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Agroalimentación

Nueva normativa para el etiquetado de la miel

El Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación exigirá que en la etiqueta de los envases aparezcan los países de origen, los porcentajes del contenido que corresponde a cada uno de ellos y si se ha empleado un tratamiento térmico superior a 45ºC

12 mar 2019 / 08:26 h - Actualizado: 12 mar 2019 / 08:28 h.
  • Nueva normativa para el etiquetado de la miel

La nueva norma de calidad de la miel que ultima el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación quiere exigir que aparezca en el etiquetado la relación de países de origen en sentido descendente, la incorporación del porcentaje de cada uno de ellos y a la temperatura a la que ha sido tratada la miel.

En el comunicado ofrecido por Agricultura, se explica que la normativa quiere “aportar una mayor transparencia en la información que ofrece a los ciudadanos sobre el origen de la miel”, atendiendo, así, “a una demanda de consumidores, sector apícola y distintas administraciones públicas que solicitan mayor claridad sobre el origen” de la miel.

La actualización de la normativa pretende marcar una diferencia con lo que hasta ahora venía estipulado por ley, donde el etiquetado solo tenía que indicar de manera genérica si se trataba de “mieles originarias de la UE” o “no UE”. Con la norma, se tendrán que señalar los países de procedencia de la miel y, si se trata de mezclas de distinta procedencia, se tendría que especificar el tanto por ciento que estos países suponen en la composición final del producto.

El MAPA ha adelantado que, en este próximo real decreto sobre la calidad de la miel, se establecerá como obligatorio incluir la mención “miel tratada con calor” en las que se hayan empleado tratamientos térmicos superiores a los 45 grados centígrados. También ofrece la oportunidad de mencionar voluntariamente en el etiquetado si han sido “obtenidas en frío” en el caso de que no hayan sido “sometidas a un tratamiento térmico en ninguna de las fases de obtención o preparación”.

El período transitorio establecido para aplicar los cambios es de 18 meses, facilitando “la transición a este nuevo modelo de etiquetado” y pudiendo dar salida a “las existencias de productos envasados, comercializados y etiquetados que no cumplan estas nuevas exigencias”, informan desde Agricultura. Desde la Delegación de Luis Planas, intentarán tener el decreto en el Consejo de Ministros antes de las elecciones de finales de abril, pero, si no fuese posible, estaría ultimado para realizarlo en el próximo gobierno.

Desde las Cooperativas Agro-alimentarias de España, la propuesta del Ministerio de Agricultura ha sido recibida con gran entusiasmo, ya que la actualización de la norma de calidad de la miel es una petición que había sido requerida desde hacía tiempo por el sector. La organización agraria señala en un comunicado que la norma supone un “paso adelante” y que pone sobre la mesa un etiquetado “realmente claro y útil” para los consumidores.

La nueva norma permitiría evitar que se utilice el nombre y prestigio con el que cuenta la miel española en productos que presentan una proporción de miel de origen español insignificante. La miel española está producida bajo los mayores estándares de calidad del modelo europeo, contribuyendo a su vez, a la conservación del medio ambiente debido a los efectos beneficiosos que ofrece la apicultura.

España, situada como principal productor de la Unión Europea, conseguirá con la normativa estar a la cabeza en el etiquetado europeo y mundial de origen de la miel, ya que, aunque otros países han modificado su etiquetado, el establecido por MAPA, otorgará al consumidor, total transparencia en la información de la miel que va a consumir.

Además, con este etiquetado de la miel, se conseguirá hacer frente a uno de los problemas más destacados del sector: la miel procedente de China, que el año pasado sacaba a la calle a cientos de productores para reivindicar el cambio de la norma por los problemas económicos causados. Y es que, desde la campaña 2015/2016, el precio de la miel en origen acumulaba una caída del 40% aproximadamente por consecuencia de las grandes importaciones procedentes del gigante asiático.

Las importaciones de miel de China marcaban un período de oscuridad para los apicultores, que veían como las envasadoras preferían estos productos por sus bajos costes. Los apicultores llegaron a percibir menos de los 2,65€ por kilo en sus partidas, cotización muy por debajo de los precios de producción. Por su parte, COAG, explicaba que la miel china entraba en la Unión Europea a un precio medio de 1,53€ el kilo en el año 2017, por debajo del precio de producción de la española y recordaba que un Plan de Control de Mieles europeos concluyó en 2015 que el 20% de las muestras en frontera no cumplían con la norma comunitaria.


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