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Fantasmas y casas encantadas nazarenas

Muchos son los que han visto en la carretera de la Isla la manifestación de una “chica de la curva”

11 jun 2017 / 15:16 h - Actualizado: 11 jun 2017 / 15:18 h.
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Nos desplazamos ahora a Dos Hermanas, a unos 10 kilómetros de Sevilla, la localidad nazarena se corresponde con el reparto de tierras que se hizo tras la conquista por el rey castellano Fernando III, su hijo Alfonso X, repartió las tierras conquistadas entre los soldados que habían participado en ella. El actual término municipal fue repartido entre varios, pero el que a la larga dio origen a la actual ciudad, fue el trozo que le correspondió a un adalid, (jefe de partida), de León llamado Gonzalo Nazareno, al que según el libro Repartimento de Sevilla le correspondió: “tres yugadas de heredad allende de Guadayra e aquende del Guadalquivir, es contra Xeres e es contra Lebrixa”.

Cuenta la leyenda que guiadas por el sonido de una campana, encontraron un imagen gótica “triplex” representando a Santa. Ana, María y Jesús, alrededor de la gruta construyeron una iglesia, que junto a los cortijos adyacentes constituirían el germen de la actual ciudad.

En 1911 por Real Decreto se concede al Ayuntamiento el tratamiento de “Excelencia” ya que Dos Hermanas empezaba a ser importante en el comercio y la industria, en razón de haberse iniciado la actividad de sus almacenes de aceitunas, pioneros en la exportación a los Estados Unidos.

Misterio en la “Casa del Ahorcado”

Dos Hermanas es uno de los núcleos poblacionales más altos de la provincia. En esta localidad podemos encontrar, y ya les narramos, los misteriosos fenómenos que se daban en la Alquería del Pilar, un lugar encantado, una casa con mucho duende... Ahora permítannos que les llevemos a un lugar embrujado, al inquietante “Casa del Ahorcado”.

Es el investigador Jesús García quién mejor que nadie conoce esta historia y el que nos narra todos y cada uno de sus detalles..., sus más escabrosos detalles. Porque en esta casa, habitada por el matrimonio Juan y María, allá por el año 1953, es la protagonista de unos acontecimientos que, en años posteriores, se transformarían en fenómenos paranormales, quizá producto de los hechos que una triste noche en su interior se produjeron.

Su historia, y la de nuestro edificio maldito, comienza el día en el que este feliz matrimonio vivía plácidamente en una casa de la localidad de Dos Hermanas, en la zona casi céntrica de la ciudad, muy cercana a la Avenida de Andalucía, que conectaba y conecta Los Palacios con Sevilla, y que atraviesa el pueblo. Durante los primeros años, Juan trabajaba de jornalero en la actividad del olivo, que era la que casi mantenía la actividad laboral de la ciudad. Su mujer, trabajaba en las ocasiones en las que Juan no lo hacía, en una de las tantas factorías de envasado de aceituna que había en Dos Hermanas. Todo parecía ir bien, pero el matrimonio comenzaba a deshacerse cuando veían que pasaban los años y, desgraciadamente, no traían hijos al mundo. A pesar de todos los intentos, esta situación no se producía.

Los intentos se transformaron en obsesión por conseguir tal objetivo. María ya se siente incómoda con esa situación y que su marido comienza a ser violento... Entre los vecinos, cuando las peleas eran tan intensas que se dejaban oír por toda la calle, cundía el silencio...

Entre tanto, María conoce a un joven, pocos años menos que el en su trabajo, con el que comienza a intimar en detalles primero para desahogarse luego y pasar a tener unas relaciones algo más sentimentales. Todo esto, lógicamente, recrudece los malos tratos en el matrimonio. En vista de que todo tiene que ver con la incapacidad para traer hijos al mundo, en un arrebato de locura, Juan mata a su esposa una fría noche de febrero. Luego, en una de las vigas del salón principal de su preciosa casa de dos plantas, algo inusual en esta ciudad por aquella época, coloca una cuerda y se quita la vida.

La casa permanece cerrada largos años, ya que nadie la quiere comprar conocedores de la triste historia que sucedió dentro de la misma.

En 1989, un vecino de la localidad se hace con la citada casa. Su hijo, junto a unos amigos, hace un improvisado cotillón de fin de año para celebrar la entrada al 1990. El acto se realiza casi por completo en la planta inferior pero, entre bebidas y algo de locura, unas cuantas parejas se dirigen a la planta superior, donde se encuentran las habitaciones, vacías por completo, sin puertas ni ventanas. Poco importa en esos momentos.

Visión de otro mundo...

Sobre las dos de la mañana, un chico semidesnudo baja las escaleras pálido, llorando, temblando de miedo, y casi sin poder pronunciar palabra. Las amigas de la chica con la que estaba, sin saber qué ocurría, subieron a la planta superior y, en una de las habitaciones, se encontraron con esta, desnuda, paralizada de terror, en una esquina de la misma. Lógicamente, no llamaron a nadie ya que la fiesta no era consentida por los mayores y las circunstancias en las que habían sido descubiertos tampoco abogaban por declarar. Varios minutos después, cuando consiguieron tranquilizar un poco a los chicos, Raúl con visible nerviosismo decía haber visto a una persona mayor que se les quedó mirando para luego, desaparecer ante sus ojos, dejando una extraña mancha casi viscosa sobre el suelo. Dicha mancha, pensando que podría tratarse de otro tipo de fluido, fue limpiada por el chico que organizó la fiesta en la propiedad de sus padres, antes de que esta víctima del misterio comentara los hechos.

Sobre las tres y media aquella fiesta terminó, y no se volvió a abrir aquella casa hasta unos meses después, aunque el trauma vivido por los dos jóvenes haría mella en ellos meses después (hemos de aclarar que, la chica, al poco tiempo de lo ocurrido, desapareció de la cuidad junto a sus padres que, de forma súbita, dejaron los trabajos que tenían y vendieron de forma igualmente rápida su propiedad).

Actualmente sobre el solar en el que estaba esta casa hay un edificio de reciente construcción. Cada vez que se posa por esa calle, es inevitable mirar la obra... Y una curiosidad: el piso de la planta primera (de tres que consta la construcción), que daba justo hacia donde estaba orientada esa habitación en la que ocurrieron los hechos, fue el último en venderse. ¿Casualidad? Lo que si es cierto es que no hay datos de más hechos extraños en la nueva construcción, lo cual no quiere decir que no se estén produciendo...

Fenómenos paranormales en “vivo”

No abandonamos la ciudad nazarena para trasladarnos a otro enclave mágico, embrujado y maldito, nos trasladamos ahora al edificio de la Policía Nacional, decir antes que el anterior acuartelamiento ubicado estuvo justo al lado del edificio del ayuntamiento y a principios de los 80 fueron trasladados a una casa situada en la calle Real Utrera, frente al colegio Sagrada Familia de Dos Hermanas.

Aquí vamos a visitar las instalaciones de un lugar mágico para algunos por qué magia es, a veces, lo que se consigue hacer llegar a través de ese maravilloso invento llamado radio. La primera información de los sucesos anómalos que ocurrían en el interior de este edificio llegaron a través de la persona de Paco, un chico que hacía el control de sonido una vez que el edificio fue asignado a Comisiones Obreras para instalar allí un centro de formación profesional ocupacional, dando clases de diversas materias radiofónicas, y sirviendo de estudios para Radio Realidad. Esta persona aseguraba que sus compañeros habían detectado hechos extraños en el edificio... Esos fenómenos inexplicables se daban, sobre todo, en la zona en la que se hacían prácticas de audio en la parte trasera del edificio donde estaban los antiguos calabozos, por los cuales se grababan frecuentemente voces o ruidos extraños, “como de seres ausentes” según refería el testigo y que los profesores atribuían a defectos electrónicos de las mesas de mezclas, los grabadores, micros y demás aparatos propios de aquella emisora de radio, llegadas a más estas misteriosas psicofonías se le atribuyeron a que eran provocadas por las frecuencias de otras emisoras de radio... Paco comentaba que él mismo había grabado una de estas voces: “Si fuera una emisora la grabación se oiría con algo de ruido de alterna de fondo y más prolongado..., no una sola palabra o pequeña frase de distintas modulaciones y de forma poco nítida. Eso era más extraño”.

En la planta superior del edificio, donde estaban las antiguas oficinas -en el tiempo en que lo habitaba la emisora- y las aulas del centro, eran numerosos los comentarios de ruidos como de llamadas a la puerta (raps) pero en las paredes, la visión sombras por los pasillos e incluso bombillas que explotaban incluso poco después de ser repuestas. Estas lámparas fueron reparadas por electricistas varias veces y ante la insistencia del fenómeno se determinó desconectarlas de la red eléctrica del edificio... Por aquel entonces personas como José Carrasco, Antonio Guisado y Pepe Santos vivían y trabajaban por y para aquella “Radio Realidad” e igual de real que era su nombre eran reales los fenómenos que en su interior se sucedían día tras días como la loza de tiempo en cualquier vida...

Durante el tiempo en el que el edificio fue comisaría ya había rumores entre los policías, y algunos arrestados en los calabozos, de que existían ruidos extraños en el edificio además de otros fenómenos de poltergeist como por ejemplo el tintineo de las máquinas de escribir sin que nadie las accionaran, sombras en los pasillos y en los calabozos, luces que explotaban (coincidiendo todo esto con lo sufrido por los alumnos del centro de estudios que se instalaría posteriormente), puertas que se abrían y cerraban solas... un sin fin de fenómenos a cual más extraño, misterioso y paranormal. De esto, como edificio oficial que era, no hay constancia escrita ni, por supuesto, investigación realizada. .. Pero las caras de los que vivían aquellos fenómenos eran la realidad más palpable de la veracidad de aquellos hechos.

No se vaya sin visitar otros lugares mágicos, malditos y embrujados de Dos Hermanas sin visitar los extraños sucesos de la Venta del fantasma o de la antigua Hacienda de Abaurre, ahora biblioteca antigua municipal, en el colegio del cementerio donde dicen que se manifiesta lo insólito o la Torre de Doña María donde cuenta la leyenda que hay un túnel que llega hasta el Alcázar por el que recorría don Pedro para ver a su amada... Despídase de esta bella localidad visitando el puente del Arenal o la Moneda en el que, según se dice, hay “algo” que empujaba a sus víctimas a las vías del tren, desde el puente, dejando a veces en sus espaldas la señal de su mano invisible...

Y en la carretera de la Isla la manifestación de una “chica de la curva” que lejos de ser una aparición legendario es una realidad pues muchos son los que la han visto y se han detenido. Parece que podría ser el fantasma de una chica que falleció en aquel mismo punto kilométrico.


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