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Trabajo garantizado durante 10 años

Yacimientos de empleo. La demanda de profesionales con perfiles tecnológicos, de ingeniería y matemáticas crecerá hasta 2025 por encima de los dos dígitos

15 oct 2016 / 15:14 h - Actualizado: 15 oct 2016 / 15:21 h.
  • Programadores, ingenieros de la rama mecatrónica y expertos en seguridad informática tienen trabajo garantizado en los próximos años, según los expertos. / El Correo
    Programadores, ingenieros de la rama mecatrónica y expertos en seguridad informática tienen trabajo garantizado en los próximos años, según los expertos. / El Correo
  • Sistema de localización Galileo.
    Sistema de localización Galileo.
  • Trabajo garantizado durante 10 años
  • Instalación de placas solares en un edificio.
    Instalación de placas solares en un edificio.

¿Qué hay que hacer para tener el trabajo garantizado, al menos, durante los próximos diez años? Ser programador en ciertos lenguajes –profesión con cero paro–, especialista en ingeniería mecatrónica (disciplina que une la ingeniería mecánica, electrónica, de control e informática) o ser informático especialista en big data, seguridad o todo aquello que esté relacionado con el Cloud Computing, la Nube. Eso es lo que dicen los expertos, que apuntan que en Sevilla los nuevos yacimientos de empleo están en sectores como el agroalimentario, el logístico y la aeronáutica. Por supuesto, la hostelería siempre reclama mano de obra, pero es temporal y precaria.

Sólo el siete por ciento de los alumnos de las universidades españolas cursan las profesiones más demandadas, que son las de perfiles bautizados STEM, siglas en inglés de ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas. Hasta 2025 la demanda de estos perfiles se mantiene por encima de los dos dígitos y con un promedio anual del 14 por ciento, según apunta Valentín Bote, director de Randstad Research.

En su opinión, los yacimientos de empleo se encuentran en estos momentos en el sector agroalimentario (por el aumento de la confianza del consumidor), en el logístico, en la automoción, en el aeronáutico y en la actividad hostelera, teniendo estos dos últimos una relevancia especial en Andalucía por el gran dinamismo que generan las plantas de Airbus y el tirón del turismo.

De hecho, la industria auxiliar bajo el paraguas de Airbus tiró del sector aeronáutico andaluz el pasado año: aumentó sus ventas en un 13 por ciento (hasta los 970 millones de euros) y creó un 9,8 por ciento más de empleo. En concreto, 979 puestos de trabajo de los 1.052 que generó todo este sector en Andalucía durante 2015, fundamentalmente en Sevilla y Cádiz. Así se recoge en el Informe del Sector Aeroespacial 2016 que elabora el clúster Hélice y que destaca que, pese a la situación política del país y los recortes en Defensa, se encadena un año más de crecimiento. El empleo subió el pasado ejercicio un 8,3 por ciento, hasta alcanzar los 13.740 profesionales –a cada empleo directo se vinculan otros tres indirectos–, y las ventas, con un 4,5 por ciento más: 2.343 millones de euros.

Pero no todo es aeronáutica. En cuanto a los perfiles profesionales con más futuro, Bote destacó que también se demandan muchos abogados, administradores de empresas y economistas, pero «también hay muchos alumnos estudiando estas ramas». Es decir, hay mucha demanda pero también mucha oferta, por lo que estas personas tienen que buscar fórmulas para destacar: desde dobles titulaciones hasta la realización de másteres. En cambio, en el sector tecnológico hay mucha demanda y poca oferta, esto es, pocos estudiantes o recién licenciados.

Según Bote, «en los próximos diez años estará garantizado el empleo en España para los alumnos de profesiones científicas y tecnológicas», sobre todo por el auge de la seguridad informática, de la protección de datos y el comercio electrónico.

Álvaro Naranjo, director de Servicios de Adecco en Andalucía, también asegura que los perfiles más demandados son los de ingenieros de procesos (para el sector de la automoción y la agroalimentación), así como manipuladores de plataformas logísticas (vinculados a la industria alimentaria y de paquetería). Si bien añade que existe una carencia de personal para un sector que cada vez tiene más demanda: el de las TIC. «El sector tecnológico, programadores, analistas... son perfiles muy concretos que no se encuentran con facilidad», apunta.

Además, asegura que tanto en Sevilla como en la costa andaluza la hostelería sigue moviendo mucho el mercado, solicitando, por ejemplo, camareros con idiomas o camareras de piso. Trabajos, eso sí, mucho más precarios que los que están vinculados al mundo de las nuevas tecnologías.

Con todo, pronostica que los sectores que más crecerán en 2016 serán la agroalimentación, la distribución y logística, así como la hostelería, sin olvidar sectores «que siguen generando empleo como la aeronáutica en Sevilla».

Carlos Delgado, miembro de Sevilla UP, asegura que para que se abran nuevos nichos de negocio es imprescindible la apuesta de grandes empresas, ya que se necesitan fuertes inversiones.

Un ejemplo es la biotecnología, que crece en el mundo y también en Sevilla. En concreto, en 2015, la provincia lideró el ranking de exportaciones andaluzas con 173,4 millones de euros o, lo que es lo mismo, el 28,3 por ciento del total. No obstante, el desarrollo de estas empresas no es fácil porque, aunque el retorno puede alcanzar el 40 por ciento, el riesgo es innegable y necesitan mucha inversión, mermada con la crisis.

Con todo, muchas despuntan en Andalucía, en el ámbito público y privado. Son los casos de la Fundación Pública Andaluza Progreso y Salud, la sevillana Vaxdyn, la Fundación Centro de Excelencia en Investigación de Medicamentos Innovadores en Andalucía, la Fundación Parque Tecnológico de la Salud de Granada y Bioorganic Research and Services.

Según datos de Extenda, Andalucía se sitúa como la quinta comunidad española exportadora de productos de biotecnología con 614 millones de euros vendidos fuera en 2015, teniendo en cuenta que las estadísticas oficiales no incluyen al sector servicios, que es el mayoritario en Andalucía. Estas cifras indican un crecimiento del 10,5 por ciento en los últimos cinco años.

La carrera espacial abre nuevas vías para empresas tecnológicas

Andalucía está considerada como uno de los grandes polos europeos de la aeronáutica, junto con Toulouse, Hamburgo y Madrid. La industria liderada por Airbus crece año a año en la comunidad andaluza y, aparejado a este crecimiento, surge otro nicho de negocio: el espacio. La NASA, la propia Airbus y Boeing están dejando de monopolizar la carrera espacial mientras que empresas privadas se interesan cada vez más por un sector que empieza a despegar fuerte. En Sevilla ya hay empresas que intentan hacerse hueco, mientras que la propia dirección de Airbus en Sevilla ya aspira a captar más carga de trabajo gracias a la construcción de satélites.

Carlos Delgado, miembro de Sevilla UP, asegura que se ha abierto un nuevo nicho de mercado en el sector aeroespacial porque las grandes empresas de tecnología están apostando por ello. Un ejemplo, los premios creados por Google para las empresas que más innoven con el objetivo de llegar al espacio. «Cualquier tipo de investigación en el espacio tiene un uso posterior en la vida real. Por ejemplo, ciertos materiales que luego se emplean en la fabricación de coches», comenta Delgado, quien asegura que el turismo espacial, los drones, los globos, etcétera abren nuevas oportunidades de negocio.

De hecho, este emprendedor asegura que el sector aeroespacial se está convirtiendo en el principal motor del sector de la tecnología, entre otros motivos, por la apuesta de las grandes compañías tecnológicas. No hay que olvidar que el sector requiere una financiación millonaria y que «cuanto más se invierte, mayor es el beneficio tras el paso de los años». La pasada edición del Sevilla Startup Weekend dedicada al sector aeroespacial, con un gran éxito de participantes, dejó claro el enorme interés por el sector entre los emprendedores hispalenses y los muchos proyectos que podrían llegar a materializarse.

100.000 puestos de trabajo hasta 2030 para gestores energéticos

La profesión de gestor energético podría generar, hasta el año 2030, unos 100.000 puestos de trabajo en Andalucía, según Apadge, la Asociación Profesional Andaluza de Gestores Energéticos. Se prevé que este sector moverá para finales de este año 1.000 millones de euros en España, y alrededor de 178 millones en Andalucía. Para el ejercicio de 2017, las perspectivas de crecimiento serán de un 12,60 por ciento.

Para que estas perspectivas de empleo se produzcan, no obstante, será necesario que desde la Junta de Andalucía se mantenga una hoja de ruta firme en torno a los compromisos establecidos a través de sus dos principales instrumentos en materia de ahorro y eficiencia energética: la Estrategia Energética Andalucía 2020 y el Plan Integral de Fomento para la Construcción y Rehabilitación de Andalucía Horizonte 2020, según Apadge.

El gestor energético es una nueva figura que forma parte de los empleos verdes (green jobs), nacida al calor de las directivas europeas que sitúan a los sectores de las energías renovables, el ahorro y la eficiencia energética como motores de la competitividad y la innovación en la economía de la UE.

El hecho de que la primera asociación centrada en la defensa de los intereses de los gestores energéticos surgiera en Andalucía no es casual, ya que la Junta fue la primera a nivel nacional en definir y reglar la figura profesional del gestor energético. Uno de los perfiles profesionales más idóneos para convertirse en gestor energético es el de los aparejadores y arquitectos técnicos, por lo que es una oportunidad laboral muy interesante para estos profesionales, ya que la rehabilitación edificatoria exigirá la intermediación de gestores energéticos.

Los pueblos buscan otra oportunidad en el turismo rural

La geografía española está llena de contrastes que se reflejan en su oferta de turismo. Los destinos de playa son los preferidos de españoles y viajeros internacionales pero, poco a poco, el turismo rural se va haciendo un hueco.

Los alojamientos extrahoteleros de Andalucía –apartamentos, campamentos y alojamientos de turismo rural– registraron el pasado mes de agosto un total de 2.578.939 estancias, lo que supone un aumento del 0,96 por ciento con respecto al mismo periodo del pasado año, mientras que los viajeros crecieron un 1,7 por ciento. El ascenso en los últimos 25 años ha sido «bastante grande aunque sigue en fase de crecimiento, tanto de oferta como de demanda», según Jesús Marco Lucía, presidente de la Asociación española de turismo rural (Asetur).

Un ejemplo de esta apuesta por el agroturismo es la Sierra Norte de Sevilla. Desde El Pedroso hasta Alanís se puede encontrar una amplía oferta turística basada en casas rurales, cortijos, almazaras reformadas o incluso pozos de nieve.

En El Pedroso, El Castaño ofrece un típico cortijo blanco de la tierra con tres apartamentos y una casa más grande, Almazara Quintanilla conserva elementos del siglo XVII e incluso la almazara original donde se fabricaba el propio aceite; en Cazalla de la Sierra, Paraíso del Huéznar está enclavado en el bosque junto al río, mientras que El Rincón de San Benito ofrece una casa en pleno casco histórico. En Constantina, Cartojal Rural muestra sus vigas de castaño con alfarjías y ladrillo basto y sus interruptores de porcelana. Y sólo son algunos ejemplos de cómo convertir los pueblos en un destino turístico de moda.


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