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Torra asiste a los Juegos, pero evitará los actos con el Rey

El Gobierno central dice al ‘president’ que si no invita al Rey el problema es para Cataluña, pero aboga por rebajar las tensiones

22 jun 2018 / 22:44 h - Actualizado: 22 jun 2018 / 23:27 h.
  •  El rey Felipe VI, junto a Sánchez y Torra, en la inauguración de los Juegos Mediterráneos. / Efe
    El rey Felipe VI, junto a Sánchez y Torra, en la inauguración de los Juegos Mediterráneos. / Efe

El presidente catalán, Quim Torra, asistió este viernes a la inauguración de los Juegos Mediterráneos en Tarragona, donde coincidió con el Rey, aunque aseguró que en lo sucesivo el Govern eludirá los actos organizados «por la monarquía» y tampoco invitará a Felipe VI a los de la Generalitat.

Torra coincidió también con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, después de mantener hasta última hora la incógnita sobre su asistencia al acto, para anunciar que iría en una declaración institucional leída ayer mediodía en la que hizo duros reproches a Felipe VI por su papel durante el 1-O, con un discurso «que dio cobertura y apoyo a la represión».

El presidente catalán explicó que, aunque Cataluña sigue viviendo «una situación de gran excepcionalidad», asistiría al acto inaugural porque los juegos «se hacen en Tarragona», porque los ha pagado en gran parte la Generalitat y «porque estamos en nuestra casa y nunca más nos echarán» de ella, puesto que «en Cataluña mandan los catalanes».

Ahora bien, puntualizó Torra, «ni yo ni ningún otro miembro del Govern asistirá a ningún acto» organizado «por la monarquía española», y tampoco invitará a esta última «a los actos organizados por la Generalitat».

Después de puntualizar que ni a él ni al Govern le interesa «hacerse fotos» con el Rey, Torra explicó que aprovecharía el acto de ayer para entregarle a Felipe VI los informes del Síndic de Greuges sobre el 1 de octubre, y que, además, ha decidido renunciar a la vicepresidencia de honor de la Fundación Princesa de Girona.

El presidente catalán dijo que la «situación de excepcionalidad» que a su juicio vive Cataluña se traduce con la permanencia de políticos que «están encarcelados por sus ideas» y por haber permitido votar a los ciudadanos, y reprochó que las apelaciones al diálogo y la negociación realizadas desde las instituciones catalanas no se hayan visto correspondidas hasta ahora.

Según Quim Torra, hasta el último momento ha esperado que el Rey «reflexionase o quisiera escuchar lo que quería decirle», pero esta espera ha sido en vano, señaló, puesto que el monarca no ha querido «pedir perdón» por «su grave declaración política» del pasado 3 de octubre.

Esta declaración tuvo lugar «después de la violencia policial que provocó más de mil heridos» el 1 de octubre, indicó, y a pesar de ello, el Rey «no ha tenido ni una sola palabra de apoyo» a dichos heridos o a sus familias.

«Hemos hecho todos los esfuerzos para dialogar, pero estos esfuerzos solo se han producido de nuestro lado, y de forma incomprensible no se ha querido abrir ninguna puerta al dialogo», lamentó el presidente de la Generalitat.

En este punto, Torra exigió «dignidad y no fotografías, dignidad y no menosprecio a la figura del presidente de la Generalitat», así como que se respete la voluntad del pueblo de Cataluña y el «mandato democrático» obtenido en las urnas.

«No somos súbditos, somos ciudadanos, así nos comportamos en otoño y así nos comportaremos siempre a partir de ahora», subrayó el presidente de la Generalitat.

La portavoz del Gobierno, Isabel Celaá, advirtió ayer a Torra que si la Generalitat decide no invitar al Rey a ningún acto el problema no es para el Monarca, sino «para Cataluña», y significará que su Ejecutivo no representa a toda Cataluña.

Celaá, no obstante, aseguró que el Gobierno está empeñado en la «normalización» y de «evitar tensiones».


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