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El conflicto con EEUU se traduce en pérdidas millonarias

Datos. La poca lluvia y el calor reducen la cosecha de verdeo a la cifra más baja de los últimos cinco años

18 sep 2017 / 07:42 h - Actualizado: 18 sep 2017 / 07:42 h.
  • Trabajadores en la recogida de aceituna en una finca del municipio de Pilas, en Sevilla. / Jesús Barrera
    Trabajadores en la recogida de aceituna en una finca del municipio de Pilas, en Sevilla. / Jesús Barrera

El sector de la aceituna de mesa tiene muchos frentes abiertos. Demasiados. Por un lado, la amenaza de la Xylella fastidiosa, los robos que se producen en el campo porque es una mercancía golosa por su precio para los amigos de lo ajeno y la guerra abierta con Estados Unidos tras las denuncias de dos empresas de California que acusaron al sector de dumping, de vender por debajo del precio de mercado gracias a las subvenciones que recibe el sector agrícola en España, lo que podría provocar la imposición de aranceles y pérdidas de hasta 700 millones de euros. Y para colmo, la falta de lluvia y el calor han provocado que se reduzca la cosecha de verdeo a la cifra más baja de los últimos cinco años, según Asaja, que celebró en Pilas la XXXV Jornada de Aceituna de Mesa.

En este encuentro, Asaja informó de que gran parte del olivar sevillano presenta frutos pequeños y arrugados, sin el tamaño comercial adecuado y que esta menor cosecha «verdeable llevará a la reducción de los stocks existentes». Así lo explicó el técnico responsable de aceituna de mesa de ASAJA-Sevilla, José Vázquez.

Para Asaja la climatología desfavorable ha hecho que la producción se quede en 529.000 toneladas, mientras que el aforo estimado en agosto por Interaceituna era de una cosecha de 565.000 toneladas. La previsión se ha rebajado un 6,4 por ciento.

Con estas estimaciones, la campaña de verdeo será inferior a la media de las últimas cinco campañas y se verá reducida en un 11 por ciento con respecto a la de la campaña 2016/2017, cuando se alcanzaron las 596.000 toneladas, según Asaja.

Por variedades, la que sufre una mayor merma de producción es la manzanilla, variedad de la que la provincia de Sevilla es principal productora, que se reduce en un 33 por ciento, pasando de las 215.000 toneladas de la campaña anterior a las 137.000 previstas para la presente.

También se estima un descenso de un 30 por ciento en la producción de gordal, una variedad casi por entero sevillana, que pasa de las 47.000 toneladas cosechadas en la pasada campaña a las 33.000 toneladas previstas para ésta. Por el contrario, sí hay un importante incremento de la variedad carrasqueña, que se triplica y pasa de las 17.000 a las 48.000 toneladas. De hojiblanca se estima una producción de 255.000 toneladas de esta variedad.

En cuanto a los precios, Vázquez explicó que la escasez de aceituna «verdeable», por falta de calidad y de tamaño, unido a un precio medio del aceite de oliva de 3,80 euros el kilo, debería redundar en cierta tendencia alcista en los precios de la aceituna de verdeo. En su opinión, continuarán demandándose los tamaños grandes, que seguirán cotizando al alza, si bien el mercado de la aceituna pequeña «puede estar menos activo, por lo que seguramente se desviarán a molino muchas partidas al ser más rentable la opción del aceite».

Y del análisis de la campaña por parte de Asaja, al conflicto con Estados Unidos en la XXXV Jornada de Aceituna de Mesa, una cita que contó con unos 300 agricultores y que fue inaugurado por José Leocadio Ortega, alcalde de Pilas; el presidente de la cooperativa olivarera Virgen de Belén (Cobelen), José Hernández; el presidente de Asaja-Sevilla, Ricardo Serra y el delegado del Gobierno de España en Andalucía, Antonio Sanz.

La resolución, en 2018

Acciones de defensa de la aceituna negra española ante Estados Unidos fue el título de la conferencia de Fernando Miranda, director general de Producciones y Mercados Agrarios del Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente, quien lanzó claros mensajes: «La preocupación es alta». «El gobierno de EEUU conduce el proceso con poca flexibilidad y nos lleva al límite aunque son las empresas las que denuncian». «Nos han elegido porque somos los más grandes, el principal exportador». «Mañana nos puede denunciar Turquía, Egipto, Marruecos u otro competidor. Hay que ser cuidadosos». «Si nos aplican aranceles iremos a la Organización Mundial del Comercio». «La tarea ha sido desbordante porque el nivel de exigencia de información es muy exhaustivo». Y «el coste está siendo importante». Miranda explicó que las empresas denunciadas (al principio fueron las tres sevillanas más exportadores, pero la petición de información se amplió a 15 aceituneras) han gastado este verano «centenares de miles de euros» para atender a la petición de información de Estados Unidos. «El sector –añadió– registrará algunos millones de euros de pérdidas». De hecho, si Donald Trump cumple su amenaza y aplica aranceles, el sector se juega pérdidas de hasta 700 millones de euros, según fuentes empresariales. Son tantos los gastos que está generando este conflicto ya que Miranda anunció que estudian «cómo puede contribuir el sector a afrontar los gastos que están sufriendo las empresas». Y el incremento de los aranceles puede ir del 80 al 230 por ciento.

¿Y cuándo habrá una resolución de las administraciones estadounidenses? A principios de 2018. Según Miranda, el proceso por el supuesto dumping acaba el 5 de abril y el abierto por las subvenciones, el 20 de enero. Miranda insistió en que en el caso de la aceituna negra española, «no hay ayuda al producto, ni al precio, ni a la exportación, por tanto no hay caso». No hay competencia desleal, defendió.

Administraciones y empresas tienen que entregar sus alegaciones antes del 27 de septiembre. Y todo en inglés, hasta la normativa andaluza, española y europea. Todo.

El sector de la aceituna de mesa tiene muchos frentes abiertos. Demasiados. Por un lado, la amenaza de la Xylella fastidiosa, los robos que se producen en el campo porque es una mercancía golosa por su precio para los amigos de lo ajeno y la guerra abierta con Estados Unidos tras las denuncias de dos empresas de California que acusaron al sector de dumping, de vender por debajo del precio de mercado gracias a las subvenciones que recibe el sector agrícola en España, lo que podría provocar la imposición de aranceles y pérdidas de hasta 700 millones de euros. Y para colmo, la falta de lluvia y el calor han provocado que se reduzca la cosecha de verdeo a la cifra más baja de los últimos cinco años, según Asaja, que celebró en Pilas la XXXV Jornada de Aceituna de Mesa.

En este encuentro, Asaja informó de que gran parte del olivar sevillano presenta frutos pequeños y arrugados, sin el tamaño comercial adecuado y que esta menor cosecha «verdeable llevará a la reducción de los stocks existentes». Así lo explicó el técnico responsable de aceituna de mesa de ASAJA-Sevilla, José Vázquez.

Para Asaja la climatología desfavorable ha hecho que la producción se quede en 529.000 toneladas, mientras que el aforo estimado en agosto por Interaceituna era de una cosecha de 565.000 toneladas. La previsión se ha rebajado un 6,4 por ciento.

Con estas estimaciones, la campaña de verdeo será inferior a la media de las últimas cinco campañas y se verá reducida en un 11 por ciento con respecto a la de la campaña 2016/2017, cuando se alcanzaron las 596.000 toneladas, según Asaja.

Por variedades, la que sufre una mayor merma de producción es la manzanilla, variedad de la que la provincia de Sevilla es principal productora, que se reduce en un 33 por ciento, pasando de las 215.000 toneladas de la campaña anterior a las 137.000 previstas para la presente.

También se estima un descenso de un 30 por ciento en la producción de gordal, una variedad casi por entero sevillana, que pasa de las 47.000 toneladas cosechadas en la pasada campaña a las 33.000 toneladas previstas para ésta. Por el contrario, sí hay un importante incremento de la variedad carrasqueña, que se triplica y pasa de las 17.000 a las 48.000 toneladas. De hojiblanca se estima una producción de 255.000 toneladas de esta variedad.

En cuanto a los precios, Vázquez explicó que la escasez de aceituna «verdeable», por falta de calidad y de tamaño, unido a un precio medio del aceite de oliva de 3,80 euros el kilo, debería redundar en cierta tendencia alcista en los precios de la aceituna de verdeo. En su opinión, continuarán demandándose los tamaños grandes, que seguirán cotizando al alza, si bien el mercado de la aceituna pequeña «puede estar menos activo, por lo que seguramente se desviarán a molino muchas partidas al ser más rentable la opción del aceite».

Y del análisis de la campaña por parte de Asaja, al conflicto con Estados Unidos en la XXXV Jornada de Aceituna de Mesa, una cita que contó con unos 300 agricultores y que fue inaugurado por José Leocadio Ortega, alcalde de Pilas; el presidente de la cooperativa olivarera Virgen de Belén (Cobelen), José Hernández; el presidente de Asaja-Sevilla, Ricardo Serra y el delegado del Gobierno de España en Andalucía, Antonio Sanz.

La resolución, en 2018

Acciones de defensa de la aceituna negra española ante Estados Unidos fue el título de la conferencia de Fernando Miranda, director general de Producciones y Mercados Agrarios del Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente, quien lanzó claros mensajes: «La preocupación es alta». «El gobierno de EEUU conduce el proceso con poca flexibilidad y nos lleva al límite aunque son las empresas las que denuncian». «Nos han elegido porque somos los más grandes, el principal exportador». «Mañana nos puede denunciar Turquía, Egipto, Marruecos u otro competidor. Hay que ser cuidadosos». «Si nos aplican aranceles iremos a la Organización Mundial del Comercio». «La tarea ha sido desbordante porque el nivel de exigencia de información es muy exhaustivo». Y «el coste está siendo importante». Miranda explicó que las empresas denunciadas (al principio fueron las tres sevillanas más exportadores, pero la petición de información se amplió a 15 aceituneras) han gastado este verano «centenares de miles de euros» para atender a la petición de información de Estados Unidos. «El sector –añadió– registrará algunos millones de euros de pérdidas». De hecho, si Donald Trump cumple su amenaza y aplica aranceles, el sector se juega pérdidas de hasta 700 millones de euros, según fuentes empresariales. Son tantos los gastos que está generando este conflicto ya que Miranda anunció que estudian «cómo puede contribuir el sector a afrontar los gastos que están sufriendo las empresas». Y el incremento de los aranceles puede ir del 80 al 230 por ciento.

¿Y cuándo habrá una resolución de las administraciones estadounidenses? A principios de 2018. Según Miranda, el proceso por el supuesto dumping acaba el 5 de abril y el abierto por las subvenciones, el 20 de enero. Miranda insistió en que en el caso de la aceituna negra española, «no hay ayuda al producto, ni al precio, ni a la exportación, por tanto no hay caso». No hay competencia desleal, defendió.

Administraciones y empresas tienen que entregar sus alegaciones antes del 27 de septiembre. Y todo en inglés, hasta la normativa andaluza, española y europea. Todo.


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