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Investigando lo imposible en Sevilla

Hoy vamos a recorrer algunas de las investigaciones del grupo GPS (Grupo de Parapsicología de Sevilla) para que comprueben que lo paranormal y lo “paranormal” está más cerca de lo que pensamos...

06 may 2018 / 12:11 h - Actualizado: 06 may 2018 / 12:17 h.
  • Casa de las sombras. / El Correo
    Casa de las sombras. / El Correo

Cuando se inicia una investigación, de tipo paranormal, son muchos los aspectos a estudiar teniendo en cuenta que la opción paranormal siempre es la última que todo investigador riguroso sopesaría, antes hay que buscar todas las explicaciones racionales que expliquen satisfactoriamente un presunto caso tildado como tal.

En mis casi 30 años dedicados a investigar estos fenómenos –desde el tema OVNI hasta las apariciones marianas, pasando por los fantasmas o las casas encantadas- he encontrado a muchas personas dedicadas a lo mismo, de forma desinteresada, altruista, en un trabajo duro en el que se ofrecen los resultados, casi siempre, a cambio de nada.

Uno de esos grupos, con el que tengo el placer de investigar y gozar de su amistad, es con GPS, formado por Lorenzo Cabeza y Carmen Bravo. Juntos hemos estado en mil y un lugares presuntamente encantados y hemos tenido también la oportunidad de vivir hechos inexplicables.

Hoy vamos a recorrer algunas de las investigaciones del grupo GPS (Grupo de Parapsicología de Sevilla) para que comprueben que lo paranormal y lo “paranormal” está más cerca de lo que pensamos...

Investigando en la “Casa de las Sombras”

Nos desplazamos a una vivienda privada a las afueras de Sevilla y en el que están ocurriendo fenómenos paranormales de diferente índole, a decir de los testigos. Lorenzo Cabeza –a la sazón autor de las fotografías de este trabajo- lo relataba así: “Cuando mi compañera Mª. Carmen Bravo y yo llegamos a la vivienda, ya en su interior se encontraban José Manuel García Bautista, Leo Baisón y un compañero de la radio, de “Voces del Misterio”, Miguel Ángel Paredes, así como parte de la familia que vivía en esta vivienda, y digo «vivía» ya que debido a la cantidad de fenómenos extraños que ocurren en su interior han decidido, temporalmente, abandonar la casa e irse a vivir con un familiar”.

Una vez dentro del inmueble nos informamos de lo que ocurre y como está la situación en ese momento, en la tarea de información sobre el lugar y recabar los testimonios de los habitantes de la misma se puede grabar una parafonía que nos dice: «Súbele». A los pocos minutos, mientras realizamos una sección de psicofonías en el cuarto de matrimonio, a la pregunta de nuestra compañera Mª. Carmen Bravo: “¿Hay alguien aquí con nosotros?”, surge una nueva parafonía que impresiona, hay una primera voz, muy baja en volumen, de lo que parece ser una niña o entidad joven que le responde: «Yo, Carmen» y después una voz mucho más agresiva y grave, como de hombre mayor, que contesta contesta «Si, Yo».

La señora de la casa nos cuenta que en una ocasión tanto su hija mayor como ella llegan a ver una señora vestida de época victoriana, como de épocas pretéritas.

En otra de las visitas a esta vivienda, durante una larga noche de investigación y mientras nuestra compañera Mª.Carmen se encontraba sentada en los escalones de la escalera que sube a la planta superior, pudimos ser testigos de primera mano de cómo nos tiraban lo que parecía ser una piedra u objeto contundente, quedando grabado en nuestras cámaras de vídeo. Cuando encendimos las luces y nos dispusimos a buscar lo que nos habían arrojado desde la planta superior no encontramos nada en el suelo. Una especie de aporte que tal y como apareció desapareció.

Pero la investigación no pudo arrojar una explicación razonable a este caso. En el pasado del lugar no hay nada lúgubre o hecho violento que haya podido suceder y salvo que sus anteriores inquilinos realizaran prácticas esotéricas sin definir poco más se puede aportar salvo los fenómenos registrados y parafonías captadas que podrían ser catalogadas como de “inexplicables”.

¿Qué misterio esconde “Pero-Mingo” el bajo?

El misterio tiene mil y una sorpresas que deparar a todo aquel que lo busca y trata de investigarlo, de hallar respuesta para las muchas preguntas que se plantean y, sobre todo, saciar la curiosidad que nos lleva a preguntarnos la razón por la que en determinados lugares suceden fenómenos que no logramos entender y que son tildados de inexplicables.

De la mano del Grupo de Investigación GPS nos adentramos en uno de esos casos que genera mil y una historias, y leyendas, en torno a sucesos extraños en su interior -si bien es un caso que inicialmente informó de su presencia Fede ‘Tiki’ e investigaron primeramente y acudieron en diferentes ocasiones José David Flores y Selena Grimes, siendo las principales fuentes de información y documentación-. Estamos hablando del caso de la hacienda sevillana de Pero-Mingo El Bajo, una de las más antiguas de las que se tiene constancia en España y que, según la base del Patrimonio del Inmueble de Andalucía, posee asentamientos del alto y bajo imperio Romano y de la Edad Media, igualmente se ha constatado restos cerámicos en superficie muy diseminados y de carácter romanos y medievales.

Si seguimos documentándonos en torno a su Historia encontraremos que según la cronología esta datado entre el siglo I y III de nuestra Era y también hay indicios de haber tenido ocupación medieval. Fue construida por presos y esclavos de la época, cabe destacar que tiene varias vasijas semienterradas en una nave lateral, un molino en la zona izquierda del patio y una torre contrapeso que posteriormente sirvió de palomar. Podría datar de entre los siglos XV y XVI, en el año 1599 emparentando a Alfonso Milla con Cristóbal Lasso de la Vega hicieron un Mayorazgo en la que entre las fincas de su propiedad estaba Pero-Mingo El Bajo, de su molino se tenía constancia en 1603 y que su propietario era D. Jerónimo Barba.

Debido a los fenómenos que se narraban que sucedían en su interior se acude a realizar una investigación de campo junto a los miembros fundadores de la Asociación Osiris de Misterios en Sevilla, José David Flores y Selena Grimes. Así la primera toma de contacto se realiza con ellos poniéndose de manifiesto la documentación histórica realizada a resultas de informarse sobre la antigua hacienda.

Comenzada la investigación la compañera Carmen Bravo, de GPS, comienza una sesión de psicofonías, tanto abiertas como cerradas, es decir: dejando la grabadora funcionado sin preguntar o haciendo preguntas de forma expresa y esperar que capte las denominadas “voces del misterio”.

Los resultados fueron positivos y se consiguieron respuestas, o inclusiones psicofónicas, que decía palabras como “supongo que sí”, “venga” o “muerto”. Igualmente se realizaron pruebas con la Psb7 o Spirit-Box.

Durante nuestra estancia en Pero-Mingo El Bajo se pudieron escuchar pasos y hasta, como comenta Lorenzo Cabeza: “en una pregunta que hacemos, si podían dar un golpe nos llamó la atención obedeciendo a nuestra pregunta y dando un golpe en una de las paredes de la estancia donde estábamos”.

Unas semanas más tarde regresa el grupo GPS, en esta ocasión acompañados por el hijo de Lorenzo Cabeza –también llamado igual- y las sorpresas no se hicieron esperar: “desde el minuto uno nos sentimos vigilados, lo que nosotros los amantes del misterio cuando realizamos una investigación de campo llamamos un silencio incomodo, de esos que no se escuchan ni el canto de los pájaros; estábamos muy incómodos y en varias ocasiones tuvimos que suspender momentáneamente la investigación y secciones de Spirit-Box o psicofonías porque escuchábamos susurros y hablar gente a nuestro alrededor, cosa que nos llevaba a pensar de que alguien había entrado en el lugar”.

Los detectores de movimiento también comenzaron a detectar “algo” que no podía ver: “uno de los sensores de movimiento, dejado con el fin de que si alguien entraba saltara, avisándonos, saltó en tres ocasiones en la que otras tantas tuvimos que dejar de grabar y comprobar sin resultados que no había entrado ningún extraño y que seguíamos “solos”. Fue muy extraño”.

Al finalizar esa segunda visita salieron con la sensación no “no haber estados solos en la hacienda” e, incluso, teniendo sus propios conclusiones: “el grupo GPS ha llegado a la conclusión de que esta investigación ha sido una de las más interesantes, sin desprestigiar a ninguna anterior por supuesto, pero si por los datos históricos y por poder decir que hemos investigado en uno de los lugares con más historia de nuestro país que, por supuesto, esta investigación sigue abierta y que volveremos en varias ocasiones más, tanto en investigaciones diurnas como nocturnas y que os ofreceremos también los nuevos resultados”.

En esta investigación se captan inclusiones parafónicas significativas, Mª. Carmen Bravo pregunta: “¿Eres un trabajador de esta hacienda?” y una voz “se cuela” en forma de respuesta: «Supongo que sí». En otra ocasión, mientras David nos comenta parte de la historia de este maravilloso lugar, se cuela otra voz susurrante que nos dice: «Pongan» aunque no sabemos a que se refiere o que quería que pusiéramos y donde.

El misterio sigo vivo en el interior de la hacienda Pero-Mingo El Bajo y todos los secretos que aun esconde.

Manifestaciones imposibles en la “Casa de los Horrores”

De la mano de Andrés Blanco tenemos la ocasión de acceder a una investigación muy particular en un lugar donde pocos podrían afirmar que se den fenómenos paranormales y, sin embargo, la sorpresa salta nuevamente para asombro de todos.

Andrés Blanco nos contaba antes de esta investigación, en la tarea de documentación sobre el lugar, que la casa pertenecía a una familia adinerada de Sevilla y que la tenían para pasar veranos alejados del ruido y del calor de la capital. La casa comenzó a gozar de menos predilección de la familia cuando comenzaron a producirse hechos extraños, siendo la razón principal por la que estaban allí durante el día pero las noches regresaban a Sevilla, a su residencia habitual; fue cuando los fenómenos paranormales son tan evidentes que asustan que la familia decide no regresar allí más.

Sorprende, en extremo, cuando se visita el lugar, ver como aún hay ropa, muebles y enseres personales de la familia.

Después de años abandonada pasa a ser ocupada por una familia rumana, ante la situación ilegal el guarda de los campos aledaños informa a la Guardia Civil personándose una patrulla con dos agentes que toman los datos de estas personas. Se niegan a abandonar la casa pero “algo” sucede que hace que a la mañana siguiente, la familia huyera rápidamente de la casa, una marcha apresurada en la que, igualmente, dejaron atrás enseres personales y hasta juguetes de los niños que tenía la pareja.

El guarda antes hemos mencionado también narraba como, en varias ocasiones, ha visto luces en el interior de la vivienda y sombras, él no entra y no se acerca a esta residencia, bajo la creencia que “allí pasan cosas raras”.

En nuestra investigación nuevamente captamos ruidos extraños y parafonías, indicaciones de “voces del misterio” que desde ese “otro lado” parecen manifestarse hoy en aquel deshabitado y extraño lugar. Bajadas de temperatura, alteraciones de campos electromagnéticos y la sensación de que allí no se está solo.

Son las casas encantadas lugares cuyo “mecanismo” nunca lograremos descifrar, se acude en dos tendencias de investigación, la primera de ellas –que es a la que no recurrimos en nuestro caso- es vía médium o persona dotada de una especial sensibilidad que se “pone en contacto” con lo que habita un determinado lugar. Este tipo de investigación siempre va a estar tildada de sugestionada e, incluso, de parcial, pues se ponen de manifiesto valores subjetivas al ser un individuo el foco y canalizador de un mensaje o de los presuntos fenómenos paranormales que suceden en el lugar.

Otras opciones en esta vía de investigación en recurrir al péndulo, el juego de “las tijeras” o, directamente, hacer una ouija que, de alguna forma, desencadene el proceso de manifestación en el inmueble o el lugar objeto de investigación.

Nuestro sistema de investigación es más técnico –que no quiere decir que sea mejor o peor, aunque nosotros lo preferimos-, recurrimos a la tecnología, a cámaras de vídeo, infrarrojos, térmicas, detectores de presencia, detectores de campos electromagnéticos, circuitos de vigilancia e instrumentos preparados para captar o darnos lecturas que poder aplicar para la correcta interpretación del fenómeno descrito por unos testigos en un lugar. Igualmente nos apoyamos en una profunda investigación histórica del lugar para tratar de encontrar el vestigio de aquello que llaman lo “imposible” y que nosotros llamamos Misterio.


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