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100 días críticos de gracia hasta las autonómicas

Griñán concede la tregua de rigor al nuevo Gobierno de Rajoy, mientras el PSOE inicia su particular guerra dialéctica con el PP a sabiendas de que queda menos para las autonómicas.

el 22 dic 2011 / 20:59 h.

Cuando un nuevo Gobierno llega al poder, los partidos políticos firman un pacto de no agresión. Una tregua de cien días, una ley no escrita que casi todos respetan en democracia. La oposición espera primero a que el presidente elija a sus ministros y a que éstos formen a sus equipos. Luego observa cómo empiezan a girar los engranajes del Ejecutivo, si su programa electoral se plasma en la realidad pública o si cambia drásticamente. La oposición examina las medidas del Gobierno anterior que, pese a las críticas, se mantienen como estaban, y las leyes que se modifican, aunque funcionaran bien. El presidente andaluz, José Antonio Griñán, no tiene 100 días de gracia que regalarle a Mariano Rajoy, porque desde que éste juró su cargo hasta el próximo 25 de marzo (probable fecha de las autonómicas) faltan 96 días.

El nuevo presidente presentó a sus ministros hace tres días, y 24 horas después Griñán calificó el nuevo Ejecutivo como "un Gobierno absolutamente Rajoy, Rajoy por arriba, Rajoy por abajo". No aclaró si eso será bueno o malo para Andalucía. Se le preguntó si estaba dispuesto a concederle los 100 días de gracia, con una campaña electoral en ciernes y las autonómicas en marzo, y Griñán asintió con la cabeza y dijo que él siempre respeta la tregua. "Le concedo el que vaya poco a poco tratando de indicarnos el camino, que ahora no lo conozco".

Pero poco después el portavoz del PSOE en el Parlamento, Mario Jiménez, apareció en el mismo lugar en el que había hablado Griñán para agriar el tono contra los tres ministros andaluces del PP, que ayer juraron su cargo. Sobre Cristóbal Montoro, titular de Hacienda y Administración Pública, y sobre Miguel Arias Cañete, de Agricultura, recordó que ambos tienen "un currículum muy negro" respecto a Andalucía. Montoro fue "el brazo ejecutor y verdugo de las políticas de ahogo y castigo a Andalucía" en los Gobiernos de José María Aznar, dijo Jiménez, "cuando se negó la deuda histórica, no se pagaron 2.500 millones de financiación autonómica, no se reconocieron a más de 400.000 andaluces, Andalucía era una de las últimas comunidades en inversión por habitante y no se invertía conforme a población". A Arias Cañete, que ya fue ministro de Agricultura con Aznar, le llamó "gran destructor del sector primario", "un ministro Atila que no dejó que la hierba creciera tras su paso". Dicho esto, el portavoz socialista tendió la mano a Rajoy "para vencer a la crisis".

De las palabras del presidente andaluz, lo que más extrañó ayer fue su regocijo en las "similitudes" entre su Gobierno y el de Rajoy. "Hay cosas que se parecen mucho", dijo, entre orgulloso y divertido, como el que haya unido Hacienda y Administraciones Públicas, por un lado, y por otro Economía y Competitividad. "Esa es una apuesta que hicimos aquí y creo que da buen rendimiento", apuntó. El líder del PP andaluz, Javier Arenas, se paseó ayer, eufórico, por los pasillos del Parlamento, confirmando que él ha tenido mucho que ver en la elección de los tres ministros andaluces. Al oír los comentarios de Griñán sobre el nuevo Gobierno de Rajoy, Arenas repuso: "No hay quien le entienda. Dice que coincide con Rajoy, pero todo el mundo sabe que su modelo es Zapatero. Es muy atípico que Griñán abandone los colores socialistas, debe gustarle muchísimo lo que hace el PP", concluyó.

Fechas en marzo. Griñán se resistió ayer por enésima vez a descubrir la fecha definitiva de las autonómicas. Sólo ha confirmado que serán en marzo, un mes y pico después del 38 Congreso federal en el que se elegirá al nuevo secretario general del partido. En marzo hay dos domingos aparentemente inhábiles, uno por ser Domingo de Ramos y otro de Resurrección. Por eso la fecha más probable, y la que se le ha escapado ya a algún miembro de la ejecutiva regional, es el 25 de marzo. Arenas repite esa fecha casi a diario, como si él fuera el presidente, como si retase a Griñán a confirmarle o corregirle.La fecha final está muy condicionada por el congreso socialista. El presidente andaluz dijo que le parecía bien que surgieran manifiestos críticos que aportasen ideas al congreso del PSOE, pero censuró dos puntos de ese escrito, justo los que cargan contra la gestión de Zapatero.

Arenas pide a Montoro otra financiación autonómica

El líder del PP-A, Javier Arenas, aseguró ayer que planteará “desde el primer momento” al nuevo Gobierno de Mariano Rajoy la puesta en marcha de un nuevo modelo de financiación autonómica, porque con el actual Andalucía es, según él, “la última” comunidad en financiación per cápita.

En declaraciones a los periodistas en los pasillos del Parlamento andaluz, Arenas explicó que esta cuestión la ha hablado en diferentes ocasiones con el coordinador económico del PP, Cristóbal Montoro, nuevo ministro de Hacienda y Administraciones Públicas. “Se trata de una cuestión que plantearemos desde el primer momento, aunque habrá que ver el devenir de la crisis y las cuentas públicas para saber cuándo se puede formalizar”, apuntó el líder popular, quien reconoció que su primera exigencia ya está cumplida y que se refiere a que “Andalucía está en el corazón y en la cabeza de Rajoy”.

En relación al nuevo Gobierno de Rajoy, Arenas insistió en que está “muy satisfecho como español y andaluz”. “Es un buen Gobierno para España, muy comprometido con Andalucía. Es el Gobierno más reducido de la historia de la democracia y que representa la alternativa de la A la Z a lo que hoy supone la Junta”, insistió. Asimismo, consideró que “no hay quien entienda a Griñán porque dijo que coincidía con el discurso de Rajoy y ahora dice lo mismo con la estructura del Gobierno”. Ante ello, le recordó “que su modelo es el de Zapatero y Rubalcaba y que el nuestro el de Rajoy, que representa la alternativa al modelo de hacer política de Griñán”. Arenas afirmó que el discurso de investidura de Rajoy supuso un “gran programa reformista” frente al “inmovilismo conservador” de Griñán, “que no ha hecho una sola reforma”. “También ha supuesto un balón fiscal para las pymes y autónomos, cuando en Andalucía se suben los impuestos todos los días”. En su opinión, es “bastante atípico y extraño” que Griñán “abandone los colores del PSOE, el modelo ZP y Rubalcaba, por lo que debe gustarle mucho lo que hace el PP”. 

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