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Misterios en la ruta del peregrino

En ese Camino se busca algo más, algo más que responde a la necesidad de encontrarse a uno mismo y el “poder”, lo místico que nos da... Cualquier momento es bueno para iniciarlo, nunca es tarde y siempre te estará esperando

11 ago 2018 / 20:22 h - Actualizado: 11 ago 2018 / 20:31 h.
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Es una época en la que se fomenta que muchas personas puedan hacer el camino a tierras de Santiago de Compostela, la ruta del peregrino que es un viaje mucho más misterioso de lo que podríamos pensar.

Es el que tiene fe el que emprende el viaje, un viaje de autoconocimiento, soledad y oración. El camino es realizado por miles de peregrinos que cumplen promesa o buscan en su interior. Pero el peregrino cumple una serie de condicionantes por los que son identificados y en ese Camino se busca algo más, algo más que responde a la necesidad de encontrarse a uno mismo y el “poder”, lo místico que nos da... Cualquier momento es bueno para iniciarlo, nunca es tarde y siempre te estará esperando.

El peregrino a Compostela

Calzan botas fuertes y resistentes que aguanten el amplio camino por recorrer, abrigo que lo protege del frío y sombrero que lo resguarde del sol y la lluvia; también destaca el denominado morral y el bordón característicos; igualmente la calabaza colgada y que tiene como misión guardar agua o vino; finalmente un elemento imprescindible y característico: la concha o vieira.

Antes de comenzar el camino el peregrino ha de confesarse entregando al sacerdote lo hábitos que se llevarán de peregrinación que serán bendecidos; igualmente se le da el cordón y el documento que le acreditan como peregrino donde figuraba su identidad, parroquia, origen, destino...

Al llegar a Compostela el peregrino se aseaban en Lavacolla y ascienden por el Monte del Gozo o Monte do Gozo desde donde divisaban la Catedral. Al llegar a la ciudad pedían el certificado de haber cumplido con su peregrinación, siendo el mínimo requerido de haber caminado durante cien kilómetros a pie.

Compostela también era denominada como Campo de la Estrella y es tradicional abrazar por la espalda la figura del Apóstol y su esclavina de plata. En la Puerta Santa nos “recibirá” las estatuas del Apóstol Santiago, de Atanasio y Teodoro, sus dos discípulos.

Los restos del Apóstol

En el Códice Calixtino, que encontramos en la Catedral de Santiago de Compostela, podemos hallar un documento en el cual se dice: “Se considera que este cuerpo es inamovible, según el testimonio de San Teodomiro (sic), obispo de la misma ciudad, que en otro tiempo lo descubrió y en modo alguno pudo moverlo...”

Y es que hay imágenes, o representaciones de la Virgen, que cuando han sido trasladadas a otro lugar tras su hallazgo esta ha vuelto al emplazamiento original como movidas por unas manos invisibles, de forma milagrosa. Siendo el cuerpo presunto del Apóstol uno de estos a los compostelanos no le quedó más remedio que erigir allí mismo el santuario en honor al mismo.

Así, a lo largo del tiempo, sobre aquel mismo lugar se han construido diferentes templos teniendo siempre como referencia el inamovible cuerpo, a medida que crecía también lo hacía la ciudad dando como resultado un importante centro de peregrinación, un largo caminar –desde todos los puntos de España- que tiene como eje la Fe.

En la construcción del templo catedralicio sus arquitectos siguieron un sentido común en este tipo de edificios: la geobiología. Lugares de poder, también llamados, o aquellos que concentran el poder telúrico y su incidencia sobre el ser humano.

Los restos del Apóstol están guardados en una urna de plata la cual se ve adornada por dieciocho figuras.

Compostela: El cuerpo de Santiago

Se trata de uno de los grandes enigmas compostelanos, uno de los casos de verdad dudosa aceptada más intrigante, y a su vez, uno de los misterios que nos deja Santiago de Compostela.

El hallazgo del presunto cuerpo del apóstol Santiago se cree que fue encontrado por un eremita llamado Pelayo, este hombre se encontraba rezando en las inmediaciones de una Iglesia, la de San Fiz de Solovio. Estando encerrado en sus meditaciones y oraciones comenzó a escuchar unos cánticos que parecían venir de una masa de árboles llamada Libredón. Pelayo quedó impactado por el suceso y narró lo sucedido al obispo Teodomiro, que estaba en Iria Flavia, hoy la localidad de Padrón. El obispo escuchó atentamente aquel fiel sabiendo que la historia que le estaba narrando no era una ficción creada.

Así Teodomiro se desplaza al lugar junto a Pelayo, allí efectúa una serie de preparativos como el ayuno; transcurridos unos días se adentra en el bosque y encuentra una construcción en el que encuentra tres cuerpos enterrados; Teodomiro afirma que son los del Apóstol Santiago y sus discípulos Atanasio y Teodoro. Este hallazgo hizo que Teodomiro lo comunicara directamente al rey asturiano Alfonso II “El Casto” quién se desplazaría a Compostela y ordena construir allí un primitivo santuario en honor del Apóstol.

A raíz de este suceso comienzan a viajar muchas personas al lugar al enterarse de la noticia, todas ellas para rezar ante el cuerpo de Santiago, este sería el inicio de las peregrinaciones al lugar que actualmente se siguen realizando a través de las diferentes rutas xacobeas.

Las reliquias compostelanas

Dentro de la Catedral de Compostela nos encontramos con un lugar muy especial, es la llamada capilla de las Reliquias.

En 1955 se encontró el cuerpo y sepulcro del obispo Teodomiro, quién encontró –a indicación del eremita Pelayo- el presunto cuerpo del Apóstol Santiago. A la derecha encontramos otras ciento cuarenta reliquias y cuerpos de otros santos como Cucufate, Fructuoso, Susana y Silvestre, aunque los restos de estos últimos fueron reclamados por Portugal en 1992 y fue en 1994 cuando se devolvieron. Igualmente Fructuoso hizo lo propio con anterioridad, en 1966.

Destacable también la identificación del cuerpo del Apóstol Santiago, si bien ofrece más dudas creyéndose que también pudieran tratarse de los restos de Prisciliano.

Orígenes de la catedral de Santiago de Compostela

Los orígenes de la catedral de Santiago de Compostela son curiosos y evocadores de otros tiempos donde la construcción de este tipo de edificios iba más allá de la fe...

En época medieval comienza a elevarse, en su actual ubicación, lo primero que se tiene en cuenta es su orientación, una orientación exacta norte-sur. El lugar era el primitivo templo u oratorio que mandó construir el rey tras indicarle el lugar con los tres cuerpos hallados –entre ellos el presunto cuerpo del Apóstol Santiago- el obispo Teodomiro. Aquel oratorio era pequeño, practicado en barro cocido y mampostería. Las continuas peregrinaciones hicieron que allí se edificara algo más importante pues la afluencia de fieles era masiva y de gran importancia. Ya en las cercanías había otros tempos como el oratorio de Santa María de Corticela, el templo de El Salvador y el baptisterio de San Juan; todos ellos se fueron añadiendo al oratorio sobre el año 899, teniendo como rey a Alfonso III.

La catedral tiene diferentes zonas de interés que conviene conocer como la Cripta que fue obra del maestro Mateo y construida en el año 1168. Está repleta de simbolismos: capiteles con decoración vegetal, bóvedas con dos ángeles que representan la Luna y el Sol en clara alusión la bóveda celeste, al cielo, la Gloria, la noche y el día con su dualidad, el lado femenino y lo masculino, lo positivo y lo negativo.

El número de la Catedral de Santiago de Compostela

Si un número está relacionado con la catedral compostelana ese es, sin duda, el número 9, el número que nos indica “el trabajo acabado, el objetivo concluido”. Pero si nos detenemos a observar detenidamente la Catedral veremos que tanto en esta como en los edificios anexados esa relación entre estos y el número 9 se repite.

La basílica tiene nueve naves y están separadas por sesenta y tres (63 = 6 + 3 = 9) pilares y columnas.

Hay en la Catedral otras sesenta y tres vidrieras que iluminan las nueve naves.

Antes de la reforma que se comete en la Catedral existían nueve capillas absidiales.

La parte del coro tendría setenta y dos (72 = 7 + 2 = 9) sitiales para canónigos y catedralicios.

Que el número nueve se repita una y otra vez en la Catedral no es motivo casual y si realizado a propósito, el nueve es ese número que nos indica el trabajo concluido pero también la perfección. Así se ha encontrado en el Códice Calixtino mucho indicios de otros símbolos que deberían haber sido grabados y realizados pero que, finalmente, no se practicaron.

Arte y enigmas en su Catedral

Compostela: el Pórtico de la Gloria

Uno de los lugares más importantes de la Catedral es el denominado como Pórtico de la Gloria, una de las obras más significativas del románico universal que se acabó de construir hacia el año 1188 por el maestro Mateo y que tiene como insignia arquitectónica el estar distribuido en tres arcos de medio punto.

En el Pórtico de la Gloria se hace alusión al Apocalipsis de San Juan: “los cuatro vivientes y los veinticuatro ancianos cayeron delante del Cordero, teniendo cada uno una cítara y copas de oro llenas de perfumes, que son las oraciones de los santos...”

En el Pórtico de la Gloria se dan cita también otras alusiones como al triunfo del Hijo de Dios sobre la Bestia, la visión del Cordero; la bestia o bestias vendría representada por los monstruos inferiores, todo ello según la teoría expresada en 1965 por el profesor Otero Túñez. Viene representando al Apocalipsis: “tus puertas no se cerrarán con el día –porque allí no habrá noche- y traerá a ella el esplendor y los tesoros de las naciones”.

Los veinticuatro ancianos del Apocalipsis de San Juan están representados en el Pórtico de la Gloria, en su zona central; igualmente tenemos unas figuras coronadas por ángeles que son los Justos, a la derecha y a la izquierda, en el centro está Cristo.

Los pilares del Pórtico de la Gloria representan a los Apóstoles y profetas donde Santiago ocupa el lugar central bajo Dios, en el parteluz.

Encontramos en uno de sus extremos (izquierda) un ángel arrodillado que porta la columna en la que Cristo recibió el castigo de la flagelación. Otros dos ángeles portan dos elementos no menos significativos: la Cruz y la corona de espinas. Más a la derecha otro ángel porta la lanza de Longinos que atravesó el costado de Cristo, junto a él otros ángeles que llevan los clavos, una jarra con vinagre o posca (líquido que se le daba a beber al ajusticiado en la cruz), los látigos, la tablilla del INRI... Los atributos de la Pasión de Cristo.

Otras figuras representan a los apóstoles y profetas, según los expertos podría tratarse se Abdías, Amós, Joel y Oseas, así como Jeremías, Isaías, Moisés y Daniel (que posa extrañamente sonriente).

Ritual que se realiza en el Pórtico de la Gloria es hacer coincidir los dedos de la mano con las raíces del árbol a la vez que se reza, es la manera de dar las gracias por la peregrinación culminada.

Símbolos compostelanos

En Santiago de Compostela podemos encontrar diferentes signos y símbolos cuyo significado hemos de conocer. Se encuentran en puerta, dinteles, arcos, monasterio, la Universidad, la catedral y va más allá de un simple motivo decorativo:

Escudo con cinco estrellas: era el escudo de la familia Fonseca, fundadores de la Universidad; las estrellas pueden ser de seis a ocho puntas.

La Cruz de Malta y las barras: donde encontramos estos escudos son referencia de su otrora propiedad por parte del convento de Santa María la Real de Conxo.

La Cruz Potenzada integrada en un círculo: indican que la casa que tiene este escudo es propiedad del Hospital Real, hoy Hostal de los Reyes Católicos.

La Cruz de Calatrava: indican que es propiedad del convento de San Domingo de Bonaval, fundado por Santo Domingo hacía el año 1219.

Igualmente podemos encontrar otras formas representativas como:

Una paloma: es una alusión a la Santísima Trinidad; además puede ir acompañada por las letras S PV S, correspondencia con un lugar especial de la catedral de Santiago: la capilla del Santo Espíritu. Todas las casas que tenía una paloma grabada eran de su propiedad.

Un pino: si encontramos un pino grabado en un inmueble nos indicará que pertenecían a San Martiño Pinario; si va acompañado de las letras S y M significa San Martiño.

Una concha: allá donde encontremos la típica concha compostelana lo indicará que el inmueble fue propiedad de la iglesia compostelana, puede ir acompañada de las letras S y T que significa, o hace alusión a Santiago.

Interesante... ¿Verdad? Si así lo cree siempre es buen momento para seguir las flechas amarillas y buscarse así mismo en este singular camino llenos de misterios de la vida misma. “Caminante no hay camino, camino se hace al andar...”


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