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Terror: Cuando lo paranormal se manifiesta

La milagrosa intervención le salvó la vida pero no le pudo agradecer la acción porque al darse la vuelta no había nadie...

28 oct 2017 / 17:27 h - Actualizado: 28 oct 2017 / 20:28 h.
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Durante la construcción de un edifico de varias plantas en la ciudad de Sevilla se produjo un acontecimiento que marcó la vida de un albañil que trabajaba en la obra. Rematando la fachada del edificio la garrucha que sostenía el andamio móvil de polea se soltó y la plataforma quedó suspendida por uno de sus extremos. Nuestro protagonista quedó cogido bajo las axilas por una de las tomas del andamio sin posibilidad de alcanzar la cuerda desprendida, su vida pendía de un hilo...

Sin saber cómo una persona vestida de albañil al que jamás había visto ni conocía ni pertenecía a la obra lo sostuvo por la mano y con gran fuerza lo subió hasta lugar seguro salvándole así la vida. Cuando nuestro accidentado albañil acabó de bajarse de la cornisa de la azotea y al darse la vuelta no había nadie... su salvador había desaparecido, del edifico no bajó nadie, nadie subió desconocido ni bajo, sólo dos compañeros que acudieron en su auxilio al oír los gritos y que no se cruzaron con nadie.

Aquella milagrosa intervención le salvó la vida pero no le pudo agradecer la acción. Nadie supo quién era aquella persona y fueron muchos los que hablaron de un albañil fallecido durante la construcción del anterior inmueble que ocupaba el lugar del hoy fijado allí... ¿Pero quién puede asegurar esto con fiabilidad? ¿Quién puede asegurar que se trataba del fantasma del albañil fallecido? Acción fantasma o de un humilde trabajador sin ganas de recibir felicitaciones y agasajos, eso lo dejo a su buen criterio...

El vidente salvador

Aún son muchos los que –por desgracia– creen en falsos videntes y sanadores pero no todos tiene por qué englobarse en el mismo grupo de semejante ralea, a veces y cuando más desconfianza existe entre los ciudadanos ante estos determinados individuos vividores de la estafa y de la buena fe del prójimo se producen acontecimientos que te hacen –cuando menos– volver a tener una mínima suspicacia de verosimilitud en estos señores.

La videncia, cartomancia, mediunmidad, precognición y demás se apoya en el argumento de las supuestas dotes de determinados individuos para estar más cerca de otras realidades y otros conocimientos recibidos en estados variables conscientes o inconscientes en los que les son revelados datos, informaciones e imágenes de utilidad personal o para otra persona ante la que se intermedia. Pero son los pocos que realizan esta labor de forma altruística manteniendo una altura ética por lo alto de cualquier definición.

De esta forma nos encontramos ante un conocido vidente sevillano que el que acudió nuestro protagonista. Juan Rodríguez es un trabajador de una conocida marca de alimentación sevillana. Tenía una hija mala desde hace meses y había acudido a los mejores médicos y especialistas. Nadie daba con el problema de Juan y de su hija y agotado fue a probar suerte en el campo de la videncia. Fueron muchos los que le engañaron y estafaron y fueron muchos los que se aprovecharon de su desesperación.

Cuando casi había perdido la fe en semejantes individuos le recomendaron visitar a un vecino de la localidad sevillana de Cantillana. Éste señor tras charlar con Juan le comentó que si bebían del botijo a lo que nuestro protagonista en esta ocasión respondió que solo su hija lo hacía. El vidente o como quieran llamarlo le respondió que lo vaciara y que dentro vería a una salamandra en descomposición la cual era el causante de los males de la hija de sus desesperado visitante. Así lo hizo y con exactitud apabullante apareció el descompuesto animal. Impresionado vio cómo su hija recobró la salud y sano convirtiéndose hoy en día en una bellísima joven. El vidente no cobró nada ni aceptó nada.

La acción me merece todos los respetos del mundo. El testimonio de Juan se de sobras que es sincero y honesto. ¿Qué decir? Habilidad, suerte, casualidad, análisis de situación ante un cuadro médico o verdadera videncia. En este caso me quedo con lo último pero esto sólo es una raya en el agua...

La comunicación con el más allá

La comunicación con los muertos ha sido siempre una de esas extrañas atracciones que asolan las inquietudes humanas. La comunicación con el más allá, el saber cómo es aquello y si de verdad existe... alternativas mil para un enigma ante el que todo, absolutamente todos, no enfrentaremos y desvelaremos algún día.

En el ya lejano año de 1959, el investigador sueco Fiedrich Jüngerson captaba por casualidad extrañas voces registradas en su grabadora, voces inexistentes que tras un sin fin de pruebas y experiencias se concluyó con la posibilidad que esas mismas voces o registros bajo soporte magnético se trataran de las voces del más allá, de las «voces sin rostro» como las llamaría uno de los pioneros en materia de psicofonía de nuestro país: Sinesio Darnell.

A partir de ahí todo ha sido una increíble carrera tecnológica en la comunicación con el más allá hasta derivar en la grabación bajo formato de vídeo y en soporte magnético (que no digital) de las misterios voces las cuales ya tienen rostro. Las Psicoimágenes es al siglo XXI lo que las psicofonías lo fueron en el siglo XX.

Son muchas las «pruebas» y registros psicofónicos de misteriosas voces que irrumpen en nuestras grabadoras sin saber de dónde vienen o vinieron y sin saber muy bien que es lo que dicen con total fiabilidad. ¿Quién puede afirmar con rotundidad que esos registros en su totalidad provienen del otro lado, del más allá, de los muertos? Evidentemente tendríamos un gran número de casos de psicofonías y en todas se escuchan gemidos, llantos, reclamaciones y un largo etcétera de mensajes, recordemos las experiencias en Belchite y tendremos una buena muestra de ello.

Con los registros en vídeo sucede lo mismo. Son impresionantes las psicoimágenes captadas a lo largo y ancho de todo el mundo. ¿Quién no conoce la famosa imagen obtenida por el grupo canario y realizada ante los expertos de la revista Más Allá en el archipiélago canario?

Pero me surge una gran duda: todos desean saber cómo es el más allá, el otro lado. Se nos ha mostrado muchas imágenes de rostros de seres fallecidos y otras muchas imágenes... lo que no considero serio es decir que los seres fallecidos tienen un laboratorio desde donde se comunican –no creo que lo necesiten–, o las psicoimágenes de una joven pareja en la playa, o montados sobre un caballo o una fuente llena de palomas... Esto creo que no le da seriedad al polémico asunto de las psicoimágenes. Desde un plano aséptico te invita a sonreír y cuestionar todo esto. ¿Hablamos del más allá o de una idealización? ¿Puede nuestra mente idealizar un lugar y plasmarlo en registro magnético de vídeo? Si aceptamos –y es una opción ya aceptada por todos– que en muchas de las experiencias poltergeist y de apariciones o milagros han sido causadas por el inconsciente de un familiar –en la mayoría de los casos un adolescente– provocando fenómenos de visualización de imágenes translúcidas, ruidos, movimiento de objetos (en muchos casos pesados), etc. ¿Por qué no admitir que si nuestra mente es capaz de tales prodigios no pueda llevar de forma inconsciente una imagen captada -incluso sin ser recordada- de un ser fallecido a la nebulosa pantalla de nuestro televisor? No me considero un experto en esto pese a estar titulado en Electrónica Industrial y Telecomunicaciones, para ello tenemos a nuestros doctores en este campo como Pedro Amorós, José Luis Tajada, Carlos G. Fernández o Alfonso Galeano.

Creo que antes de admitir hipótesis planteadas por investigaciones de campo muy serias deberíamos de sopesar otras alternativas que evalúen y respondan con otras hipótesis al mismo fenómeno sin cerrar nuestras mentes a nuestro planteamiento inicial y cegados tal vez por mucho tiempo de seria, rigurosa y personal investigación. No creo que nadie, NADIE, pueda encontrarse en posesión de la Verdad. En el terreno que nos movemos (lo paranormal), no hay nada sujeto a normas fijas ni a nuestra Ciencia convencional, de hecho ni ella misma sabe explicar determinados fenómenos. Afirmar que hemos llegado a la conclusión de un fenómeno admitiendo como única vía de explicación nuestra hipótesis es un grave error.

Nuevos fenómenos paranormales en la Casa de las Sirenas de Sevilla

La casa de las Sirenas originariamente llamada ‘Recreo de la Alameda’, por estar situado precisamente en la Alameda de Hércules, zona con mucha historia también paranormal (referencia a nuestra ruta por la Alameda) Alameda de Hércules que tubo tiempos alternos de bonanza y decadencia, según la época.

Ya la historia de su construcción tiene su parte de misterio, porque sobre la construcción del edificio circulan dos versiones, una con tintes de leyenda y la otra si documentada, veremos si podemos encontrar en ellas la explicación a las presencias que ocupan el edificio, rumores que siempre han circulado por la ciudad y así también nos lo han contado diferentes testigos.

Cuentan que fue mandado a construir por la princesa Ratazzi, Mª Letizia Wyse Bonaparte, descendiente de Napoleón III, y que eligió Sevilla para su retiro, fue encargada al Barón Haussmann, que estaba de moda en París en la segunda mitad del siglo XIX, principios del XX, y sería allí donde la princesa esperaría a la muerte viendo la vida pasar en la Alameda a través de sus vidrieras, cortinas y encajes. ¿Será el fantasma de esta princesa, la dama con atuendo largo y de época que nos cuentan se puede ver y oír allí?

La otra versión que encontramos es la que tenemos documentada y dice que fue D. Lázaro Fernández de Angulo, Marqués de Esquivel, poderoso terrateniente, poseedor de una de las 20 fortunas más grandes y poderosas de la Sevilla de la época, el que decide construirse una casa palacio de tipo francés (única construcción de este estilo junto a La Casa Rosa que hay en Sevilla).

Su arquitecto fue Joaquín Fernández Ayarragaray (1861-1864), sobre una parcela de 1.800 m2, de los que 1.200 m2 son edificados, contaba con un patio central y jardines afrancesados, en las rampas laterales del edificio destacaban dos grandes figuras mitológicas de bronce de unas sirenas con pedestal y otras dos menores en las jambas de la portada que servirían posteriormente para darle el nombre popular de La Casa de las Sirenas, el conjunto se completa con otros dos edificios en los laterales que serían usados de caballerizas y almacén, lugar donde nos han comentado testigos que también han oído golpes y voces extrañas. Bien pues tan sólo 6 años después el Marqués vendió el palacete, pasando por diferentes dueños.

Pero nos interesa otra familia que sabemos habitó la casa, muy renombrada por la época la Familia Portilla, de la que se dice que allí murió uno de sus hijos, se desconoce el motivo por el que abandonaron la casa por los años 50. Y te hago referencia a esta familia porque allí nos comentan puede verse un niño, ¿será el fantasma de este niño el que nos cuentan se aparece en la buhardilla de la casa?

Continua pasando el tiempo y a la Alameda le llega su época de decadencia y es cuando la casa fue usada también como casa de citas. La casa se fue deteriorando, hasta quedar en ruina. Hablan que debajo de la casa hay unos túneles que pueden dar explicación a los ruidos, golpes y voces que allí se escuchan, aunque realmente esos presuntos túneles acabarían bajo la misma casa o en las cercanías ya cegados por el tiempo.

Ya en los años 90 la casa fue totalmente reconstruida convirtiéndose en el Centro Cívico del Distrito Casco Antiguo, desde entonces son numerosos los testimonios que hay de alumnos y profesores que participan en los talleres que allí se imparten y también del personal de seguridad que aseguran haber visto una figura etérea, oído pasos y golpes en su interior.

Pero el último evento paranormal, por así calificarlo, lo vive una persona que acudió a la Casa de las Sirenas atendiendo a otro fin cultural en la misma. La testigo nos narraba: «Llegué con bastante tiempo de la hora, siempre llego un poco antes pero aquel día llegué con una hora de antelación, claro, me puse a dar vueltas por la Alameda y al final acabé entrando, pasé al interior, al salón donde era el acto y allí estuve un rato, comencé a sentir como si un niño jugara en el pasillo, no me molestaba pero aquellos ruidos, al cabo del rato, comenzaron a ser incómodos. Salí y le pedí silencio. Era un chico de unos 11 años que jugaba allí, corriendo de un lado a otro, me llamó la atención su ropa por qué parecía de otro tiempo. Volví a entrar en el salón y entonces comenzaron a aporrear la puerta. Volví a salir pensando que era aquel chico pero no vi a nadie y fue cuando me dirigí a la puerta y se lo comenté al guardia. Me dijo que en el edificio no había ningún niño y que no se había escuchado ningún ruido. Me quedé helada. Fue cuando un señor que había allí, también para el mismo acto, me dijo que se hablaba de la aparición de un niño en este mismo edificio y que se trataba de un fantasma. Me quedé horrorizada aunque yo no sentí miedo».

Un nuevo suceso paranormal en un edificio encantado donde lo imposible se hace realidad.

Fue Aimée Michel, el sabio francés amigo de nuestro querido ufólogo catalán Antonio Ribera el que dijo aquello de «tener la mente abierta a todo y no creer en nada». Creo que esto mismo se puede aplicar a todos los terrenos de la Parapsicología y la Ciencia. Pero si gozamos de un espíritu inquieto, rebelde, con ánimos de encontrar la Verdad y ansiando saber más pese a nuestras limitaciones quizás deberíamos de recordar las palabras de Thomas Jefferson quién dijo «Una opinión equivocada puede ser tolerada donde la razón es libre de combatirla».


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