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David Humanes, fundador de Alteda, está en pleno proceso para vender sus productos, como la aplicación In&Out para la gestión de recursos humanos, en países como México, pero avisa de la complejidad de comercializar fuera y pide cambios normativos

05 abr 2015 / 13:00 h - Actualizado: 05 abr 2015 / 20:30 h.
  • David Humanes Poch, fundador de Alteda, empresa de desarrollo de ‘software’ del municipio sevillano de Salteras. / Manuel Gómez
    David Humanes Poch, fundador de Alteda, empresa de desarrollo de ‘software’ del municipio sevillano de Salteras. / Manuel Gómez

¿Cuándo nació la empresa y por qué?

—Nació en 2003 por la inquietud de querer hacer algo por mí mismo.

¿Qué objetivo tenía?

—Hacer proyectos relacionados con el mundo de las telecomunicaciones y la informática.

—Es una empresa de desarrollo de software, ¿qué productos destacaría?

—Hace tres o cuatro años, con la crisis, intentamos reorientar la empresa: de ser de servicios y proyectos a constituirla enfocada en los productos. Algunos servicios realizados para clientes consideramos que se podían convertir en productos porque tenían utilidad para otros clientes de las mismas características. Entre los más singulares está uno para gestionar la productividad de los trabajadores, In&Out. Nació como un control de acceso y evolucionó hasta el control de la productividad. Otro producto es para optimizar el uso de tóner y papel, otro es de gestión de eventos y congresos porque siempre tuvimos clientes del sector turístico. Otro producto es AlCole, para gestionar aulas matinales, horas extraescolares y comedores de los colegios, si bien tenemos con éste más dificultades porque la mayoría de los colegios son públicos y necesitaríamos integración con los sistemas de la Junta, algo que sería un milagro de Fátima. Todos nuestros productos van encaminados a conseguir ahorro en las empresas que es lo que en crisis se demanda.

—Háblenos de In&Out. Por el móvil se controla la movilidad del trabajador y también su talento, ¿cómo?

Es difícil encontrar un producto similar. Controla el acceso, prevención de riesgos laborales, gestión de vacaciones, hojas de gasto, movilidad y gestión del talento. Permite valorar a tus trabajadores para determinar el grado de talento que tienen y puedas establecer un plan de carrera o de formación si tienen carencias. Se establecen competencias según el perfil del trabajador y se evalúan esas competencias.

—¿Cuáles son sus principales clientes?

—Están en la industria agroalimentaria, en las telecomunicaciones y en el turismo.

¿Comercializan fuera de España?

—Estamos ahora empezando con In&Out. Hemos tomado México como el país punta de lanza. Ya tenemos contactos allí para establecer el canal de distribución, pero la comercialización de productos fuera de España tiene una complejidad bastante elevada por el estilo de vida de cada país, por la legislación y los temas de cambio de moneda. Va a un ritmo que no es el que nos gustaría, pero estamos contentos porque estamos empezando.

¿Tiene en su objetivo más países?

–Con otro producto, Sites, que vendemos a operadores de telecomunicaciones para la gestión del emplazamiento, sí tenemos contactos en otros países, México y también en Singapur y Ghana.

—¿Se marcaron plazos?

Que en cinco años el negocio exterior supere al interior.

—¿Qué espera de 2015? ¿Cree que la recuperación es real?

Tenemos buenas expectativas en cuanto a proyectos, pero somos prudentes. Los tiempos de cierre de las operaciones internacionales son mucho más largos que los que tenemos aquí, que ya por la crisis se incrementaron. Los datos macroeconómicos sí se recuperan, pero a la economía real aún le queda porque el crédito sigue cerrado, falta flexibilidad del mercado laboral. La reforma laboral a muchos nos ha salvado.

—Es defensor de la reforma laboral de este Gobierno.

Al cien por cien y es necesaria más flexibilidad porque la realidad es que no somos competitivos. No hay que renunciar a derechos, pero sí cambiar el modelo para ser competitivos. Lo que no puede ser es que no puedas desprenderte de un trabajador porque no tengas dinero.

—¿Cuánto les afectó la crisis?

Muchísimo. Dejar de trabajar para la administración nos supuso un desgaste y un problema importantísimo que aún acarreamos. Contratamos proyectos de envergadura y los plazos de cobro fueron interminables.

—¿Cómo se tradujo en la facturación?

Llegamos a facturar más de 4 millones de euros y en 2014 estuvimos en 600.000 euros. Llegamos a tener de plantilla estable casi 40 personas y picos de hasta 70. La hemos ajustado al máximo.

—¿Cuántos trabajadores tiene Alteda?

—En estos momentos, 23.

—¿Cómo fue 2014?

Malo, pero mejor que 2013 y 2015 va en esa línea sin llegar a los niveles de antes de la crisis. Parece que la actividad económica tiene otro ritmo.


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