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Susana Díaz exige a Sánchez que deje gobernar ya a Rajoy

La dirigente andaluza alaba sus resultados frente a los del resto de España y dice que la derrota socialista se debe a su intento de pactar un gobierno con Podemos

27 jun 2016 / 14:41 h - Actualizado: 29 jun 2016 / 11:39 h.
  • Susana Díaz en la rueda de prensa para analizar los resultados electorales. / EFE
    Susana Díaz en la rueda de prensa para analizar los resultados electorales. / EFE
  • Susana Díaz en la rueda de prensa para analizar los resultados electorales. / EFE
    Susana Díaz en la rueda de prensa para analizar los resultados electorales. / EFE

La derrota electoral de Susana Díaz en Andalucía no ha menguado un ápice su nivel de autoridad dentro del PSOE. Pese a haber perdido 300.000 votos y cinco escaños en los dos últimos comicios, la dirigente socialista mantiene intacta su legitimidad para decirle a la dirección federal de su partido cómo debe interpretar los resultados del 26J y qué debe hacer a partir de ahora. El mensaje de Díaz es el mismo que el que dio tras el 20D, sólo la intensidad de sus palabras ha aumentado: su idea es que el PSOE ha perdido las elecciones por haber tanteado la posibilidad de gobernar con Podemos, un partido llamado a destruirle, y que ahora la única opción posible es quedarse en la oposición, abstenerse y dejar gobernar al PP. Dicho esto, la dirección andaluza vuelve a colisionar con la dirección federal de Pedro Sánchez menos de 24 horas después de conocerse el resultado de los comicios.

El mandato de Díaz, que coincide con el de otros barones territoriales (Fernández Vara, en Extremadura, y García Page, en Castilla-La Mancha), contradice ya el que horas antes anunció el secretario de Organización del PSOE federal, César Luena, que volvió a decir que su partido no apoyará la investidura de Mariano Rajoy “ni por acción ni por omisión”. Luena, además, ha recalcado que los resultados andaluces “no son para estar satisfechos”. Susana Díaz ha reabierto la batalla interna en el seno del PSOE, un pulso con Sánchez que previsiblemente desembocará en el próximo congreso federal del partido, en el que ambos podrían enfrentarse definitivamente por la secretaría general.

“La mera hipótesis de que el PSOE pudiera acceder al gobierno con Podemos ha restado mucha credibilidad a los socialistas”, ha dicho este lunes la dirigente andaluza, minutos antes de reunirse con su comisión ejecutiva. Su tesis es que los españoles han votado mayoritariamente al PP por miedo al populismo que traía consigo el partido de Pablo Iglesias, y que el intento de Sánchez de pactar con éste ha crucificado al PSOE.

Díaz ha hecho un análisis del 26J en el que ha compaginado una mínima autocrítica, por la derrota andaluza frente al PP (le adelanta en 98.000 votos y tres diputados), con una lectura triunfalista a la luz de comparar su resultado con el de Sánchez. “Andalucía no puede estar satisfecha habiendo alcanzado el 31,2 por ciento de los votos, así que mucho menos lo voy a estar con el 22,6 por ciento que ha logrado el PSOE a nivel nacional”, dijo. Lo ha repetido hasta en cuatro ocasiones. Pero su frase lapidaria, dirigida a la línea de flotación de Pedro Sánchez, ha sido ésta: “Los ciudadanos nos han situado con su voto en la oposición. Si con 90 diputados no fuimos capaces de hacer un gobierno, es evidente que con 85 menos”. Díaz ha perdido contra el PP, pero se vanagloria de haber sacado medio millón de votos de diferencia a Podemos. “Hemos evitado el sorpasso. Sin Andalucía, el PSOE habría perdido la hegemonía de la izquierda, lo cual habría sido letal para el partido, pero también para España”.

La dirección del PSOE andaluz, con caras tristes y rostros serios, ha arropado hoy a Susana Díaz en la sede de San Vicente. Detrás de ella han proyectado un mapa de España con el recuento de votos por municipios, donde podía verse el color azul en todo el territorio nacional, y el color rojo primando en Andalucía. Los socialistas han ganado en dos de cada tres localidades andaluzas, son mayoría en 517 de los 778 municipios, el 76,5 por ciento del total. Sin embargo, es la primera vez en la historia que el PSOE invoca la ley electoral, de la que siempre se ha beneficiado como fuerza mayoritaria, para explicar que aun ganando en votos en muchos territorios, el PP les ha adelantado o empatado en escaños (el caso más significativo es el de Sevilla).

La otra lectura es que el PSOE ha perdido casi 100.000 escrutinios, el 60 por ciento de los que ha perdido Sánchez en el conjunto de España. El PSOE ha pasado de 90 a 85 diputados, y dos de los cinco que se ha dejado en el camino eran de Andalucía. Respecto al 20D, los socialistas han mejorado su porcentaje de votos en el conjunto del país, pero esta vez no gracias a Andalucía, sino a pesar de ella. El peso político de Susana Díaz sigue siendo amplio, toda vez que gobierna la comunidad más poblada y con más respaldo al PSOE (la única que ha superado la barrera del 30 por ciento de votos), pero su capacidad de influencia ha menguado. Desde 2011, los socialistas andaluces no han hecho otra cosa que perder votantes, aunque hayan ganado cuatro de las cinco elecciones que se han celebrado desde entonces. Los fueros tradicionales socialistas –Andalucía, Extremadura y Castilla La Mancha- han empeorado sus resultados electorales respecto a diciembre (paradójicamente son los primeros en pedir a Sánchez que se quede en la oposición), mientras que el PSOE ha mejorado su posición levemente en Madrid, Cataluña, Comunidad Valenciana, Asturias y sobre todo Castilla y León, que ahora aporta casi tantos diputados al Congreso como Andalucía.

Díaz ha dejado claro hoy que “el PSOE ahora se tiene que reconstruir, levantar y volver a ser un partido mayoritario”, debe redefinir su proyecto, ha remarcado, distanciándose con claridad del inmovilismo del PP y del populismo de Podemos. Cuestionada sobre si Pedro Sánchez tiene legitimidad para guiar ese nuevo proyecto, o si ella misma tomará las riendas del partido, Díaz ha eludido pronunciarse. “Hoy no estoy en cuestiones orgánicas ni individuales, sino en un proyecto colectivo”. La dirección nacional socialista ha convocado un comité federal, máximo órgano de decisión entre congresos, el próximo 9 de julio. Ahí se decidirá previsiblemente la fecha del cónclave en el que se elegirá al futuro secretario general del PSOE. Algunas voces hablan de convocarlo de inmediato, en julio, fecha que a priori beneficiaría a Sánchez, y otros piensan que se postergará hasta septiembre, con tiempo suficiente para que Díaz recabe más apoyos territoriales y allane su salto al poder orgánico del PSOE.


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