jueves, 23 mayo 2019
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Inquietantes fenómenos paranormales en Sevilla

En este lugar dicen que se viven experiencias inquietantes y que un sacerdote había bendecido el lugar... Pero todo quedaba en el aire, demasiado supeditado al moderno concepto de leyenda urbana.

28 abr 2019 / 06:24 h - Actualizado: 27 abr 2019 / 16:27 h.
  • Inquietantes fenómenos paranormales en Sevilla

Nos trasladamos a la Sierra Norte de Sevilla, a la localidad de Guadalcanal. Se encuentra situada a una altitud de 680 metros, encajada en un valle entre las Sierras del Agua y del Viento, en la comarca de la Sierra Norte, y a 110 kilómetros de la capital. Allí hemos de centrar nuestra atención en el Centro de Salud donde, a decir de los testigos, se producen una serie de hechos inquietantes: se escuchan golpes, pasos que nadie provoca y movimiento de objetos.

El clima dentro de aquel lugar no revela nada anormal, pero cuando los testigos se muestran receptivos a hablar cambia el concepto. En este lugar dicen que se viven experiencias inquietantes y que un sacerdote había bendecido el lugar... Pero todo quedaba en el aire, demasiado supeditado al moderno concepto de leyenda urbana.

El servicio de guardia del edificio, tanto médicos como de vigilancia habla de comportamiento extraño de las luces e incluso el escuchar una respiración profunda en aquel lugar, muchas veces lo atribuyen a la sugestión y otras, simplemente, al estrés que le provoca el constante estado de alerta sanitaria.

María “la del miedo” tiene una interesante experiencia que narrar pues dice haber notado la presencia de un “fraile” fantasmagórico en torno a ella junto con algunos fenómenos sonoros y de forma extrema el sentir golpes y pellizcos que dejaron una huella física en su piel. María “la del miedo” decidió vender su casa pero el tormento seguía. Según la testigo algo la impulsaba a buscar un pasadizo entre el viejo cementerio y su hogar... Tiempo después, sobre aquella casa encantada se construyó el edificio que hoy ocupa el Centro de Salud de Guadalcanal. ¿Leyenda urbana o realidad? Curiosamente aquella ubicación sobre la que se construía la casa perteneció al antiguo Hospital de la Caridad, anejo a una derruida iglesia, y el cual se comunicaba con éste a través un túnel con el cementerio de la localidad.

El médico local había vivido, en 1976, en el edificio y las extrañas presencias no eran ajenas a las experiencias que él había vivido en aquel lugar. Sentía respiraciones, crujido, ruidos extraños y el culmen fue el escuchar perfectamente los pasos de alguien que subía hacia la planta de arriba y encaminaba su presencia al piso superior, pero aquellas pisadas nos las provocaba nadie...

Otros testigos manifestaron haber visto objetos desplazarse o cuadros girarse... Solos, movidos por unas manos invisibles. Incluso personas dotadas de cierta sensibilidad hablaban de la presencia de los espectros de una monja y un niño...

Cierto o no parece que los que han tenido la oportunidad de vivir este tipo de fenómenos abogan por que en el lugar ocurren ciertamente “cosas extrañas, más cerca del otro mundo que de éste” como me comentaba un familiar natural de esta magnífica localidad que es Guadalcanal.

En Guillena también encontramos el fenómeno misterioso del siglo XX, el fenómeno OVNI, de nuevo Joaquín Mateos Nogales narra: “Marzo de 1971. 22 h. Vicente Osuna, comerciante, circulaba por la carretera que va de la Venta de Las Pajanosas a Guillena cuando en el segundo puente, a unos 100 metros de altura vio un objeto de unos 2 metros de tamaño aparente, ovoide, rojo, con 3 luces destellantes. Dijo que “se le echó encima”, quedándose trastornado, apreciando un viento fuerte y caliente. El coche se paró y durante una semana sufrió nerviosismo y molestias”.


Pasamos a la “H” de Herrera y hacía allá viajamos, a 110 kilómetros de Sevilla. Lugar de apariciones marianas y gran tradición aparicionista. Herrera ya estaba habitada en la Edad de Bronce. La ocuparon los árabes y a estos se la arrebataron la Orden de Santiago. Un lugar fundamental para visitar es un curioso museo, singular e inédito en tierras andaluzas. Me refiero a su Museo Municipal, en el cual se expone una valiosa colección de materiales y herramientas utilizadas en medicina y cirugía de ellas están datadas entre los siglos II a. C. y IV d.C.


La Algaba es una localidad muy cercana a Sevilla, a apenas 8 kilómetros de la capital, de este pueblo resulta curiosa su plaza de toros, cuya mitad está hecha de ruedas de carros, es interesante visitarla.

Sus orígenes son situados en la época prerromana con reminiscencias de la legendaria Tartesos cuando los herederos de esta fundaron la Balbilis Turdetana que sería destruida en tiempos de los visigodos. Fue Fernando III el que conquista esta plaza cediéndola a su hijo el infante. Su nombre deriva de Al-Gaba que significa “El Bosque”.


La Luisiana está separada de Sevilla por 69 kilómetros de distancia mediando la misma Historia entre ellos. La importancia de este pueblo se la debemos al mismísimo Carlos III, quien mando traer a gentes de Alemania para colonizarlo en un proyecto que ocupaba toda la Sierra Morena. Existen unos baños romanos de importancia para visitar, ya que sus aguas tienes fama de curativas.

Estamos, en este libro, narrando todo aquello de sorprendente, misterioso, inquietante y paranormal en lugares mágicos, encantados, malditos y embrujados de nuestra ciudad o de nuestra provincia. En muchos casos no siendo nosotros, cronistas del misterio, los protagonistas sino simples narradores de historias e investigaciones absolutamente reales y verídicas más siendo, en muchos de los casos narrados, los protagonistas quienes nos están haciendo revivir sus impactantes experiencias a través de sus propios testimonios. La siguiente historia es una de esas y viene de la mano de un conocido directivo del Real Betis, esta persona –querida y respetada- se desplazó un buen día a una finca en la sevillana localidad de Los Palacios donde iban a pasar un fin de semana, una finca de aquellas “de mucho tronío”. Cuando llegó en su automóvil se instaló en la habitación que le indicó su anfitrión y se dispusieron a pasar una velada más que cómoda y amena. Al llegar la noche, en la oscuridad de aquel recinto, entre altas paredes e inmaculados techos nuestro protagonista se sintió indispuesto y para mejorar aquella pesadez se dispuso a bajar a la planta baja, donde estaba ubicada la cocina, a beber un vaso de leche, allí abajo abrió el frigorífico, se agachó dejando la puerta abierta iluminando débilmente la luz de aquel helado artefacto la estancia, le pareció estar acompañado por un algo que no veía pero al alzarse y cerrar la puerta comprobó que no había nadie: “Impresiones mías” pensó; se sirvió un vaso de leche y dejando el mismo en el fregadero pasó por el salón para subir nuevamente a su habitación. Al pasar por el salón le llamó la atención alguien que estaba junto a la chimenea, miró y allí, sentada en un sillón sin apenas luz que la iluminara se encontraba, haciendo punto, una figura anciana, el paso del tiempo reconocible en el nevado rastro de su cabello recogido en un moño y sus facciones endurecidas por el sin cesar del reloj de la vida. Nuestro protagonista se sorprendió de aquella presencia en el salón y sin querer hacer mucho ruido subió a su habitación y pudo pasar la noche en mejores condiciones. A la mañana siguiente, al entablar conversación con su amigo y anfitrión, le comentó la curiosidad de la señora que estaba sentada tan de noche y tan a oscuras en su salón. Su amigo lo miró fijamente y le comentó: “¿La has visto?” a lo que este le respondió escuetamente y sin sorpresas: “Si, claro” y su contertulio y amigo repuso: “Mira, realmente la tía Angelita lleva con nosotros mucho tiempo, ya es como de la familia, es uno más, lo mejor que hay que hacer al verla es ser respetuosos con ella, no suele dar la lata y siempre está ahí sentada en sus cosas. Al principio nos asustábamos al verla pero ya luego te acostumbras...” Sorprendido –ahora si- le preguntó: “¿Y por qué hablas así, acaso no es de la familia?”

Hubo una risa socarrona en la estancia y en voz baja de contestó: “No, la tía Angelita hace mucho que nos dejó, pero sigue viviendo entre nosotros, lo que vistes anoche es su espíritu, pero no te asustes que es inofensiva. Cuando la veas salúdala...” Admirado creía que todo se trataba de una broma pero esa misma noche las mismas molestias estomacales hicieron mella en nuestro protagonista quién fue a buscar el contenido del fresco amigo de la cocina. Al dirigirse a su habitación pasó por el salón y sintió el traquetear de las agujas de punto... Se giró y en el mismo lugar la lúgubre figura de aquella señora permanecía en su sitio de siempre inalterable al tiempo, inalterable a las visitas, inalterable a los curiosos, inalterable a la vida... Y nuestro amigo recordó el consejo que le habían dado aquel mismo día y le dijo: “Buenas noches tía Angelita” y lo más sorprendente, ella respondió: “Buenas noches Gregorio”... Real como la vida misma, aunque esa vida esté más allá de la muerte...


La “M” de nuestro dietario del misterio nos lleva a Montellano, a 66 kilómetros de Sevilla. Para los amantes de los encuentros bélicos, en un rincón de esta población, conocido como La Vega de los Caballeros, tuvo lugar la Batalla del Guadalete. Dice la leyenda local que los musulmanes derrotaron definitivamente a los visigodos. En los escudos posteriores a la invasión francesa, aparece una villa con sus casas y torre ardiendo y la parte central inferior una cartela” tipo pergamino con un rótulo que dice: “POR LOS FRANCESES- 14 y 22 de abril 1810”. Imagino que sobran explicaciones. Podéis visitar el Castillo de Cotte, muy relacionado con la Orden de Alcántara.

Olivares, a 20 kilómetros de la capital encontramos el caso OVNI de la familia Sánchez Cotán. Joaquín Mateos Nogales cuenta: “Manuel Méndez Cotán, agricultor; Concepción Zambruno Méndez, esposa; y sus cinco hijos; estando en su vivienda, cercana al centro de la citada población, oyeron un ruido de menos a más, crujiente, como cuando roza una suela de zapato contra el suelo, discretamente. Salieron al comedor y se quedaron asombrados por una intensa claridad dorada que había en el patio. Al no ver nada anormal, sin atreverse a abrir la puerta, entreabrieron la de la calle y vieron que la fachada de enfrente también estaba fuertemente iluminada. La claridad era tal que se filtraba por todas las rendijas. Así permanecieron encerrados diez minutos en un silencio total. Los hijos también presenciaron el suceso. La claridad desapareció por completo y repentinamente. Se dio la circunstancia de que los vecinos no se encontraban en sus domicilios”.

Osuna, a 88 kilómetros de Sevilla, es otro de esos pueblos con una historia y un especial encanto. Son multitud los lugares dignos de visitar; Iglesias, conventos, palacios, etc. Su pasado se remonta al año 1000 antes de Cristo. Turdetanos y romanos la hicieron grande, convirtiéndola en una gran ciudad museo. Uno de los lugares que nos llevan al pasado es el Museo Arqueológico, en el que dos de sus reproducciones la de “Las Tablas de Osuna” o el “Toro de Osuna”, son del siglo V a.C., También es interesante de visitar, el Panteón Ducal, lugar de enterramiento de los Duques de Osuna y sus sucesores hasta nuestros días.

Si tiene la ocasión no deje de visitar la “Petra” de Osuna, un monumento excavado en la roca que nos recuerda indefectiblemente a la ciudad nabatea de Jordania. Su nombre: el Coto de las Canteras.


Paradas está situada a 45 kilómetros de Sevilla, se cree que en su ubicación actual existió un poblado romano denominado Calla. Si miramos los apellidos de los habitantes de Paradas, los encontraremos en gran cantidad con orígenes en Astorga y León. La culpa la tuvo Don Juan Ponce de León, Marqués de Cádiz, que por hacer una limpieza racial trajo a personas de sangre sin mezcla judía. Lamentablemente, Paradas, hoy es más conocido por los crímenes de los Galindos. Su cortijo sigue en pie y aún puede verse aquel lugar de sangriento recuerdo. Es el misterio más grande de la crónica negra de nuestro país... Cinco asesinatos sin un móvil aparente sin un asesino detenido ni tan siquiera sospechoso... Todo un misterio ocurrido en 1975 y que es recordado aún por muchos de sus habitantes.

Y de nuevo seguimos en la carretera buscando más misterios...


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