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Internet a dos velocidades

Un mapa con dos velocidades

En sombra. En la provincia de Sevilla quedan puntos con mala señal de TDT y municipios a años luz de la capital en acceso a internet, brecha que rebajan los operadores locales

19 may 2017 / 07:00 h - Actualizado: 19 may 2017 / 10:19 h.
  • Un mapa con dos velocidades

¿Es posible que en el siglo XXI haya hogares con un acceso a internet de pena y con una señal de televisión que va y viene? Sí. La tecnología no corre, vuela. Y la brecha digital es una realidad en la provincia. Hay zonas de sombra en las que internet está un siglo atrasado y en las que hay que cruzar los dedos para que el fundido en negro no sea lo único que se vea en la televisión.

José Manuel Muñiz, director de la Asociación Andaluza de Empresas Instaladoras de Telecomunicaciones (Faitel), asegura que en la provincia hispalense no hay problemas significativos en cuanto a la telefonía, que hay zonas muy concretas con mala señal de televisión y que, en cuanto al acceso a internet, sí hay una importante brecha digital entre las grandes poblaciones y las pequeñas. Para las grandes compañías no es rentable extender su tecnología a núcleos de población dispersos o con pocos habitantes, así que hay muchos municipios que dependen del servicio que ofrecen operadores locales. Evidentemente el ancho de banda no es comparable, pero solucionan un problema por, en general, un buen precio.

Según el Ministerio de Energía, Turismo y Agenda Digital, en Andalucía el 98 por ciento de la población dispone de cobertura efectiva de servicios de conexión a internet entre dos y diez megabits por segundo (Mbps), porcentaje que es del 97,7 por ciento para la provincia de Sevilla. Ambos superan el porcentaje estatal, del 97 por ciento. El 67 por ciento de la población andaluza dispone de cobertura de 30 Mbps o más, el 71,7 por ciento en la provincia de Sevilla; mientras que en Andalucía el 60 por ciento de los ciudadanos tiene cobertura de 100 Mbps o más. En Sevilla, el 68,5 por ciento.

PROBLEMAS CON EL TDT

Pero fijémonos primero en la televisión. En la zona de los pinares de Oromana de Alcalá de Guadaíra hay históricamente una mala señal. «Al estar en una hondonada, las viviendas de delante tapan la señal. Se solucionaría con un repetidor, pero tiene un coste muy elevado», explica Muñiz. ¿Cuánto? Posiblemente más de 150.000 euros.

Municipios de la Sierra Norte de Sevilla como Constantina dependen de fórmulas para coger la mejor señal de distintos puntos de procedencia para compensar la debilidad de la suya. Algo que también hacen en la Campiña, por ejemplo, los vecinos de Fuentes de Andalucía. Señal de Córdoba o de Sevilla.

En El Cuervo, según Muñiz, el problema es otro. «Hay interferencias que vienen de Marruecos y Argelia en verano por las altas temperaturas». ¿Por qué? Por el fenómeno del fading. La señal se degrada por el calor, la humedad y el efecto espejo del mar. «Son problemas irresolubles, sobre todo en la costa, ya pasaba con la tecnología analógica y con el TDT se mantienen», denuncia el presidente de Faitel. Sin embargo, hay diferencias: en la era analógica la imagen se veía doble, ahora la señal se corta y se va al negro.

SIN ANCHO DE BANDA

Las grandes compañías ofrecen en las capitales entre 200 y 300 megas de ancho de banda gracias a la fibra óptica, pero hay municipios pequeños en los que se tienen que apañar con entre 6 y 8 megas.

Es el caso de Castilblanco. Allí, gracias a los operadores locales la brecha se reduce y se ofrece un ancho de banda de hasta 20 memas. «Es necesario un mayor esfuerzo para el despliegue de la fibra óptica», advierte Muñiz. Y es que el salto entre las localidades de más de 20.000 o 30.000 habitantes y las de menos es «importante». «Lo mínimo para tener un ordenador encendido y la televisión es un ancho de banda de entre 6 y 10 megas», afirma el presidente de Faitel. Sin embargo, en muchos pueblos con menos de 3.000 habitantes o con casas muy dispersas se tienen que conformar con entre uno y tres megas.

En Sevilla puede haber más de 30 pequeños operadores de telecomunicaciones que ofrecen telefonía móvil, fija, internet y televisión, que estrechan la brecha digital y que ofrecen, por lo general, un precio asequible. «Una compañía grande ofrece ADSL de seis megas con telefonía por 40 euros, mientras que las pequeñas empresas locales dan seis megas por 15 euros con IVA incluido», argumenta Muñiz.

¿Y cómo dan el servicio estas pequeñas empresas? Una de las fórmulas es el internet por satélite, una tecnología que cada vez se utiliza más para llevar internet a las zonas y pueblos donde no llegan las redes terrestres como el ADSL. Su principal ventaja es que ofrece buena cobertura en cualquier lugar. Al igual que con el Wimax, para conectarse a internet a través de un satélite no es necesario disponer de línea telefónica. Las velocidades medias de internet con esta tecnología es de 22 megabits por segundo (Mbps), por lo tanto, supera las velocidades alcanzadas con conexiones ADSL.

El 3G ofrece una cobertura similar al internet por satélite con la diferencia de que la velocidad alcanzada es un poco inferior. Uno de sus inconvenientes es que al ser una red compartida, la velocidad máxima de internet dependerá de los usuarios conectados a la red en ese momento. En España, el internet 3G llega al 98 por ciento de los hogares.

La velocidad del 4G es capaz de llegar a los 100 Mbps dependiendo del momento y la ubicación del usuario (este servicio se lanzó en 2003 y en la capital sevillana el 97,8 por ciento de los hogares tiene ya cobertura). Sin duda, el 4G será uno de los competidores más fuertes para conectarse a internet en las zonas donde no llega el ADSL o la fibra óptica. A día de hoy, esta tecnología sólo ofrece una cobertura en el 45 por ciento del país.

El Wimax, también conocido como internet por microondas, es un tipo de conexión inalámbrica que funciona a través de un sistema de repetición de ondas de radio. No necesita instalar cables, ya que las ondas se reciben a través de una antena parabólica que se sitúa en el exterior de la vivienda. Tampoco es necesario disponer de línea telefónica. Las velocidades en este tipo de conexiones suelen estar entre los 6 y los 10 Mbps y la cobertura media en España es del 51 por ciento. Todo depende de la zona.


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