante en 2020, cuando el 62 por ciento de los coches que circulen por Sevilla, y por Andalucía, tendrán más de diez años de antigüedad.

Durante 2017, el 61 por ciento del parque andaluz y sevillano superará ya esos diez años, es decir 2,7 millones de vehículos del total de 4,4 millones. Así lo explicaron el presidente de Fedeme, Francisco Moreno; la presidenta de Asconse, Asociación de Concesionarios de Sevilla, Carmen Moreno, y el de Faconauto, Gerardo Pérez, en la VI Jornada de Automoción de Andalucía.

De esta manera, la edad media de los coches en circulación ha sobrepasado los 12 años. Ante esta situación, el presidente de Fedeme solicitó la puesta en marcha de un nuevo Plan PIVE, «pensando más en la seguridad vial y en la contaminación que en el incremento de las ventas, puesto que el efecto de estas ayudas mueve la canasta, sí, pero no es tan importante», argumentó Moreno en un receso de una cita que reunió a cerca de cien empresarios del sector de la distribución y la reparación de vehículos de Andalucía.

El sector consideran «clave e imprescindible» que el Gobierno central sea más ambicioso, tanto en el presupuesto como en la duración y la intensidad de dicha renovación, apostando por una fiscalidad que propicie la circulación de vehículos más exigentes medioambientalmente y por nuevas tecnologías de movilidad: desde los motores de combustión interna optimizados, por los combustibles alternativos y por los motores eléctricos.

En cuanto a las ventas, los profesionales alertan de que se están dando «señales de debilidad». Según datos de la consultora sectorial MSI, los andaluces comprarán este año algo más de 135.000 coches nuevos, lo que supondrá un seis por ciento más que el año pasado, sin embargo, esta tendencia acabará en 2018, cuando las matriculaciones caerán un uno por ciento, hasta contabilizar algo más de 134.000 unidades. Y en Sevilla también se prevé un «estancamiento» de las ventas, según Carmen Moreno, para quien el sector vive un momento «de cambio».

En cuanto al mercado de vehículos usados (incluyendo comerciales), el mercado andaluz contabilizará cuando acabe este año unas 399.000 transferencias, un crecimiento del 9 por ciento en comparación con 2016. En 2018 esta evolución seguirá siendo positiva, con cerca de 424.000 ventas, lo que significaría un seis por ciento de incremento.

El precio medio del vehículo usado transferido en Andalucía es de 12.406 euros, y destaca en esta estadística, según datos de coches.net, el peso que tiene el diésel, elegido por el 73 por ciento de los andaluces que se compran un coche usado.

Los datos de creación de empleo en el sector sí son positivos. Los concesionarios andaluces cerraron 2016 con 15.856 puestos de trabajo, después de haber generado 1.850 empleos, un 11 por ciento más que en 2015. En cuanto a la facturación, el sector de venta y reparación de vehículos de la región contabilizó 2.100 millones de euros, un seis por ciento más que un año antes. Este buen dato se debe sobre todo al crecimiento en las matriculaciones, «lo cual no ha sido suficiente para cerrar el año con una rentabilidad satisfactoria, ya que sólo obtuvieron un rendimiento del 1,7 por ciento de lo que facturaron».

Y en este escenario, el reto de la red de concesionarios tradicional es digitalizarse. Los clientes ya eligen el coche por internet, así que se ha pasado de las siete visitas al concesionario antes de comprar un coche a 1,3 en la actualidad. Por eso Gerardo Pérez insiste en que deben mostrar el vehículo con hologramas o imágenes «para ver colores, motorización, aplicaciones y toda la conectividad que ahora se demanda». «No tiene sentido tener un stock de 40 coches al sol para que el cliente lo vea. Lo que quiere ver es cómo se conecta su móvil, cómo escuchar su música o si podrá reservar aparcamiento antes de llegar», apunta. Los tiempos cambian y la forma de vender coches, también.


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