martes, 18 diciembre 2018
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El silencio de la música en los videojuegos

Este artículo repasa la importancia que tiene en la actualidad un aspecto de los videojuegos tan olvidado por los usuarios como es el apartado sonoro, que ha llegado a destacar incluso fuera de la propia pantalla

14 mar 2018 / 09:50 h - Actualizado: 14 mar 2018 / 09:50 h.
  • La obra maestra ‘The Last of Us’ implica saber alternar el sigilo con el ruido para no alertar a los enemigos.
    La obra maestra ‘The Last of Us’ implica saber alternar el sigilo con el ruido para no alertar a los enemigos.
  • La jugabilidad de ‘Fe’ <br />se basa en avanzar a través del sonido que produce el personaje principal.
    La jugabilidad de ‘Fe’
    se basa en avanzar a través del sonido que produce el personaje principal.
  • La banda sonora de ‘The Witcher 3: Wild Hunt’ la interpretó la Orquesta Sinfónica de Brandemburgo.
    La banda sonora de ‘The Witcher 3: Wild Hunt’ la interpretó la Orquesta Sinfónica de Brandemburgo.
  • ‘Final Fantasy’ es una de las sagas de videojuegos que cuenta con su propio concierto.
    ‘Final Fantasy’ es una de las sagas de videojuegos que cuenta con su propio concierto.

¿Qué nos motiva comprar un videojuego y no otro? Ya sea en la tienda o desde una plataforma online, lo habitual es ir con unos conocimientos de antemano de los títulos que más interés nos han creado. Previamente se han leído noticias e incluso visto vídeos sobre sus características: la jugabilidad, si existe la progresión de las habilidades del personaje, si la duración de la historia va acorde al precio, la opción de jugarlo individual o de forma online con otros usuarios, si permite rejugarlo una vez lo hayamos terminado por primera vez e incluso la facilidad a la hora de sacarse ‘el platino’ para aquellos considerados cazatrofeos, quienes consideran más importante conseguir todos los trofeos antes que el videojuego en sí. El factor que casi nunca, por no decir jamás, se tiene en cuenta es el aspecto sonoro.

Este artículo rompe una lanza en favor de una característica tan olvidada y poco considerada como es la música en los videojuegos. El apartado sonoro siempre ha estado en este tipo de entretenimiento, incluido el mítico Tetris donde el sonido marcaba la caída de las piezas así como en Super Mario Bros mientras el fontanero más famoso de todos los tiempos saltaba de una plataforma a otra, recogía monedas o rompía ladrillos para coger setas y aumentar de tamaño. Cada una de estas acciones iba acompañada de un efecto sonoro que se han convertido en parte de la historia del ocio interactivo.

Jugabilidad sonora

El paso de los años ha demostrado el aumento de la importancia del sonido en los videojuegos. De ser un mero acompañamiento ha pasado a convertirse en parte de la jugabilidad de auténticos referentes de este sector. Por ejemplo en la saga Metal Gear Solid, como acción ligada al espionaje propio de la franquicia el jugador podía golpear la pared para atraer a los enemigos a emboscadas a través del sonido. El sigilo también era un factor fundamental, de esta forma pisar charcos de agua hacía que se descubriera nuestra posición por el ruido del agua y las pisadas.

Por su parte, Joel y Ellie tenían que ir con pies de plomo para no alertar a los chasqueadores en la gran obra maestra de la pasada generación The Last of Us. Ante unas criaturas cuya forma de ver era a través del sonido, el silencio se hacía fundamental para sobrevivir. Al igual que en el caso anterior, el ruido que se producía al lanzar objetos permitía alejar a estos enemigos y atacarles según nuestro interés. Muy similar a una ‘joya audiovisual’ de la actualidad como es el caso de Horizon Zero Dawn, donde como buena cazadora Aloy debe ser imperceptible, visual y sonoramente, si no quiere ser ella la presa de las máquinas, o en Alien Isolation cuya jugabilidad se centraba básicamente en evitar a los aliens y estar atento al sonido que emitían para saber si el lugar era seguro para avanzar.

La ausencia de melodías a veces es tan importante como su presencia. Es el caso de la considerada como obra de arte Shadow of the Colossus. Su creador Fumito Ueda utiliza los silencios para incrementar aún más el sentimiento de soledad en el jugador, quien controla a un personaje que está solo en un enorme mundo abierto sin vida. Muy similar a lo que ocurre en Journey, un juego donde no se sabe absolutamente nada ya que no cuenta con una historia propiamente dicha. El jugador simplemente tiene que avanzar hacia su destino situado en lo alto de una montaña y donde la banda sonora es la única compañera en el viaje del personaje.

Hay quienes van un paso más allá y hacen que la melodía sea la piedra angular de la jugabilidad. Es el caso de Fe, un juego de plataformas donde se toma el rol de un zorro que debe salvar a las demás especies del bosque de unas criaturas que quieren arrasarlo. La forma que tiene el jugador de avanzar es aprendiendo a comunicarse con otros animales e imitar sus sonidos.

Obras de arte musicales

La música en los videojuegos, al igual que en otras artes culturales como puede ser el cine, tiene la capacidad de manipular las emociones del sujeto, haciendo que éste se alegre, entristezca, aterre, etc., y siempre va ligada a la imagen que aparece en pantalla. Por ejemplo, el protagonista de la aventura puede ir recorriendo el escenario con una música animada de fondo, sin embargo al llegar a determinado punto y encontrarse al enemigo final del nivel la música cambia a una mucho más épica e intensa reflejando la seriedad y trascendencia del momento. Por su parte los videojuegos de terror perderían mucho si no fuera por el acompañamiento musical. Para comprobarlo basta con probar a jugar a títulos como Silent Hill o Layers of Fear sin sonido, la experiencia no sería tan inmersiva y la atmósfera de terror perdería parte de su esencia.

Siguiendo con las similitudes respecto al cine, algunas canciones se han convertido en iconos de los videojuegos y simplemente con escucharlas ya nos evoca a la aventura vivida y en la que el individuo ha interactuado previamente. Solamente con oír a Hans Zimmer uno puede imaginarse estar con Russell Crowe en la arena del Coliseo en Gladiator, los primeros compases de My Heart Will Go On para que se te venga a la cabeza el Titanic navegando o Gonna Fly Now y evocar a Rocky subiendo las escaleras mientras se entrenaba. Esto también es aplicable a los videojuegos. El tema creado por José González para Red Dead Redemption, Far Away, perfectamente podría utilizarse en el mejor western y traslada al oyente al juego elaborado por Rockstar sobre está temática. La aventura de Joel y Ellie en The Last of Us viene a la memoria simplemente al oír un par de notas de la melodía de Gustavo Santaolalla, de la misma forma que el tono folclórico es la seña para viajar al mundo de rol de The Witcher 3: Wild Hunt, juego cuya banda sonora corrió a cargo de la Orquesta Sinfónica de Brandemburgo. La importancia que está adquiriendo la música en los videojuegos actuales no se refleja solamente en el hecho de que cuando se pone a la venta un juego, su edición para coleccionista suele incluir la banda sonora como parte del merchandising. También se hace evidente al ver cómo en las galas de premios anuales del sector de los videojuegos, como pueden ser The Game Awards, los Premios BAFTA o los Premios Golden Joystick, junto a las clásicas categorías de Mejor Juego del Año, Mejor Compañía, Mejor Diseño o Mejor Historia se incluye la de Mejor Banda Sonora Original o Mejor Audio.

Conciertos de videojuegos

Tal es el éxito que tienen las bandas sonoras de los videojuegos que llegan a traspasar la pantalla y el altavoz para dar origen incluso a conciertos. Es el caso de Distant Worlds: Music from Final Fantasy en la que Arnie Roth, ganador del Grammy y los músicos de la Orquesta Filarmónica Distant Worlds tocan los temas principales de la saga Final Fantasy. Pistas como el tema principal de Final Fantasy VII, Zanarkand (Final Fantasy X) o del reciente Final Fantasy XV con Apocalypsis Noctis.

La saga The Legend of Zelda tampoco se queda atrás llegando a realizar varias giras mundiales desde el año 2012 bajo el nombre The Legend of Zelda: Symphony of the Goddesses donde bajo la producción de Jeron Moore, Jason Michael Paul y Nintendo se interpretan los temas principales de la saga, incluidos Ocarina of Time, Twilight Princess y A Link to the Past.

También existen conciertos que abordan más de una saga como Playphonia que representó las bandas sonoras de títulos tan diferentes como el español Rime, Assassin’s Creed Syndicate, la trilogía BioShock, Remember Me, Everybody’s Gone to the Rapture y el serious games That Dragon, Cancer. Game & Symphonies por su parte hace lo propio interpretando bandas sonoras de todas las épocas, desde viejas glorias como Sonic o Street Fighter II o Sonic hasta franquicias más recientes como The Witcher 3 Wild Hunt, Uncharted o The Elder Scrolls V: Skyrim.

La cuestión es que no importa si estás en un auditorio con una orquesta sinfónica delante o acostado en la cama con unos auriculares, las bandas sonoras de videojuegos han demostrado su capacidad para dejar volar la imaginación y volver a nuevos mundos creados para el ocio interactivo sin la necesidad de estar frente a una pantalla.


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