lunes, 18 diciembre 2017
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Las vacaciones del terror

Un viaje en el tiempo para que conozcan como unas vacaciones se convirtieron en una trampa mortal para muchos veraneantes

13 ago 2017 / 08:13 h - Actualizado: 13 ago 2017 / 08:14 h.
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Han pasado ya los ecos de la tragedia ecológica provocada por el incendio que afecto parcialmente al Parque Nacional de Doñana y ello me lleva a pensar en una tragedia que se podría haber producido en caso de haber afectado a los turistas del camping del mismo nombre... Buscando en la Historia me he encontrado con un caso escalofriante que les puede dar una idea de la gravedad que podría haber tenido.

Quiero proponerles un viaje en el tiempo para que conozcan, conmigo, como unas vacaciones se convirtieron en una trampa mortal para muchos veraneantes que solo querían disfrutar de unos días de descanso. Va a ser un viaje duro donde habrá de todo: historia, ciencia y misterio... Pero sobre todo el recuerdo, porque el ser humano es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra y sino recordamos nuestro pasado estamos condenados a repetirlo...

Sucedió un 11 de julio de 1978, en España, en el municipio de Alcanar (Montsiá) en Tarragona, a escasos kilómetros de San Carlos de la Rápita. Durante años la memoria histórica de la Tierra recordará aquella tragedia sin igual, aquella tragedia que tiñó de negro luto las felices vacaciones de personas que gozaban y disfrutaban un merecido descanso. Quizás por estar tan cercana en el espacio y en el tiempo (y también de la familia) tocó muy de lleno a los españoles y a este investigador. Mientras reunía datos e información sobre la tragedia de Los Alfaques recodaba la que sucedió en la población india de Bhopal, donde un 3 de diciembre de 1984 una fuga de isocianato de metilo procedente de la compañía de pesticidas Union Carbide provocó una tremenda tragedia... Un descuido en las tareas de mantenimiento de la planta de pesticidas hizo que determinados agentes limpiadores entraran en contacto con el gas contenido en aquellos tanques de la muerte, la sobrepresión reventó las válvulas y las nulas medidas de protección (catalizadores de gases) hicieron que aquel gas entrara igualmente en contacto con la atmósfera y se dividiera en unidades y gases letales como el ácido cianhídrico (cianuro de hidrógeno)... Aquella nube de la muerte comenzó a extenderse hasta llegar a la población más cercana, en apenas unos minutos había extinguido la vida de 10.000 personas, en una semana las víctimas se elevaban a 25.000, afectó a 730.000 personas más cuyas secuelas aún pesan en sus cuerpos... Aquellas imágenes y aquella tragedia quedó para siempre como otra herida indeleble en la Tierra que derramó nuevas lágrimas en el Tiempo.

Pero no me aparto de las lágrimas se derramaron aquel 11 de julio de 1978 en Tarragona, y más concretamente en el Camping de Los Alfaques, porque allí un camión que transportaba propileno licuado tuvo un accidente cuando pasaba en sus inmediaciones, el camión volcó y provocó un escape del gas que contenía la cisterna entrando en rápida ignición... Una nube ardiente segó la vida de 243 personas, veraneantes felices que no sospechaban la cruel jugada del tiempo, del destino. Junto a aquellas víctimas mortales se contabilizaron más de 300 heridos y el mundo no creía aquella tragedia, aquella parca que con su afilada guadaña había pasado por las costas tarraconenses.

Causas de la tragedia

Aquel día el camión siniestrado había salido con 25 ton. de propileno licuado desde la refinería Enpetrol, en Tarragona, hasta Alicante. Tomó la N-340 y avanzaba con extrema dificultad dado que llevaba casi seis ton. de sobrepeso ya que el máximo permitido para aquel era de 19,35 ton. a una presión de ocho bar. Se le añade a todo ello que la cisterna debía de llevar un sistema de seguridad que eliminaba presión, pero la antigüedad y el estar fabricada en acero al carbono hacía inviable tener el citado dispositivo. En conductor, Francisco Ibernón, decidió tomar la N-340 para ahorrarse (probablemente) el importe del peaje... Lo que ante este cúmulo de circunstancias nadie podía pensar es en la tragedia que iba a originar...

El camping de Los Alfaques se encontraba casi completo, tenía 800 plazas ocupadas, eran las 14:35 h., muchos en su interior asaban sardinas, bebían refrescos y disfrutaban de sus barbacoas... Cuando una nube ardiente acabó con sus vidas.

La principal causa de esta tragedia fue sin dudas el exceso de carga de la cisterna y los problemas añadidos que conllevaron: el propileno licuado ocupaba en 100 por ciento del espacio de la cisterna, el calor del Sol fue calentando el recipiente y ello hizo que el gas en forma líquida se expandiera aún más elevando la presión en el interior de la cisterna, poco a poco el recipiente (cisterna) se iba calentando más y más y la presión hacía que estuviera en límites alarmantes, cuando se hizo incontenible el acero al carbono reventó por una de las soldaduras que unían las secciones cilíndricas de la cisterna, el gas salió con mucha presión, la cisterna se hizo ingobernable... Según el informe pericial practicado la cabeza tractora del camión salió impulsada hacía delante y la parte trasera, de mayor dimensión, de la cisterna hacía atrás, recorrió 200 metros e impactó contra un restaurante... El líquido contenido se inflamó con las piezas ardientes de la cisterna y una nube de devastación comenzó a avanzar en dirección a Los Alfaques...

La temperatura de aquella nube mortal se estima en 2000 grados, haciendo que explotaran muchas bombonas de butano de los veraneantes sumándose así al cruel festival de terror incendiario... Muchos perecieron al instante carbonizados... Los que estaban más alejados huían en dirección a la playa ante el macabro espectáculo que el destino les había reservado, al llegar a la orilla, y debido al calor de la explosión, el agua hervía...

De haber estado en el casco urbano de San Carlos de la Rápita la catástrofe hubiera sido de proporciones dantescas.

Los análisis del accidente determinaron tres posibles causas: la primera de ellas fue el referido sobrellenado del tanque que causó la ruptura hidráulica de la cisterna tal y como les he explicado. Así al menos los presentó como causa oficial según el tribunal de Tarragona. La segunda explicación nos dice que una fuga en la cisterna produjo una nube de propileno que se inflamó provocando la explosión del gas. La tercera nos dice que, posiblemente, el camión sufrió algún tipo de accidente que tuvo como resultado el consecuente escape del gas y mortal bola de fuego que encontró Los Alfaques aquel triste día.

Las unidades de quemados de los hospitales cercanos, hasta llegar a Valencia se colapsaron, las heridas eran tremendas, el dolor insostenible y las pérdidas humanas, de familias, anciano y niños imborrables... La gravedad de las quemaduras imposibilitó en muchos casos la identificación de los fallecidos. A tal efecto especialistas de la Comisión de Identificación y el Departamento de Investigación Criminal de la República Federal de Alemania hizo posible la identificación de todas las víctimas.

Hoy día en el exterior del camping de Los Alfaques encontramos un mural conmemorativo en honor de las víctimas cobradas aquel negro y aciago día, con una estrella y una inscripción por cada uno de los caídos.

Misterios en la carretera

En las proximidades de Los Alfaques se producen unos inquietantes sucesos, unos inquietantes encuentros que no puedo menos que relatarles... Un vecino de Zaragoza, Javier Martín Moraleda, el 6 de Octubre de 2004 narra públicamente una historia tan impactante como conmovedora. Le sucedió un 19 de Agosto de 2004 cuando circulaba delante del camping de Los Alfaques, por la N-340, a la altura del kilómetro 159: «Al final de la recta, puse las largas del coche para ver mejor y entonces vi un grupo de unas 7 u 8 personas que miraban unos hacia atrás, hacia el campo y otros hacia la carretera. Estaban quietos, y me llamaron la atención... Uno llevaba un gorro para el Sol y un cubito de playa... pero me llamó mucho la atención... No tenía cara..., no tenía rostro». Aquello fue extremadamente extraño, extremadamente inusual.

Los primeros testimonios de extraños encuentros con «seres» o «espectros» en esta zona, en este punto kilométrico, nos llevan al lejano 1980, posteriormente se han seguido teniendo constancia de extraños sucesos, así al lugar han acudido investigadores de temas paranormales que han registrado sonidos extraños que creen identificar con psicofonías, las voces del misterio, la esencia de la vida y la muerte...

Permítanme presentarles a Juan José Rubio, Pedro Gómez y Miguel Delgado quienes se armaron de valor y acudieron a investigar estos hechos paranormales a este punto kilométrico en la N-340 de Tarragona. Allí un 18 de septiembre fueron testigos de lo imposible, porque ellos mismos pudieron ver como surgían varias personas en el arcén de la carretera para desaparecer apenas unos segundos después, como los despojos del tiempo que quieren decirnos que pese a todo siguen allí esperando unas vacaciones que jamás tuvieron.

Encontramos también la historia de un camionero llamado Fernando, una historia que cabalga entre la leyenda y la realidad... Fernando cubría la ruta entre Valencia y Tarragona, aquella noche de verano llevaba en la cabina del camión a su mujer y su hija. Al llegar al kilómetro 159 le sorprendió como un grupo de personas, casi a medianoche, estaba en el arcén de la carretera, con niños con gorros, cubos y palas para jugar en la arena. Fernando despertó a su esposa, Carmen, y le dijo sentirse incómodo: «Carmen, que estarán tramando esos niños que se esconden». Aquellos críos espectrales parecían huir del camión como si algo les atemorizara. A la mañana siguiente lo comentaron en la cafetería del hostal y el camarero les mostró un recorte de prensa que ponía: «Tragedia en la camping los Alfaques, 216 personas muertas al explotar un camión cisterna que transportaba materiales peligrosos». Entre la leyenda y la realidad...

Se me olvidaba comentarles que aquella cisterna dejó un cráter de 20 metros de diámetro por dos de profundidad según las crónicas de la prensa de la época... Y, no sé si se lo había comentado antes: todo ello a la altura del kilómetro 159 de la N-340 de Tarragona un 11 de julio de 1978...

Otras tragedias:

– El considerado mayor incendio del mundo sucedió en un teatro de la ciudad China de Cantón en 1845 y causó 1670 víctimas. Los incendios más importantes desde 1900 son los siguientes:

– 30 junio 1900: Muelles de Hoboken en Nueva Jersey (EEUU): 326 muertos.

– 20 septiembre 1902. Iglesia de Birmingham, Alabama (EEUU): 115 muertos.

– 30 diciembre 1903. Teatro Iroquois de Chicago (EEUU.): 602 muertos.

– 13 enero 1908. Teatro Rhoads de Boyertown, Pensilvania (EEUU): 170 muertos.

– 4 marzo 1908. Colegio en Collinwood, Ohio (EEUU): 176 muertos.

– 25 marzo 1911. Fábrica Triangle en Nueva York (EEUU): 145 muertos.

– 12 octubre 1918. Incendio forestal en Cloquet, Minnesota (EEUU): 400 muertos.

– 20 junio 1919. Teatro Mayaguez en San Juan de Puerto Rico: 150 muertos.

– 1921. Grandes almacenes Printemps de París: 150 muertos.

– 17 mayo 1923. Colegio en Camden, Carolina del Sur (EEUU): 76 muertos.

– 1923. Teatro de Chicago (EEUU): 583 muertos.

– Ópera Cómica de París: 103 muertos.

– 23 septiembre 1928. Teatro Novedades de Madrid (España): 90 muertos.

– 15 mayo 1929. Clínica en Cleveland, Ohio (EEUU): 125 muertos.

– 21 abril 1930. Cárcel de Colombus, Ohio (EEUU): 320 muertos.

– 1937. Teatro Antung en China: 700 muertos.

– 1938. Nouvelles Galeries de Marsella (sur de Francia): 103 muertos.

– 23 abril 1940. Sala de baile en Natchez, Mississippi (EEUU): 198 muertos.

– 28 noviembre 1942. Club nocturno Cocoanut Grove de Boston, (EEUU): 491 muertos.

– 6 julio 1944. Circo Ringling en Hartford, Connecticut (EEUU): 168 muertos.

– Octubre 1944. Incendio en Cleveland, Ohio (EEUU): 200 muertos.

– 7 diciembre 1946. Hotel Winecoff de Atlanta, Georgia (EEUU): 119 muertos.

– 5 abril 1949. Hospital en Effingham, Illinois (EEUU): 77 muertos.

– 10 febrero 1957. Residencia de ancianos en Warrenton, Missouri (EEUU): 72 muertos.

– 1 diciembre 1958. Escuela parroquial de Chicago (EEUU): 95 muertos.

– 16 diciembre 1958. Almacenes Vida, en Bogotá (Colombia): 83 muertos.

– 14 julio 1960. Asilo psiquiátrico en Ciudad de Guatemala: 225 muertos.

– 1961. Prisión de Tabaute (Brasil): 160 muertos.

– 17 diciembre 1961. Circo de Niteroi, Río Janeiro (Brasil): 323 muertos.): 152 muertos.

– 1961. Prisión de Tabaute (Brasil): 160 muertos.

A día de hoy nunca podremos decir que todos estos acontecimientos mortales no se puedan volver a producir pero en nuestra mano está poderlos evitar.


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