domingo, 25 agosto 2019

Un Sevilla de dos caras (Hoffenheim 1-2 Sevilla)

Remontó el partido tras una primera parte que recordó a lo vivido en la temporada pasada

Juanmi Vega @Juanmivegar /
04 ago 2019 / 10:04 h - Actualizado: 03 ago 2019 / 17:27 h.
  • Ever Banega conduce el balón. / @SevillaFC
    Ever Banega conduce el balón. / @SevillaFC

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El Sevilla se lleva el primero de los dos enfrentamientos ante el Hoffenheim en tierras germanas. Los hispalenses marcaron el gol de la victoria en la segunda parte, tras los primeros 45 minutos que hicieron recordar momentos vividos durante la pasada temporada.

El Sevilla arrancaba en el Prezero Arena con Vaclík, Navas , Kjaer, Carriço, Escudero, Ocampos, Jordán, Gudelj, Banega, Munir y De Jong. Un once con bastantes titulares que repetirán dentro de unas semanas ante el Español.

Los de Lopetegui salieron presionando tímidamente en campo rival para intentar hacerle daño al Hoffenheim. El Sevilla no se encontraba cómodo en el campo y los alemanes le jugaron de tu a tu y presionaron arriba a los hispalenses, tanto es así, que el medio del campo formado por Banega, Jordán y Gudelj se veía abrumado.

Los locales tuvieron las mejores ocasiones. En el minuto 15, Vaclíck salvó a su equipo. Diez minutos después, Kjaer, que estaba cuajando un buen partido, se tuvo que marchar lesionado. Lo sustituyó Diego Carlos.

El Sevilla no tenía el control de la pelota. Los alemanes mordían y tiraban a puerta todo lo que podían. Jordán le dio con la mano en el interior del área y el árbitro señaló en punto de penalti. Grifo marcó a lo panenca.

El gol supuso para los sevillistas como el primer aviso en la Maestranza. Los hispalenses cambiaron y empezaron a jugar con mayor verticalidad y sentido. Fruto de ese juego, Banega le filtró el balón a Escudero que dio el pase de la muerte a un Munir que estaba dentro del área. El ex barcelonista remató y Hübner, defensa del Hoffenheim, lo mandó dentro de la red en su intento de despejar el balón. En ese momento, el Sevilla se vino un poco arriba y el partido pasó a ser de ida y vuelta.

La segunda parte fue totalmente diferente a pesar de que el Sevilla jugase con los mismos jugadores. La consigna de Lopetegui en el descanso fue clara: posesión y verticalidad. Fruto de ese juego directo, Banega, tras un saque de banda y posterior desplazamiento del balón con un cabezazo de De Jong dentro del área, mandaba el esférico con la testa al palo largo del portero para darle la vuelta al marcador.

El Sevilla tenía la posesión y el control. El Sevilla había despertado. Al igual que la primera parte recordó al Sevilla de la temporada pasada, en esta segunda mitad, los de Lopetegui volvieron a mostrar las ideas del técnico vasco.

Movía la pelota de izquierda a derecha del campo hasta conseguir filtrar un pase para crear peligro. El Sevilla, cuando no tenía el balón, mordía en el medio del campo y los centrales peleaban todas las pelotas.

Entraron en el campo Ben Yedder, Bryan Gil, Koundé, Torres y Pozo. A pesar de los cambios, el Sevilla durmió el partido y se llevó la victoria en el campo del Hoffenheim. Mañana, el último partido en tierras germanas.


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