18 millones para becas, sin usar

Andalucía debe devolver al Gobierno el 15% del presupuesto para ayudas al estudio, porque el endurecimiento de los requisitos del Ministerio ha dejado al margen a miles de estudiantes

el 03 jun 2013 / 08:00 h.

Estudiantes preparando los exámenes de selectividad en una biblioteca pública. (A. J. Gómez) Estudiantes preparando los exámenes de selectividad en una biblioteca pública. (A. J. Gómez) Este curso, el Ministerio de Educación destinó un presupuesto de 122,6 millones de euros para becas de estudio en Andalucía, de los cuales la Junta perderá en torno al 15%: 18,4 millones con los que podrían sufragarse ayudas para 11.846 alumnos de FP y Bachillerato con rentas bajas. Ese excedente de casi 12.000 estudiantes son los que el año pasado obtuvieron una beca y este curso no la recibirán. El dinero presupuestado que no se utiliza no se quedará aquí, vuelve a las arcas del Ministerio, aunque sigan computando como gasto para becas de Andalucía, reconocen desde el departamento de José Ignacio Wert. Andalucía ha sido la primera comunidad autónoma en cerrar la convocatoria de solicitudes de becas de estudio de este curso –el plazo expiró hace unas semanas–. Cuando la Consejería de Educación cuadró el número de demandantes con el de becas concedidas, se dio cuenta de que, por primera vez, había sobrado un montante importante de la partida destinada por el ministerio. La Junta lo achaca al “endurecimiento de los requisitos para obtener una beca”, aprobados el verano pasado por el departamento de Wert. Sobre todo la nota mínima para acceder a las ayudas económicas, que hasta la fecha siempre había sido un 5 (bastaba con aprobar para conseguir la ayuda económica), pero que el Gobierno central decidió subirlo este curso hasta el 5,5, y el próximo año hasta el 6. El presupuesto de becas sale del Ministerio, y sólo dos comunidades autónomas tienen delegadas las competencias en la gestión y la tramitación: Andalucía y Cataluña. El resto de regiones, sostienen desde la consejería que dirige Mar Moreno, todavía no es consciente de la porción del presupuesto de becas que quedará desierta por haber elevado el listón a los estudiantes con más necesidades económicas. “El ministerio se ahorra ese dinero y los principales damnificados no somos las comunidades, sino los miles de alumnos que pierden la beca de estudios y, probablemente, la capacidad de seguir en la escuela, porque estas ayudas no están dirigidas a todos los alumnos, sino sólo a los de rentas más bajas”, denuncia Moreno. Lo que el Gobierno andaluz llama “endurecimiento de los requisitos de becas” se ha dejado notar en tres tipos de becas: la más importante es la ayuda compensatoria, que se ha alejado de los alumnos al subir la nota mínima exigible del 5 al 5,5. Hay 7.278 estudiantes que se han quedado sin beca por esta modificación (el ahorro alcanza los 14,6 millones del presupuesto). Las otras dos ayudas económicas son la de residencia y el suplemento de ciudades, que al hacerse incompatibles con otras becas también han dejado fuera a muchos estudiantes: 1.199 en el caso de la beca de residencia (3,07 millones de euros) y 3.369 en el suplemento de ciudades (682.695 euros). Moreno acudió hace 15 días a Madrid a entrevistarse con la número dos de Wert, la secretaria de Estado de Educación, Montserrat Gomendio, a quien le expuso el efecto que ha tenido el endurecimiento de las becas en el alumnado andaluz. Le mostró el cuadro con los datos de la convocatoria, con las solicitudes admitidas y denegadas. “Se os ha ido la mano”, dijo la consejera. Gomendio se comprometió a estudiar la documentación que le aportó Moreno, pero dejó claro que los criterios eran los mismos para todos los alumnos en toda España. El Ministerio de Educación esgrime la “cultura del esfuerzo” para defender su decisión de subir el listón de exigencia a los estudiantes que optan a una beca. “Me parece correcto exigirle más a quien quiera estudiar con dinero del Estado”, dijo Wert en el Senado. Andalucía no está de acuerdo con esa premisa porque, insiste, la beca de estudios, la de residencia y la de traslado la solicitan sólo los estudiantes sin recursos económicos, ya que sin la beca muchos no pueden seguir en la escuela. “¿Por qué hay que elevarle el listón exclusivamente a quienes tienen peores condiciones socioeconómicas?”, se pregunta Moreno. Para tratar de evitarlo y, en virtud del artículo 6 del reglamento de la conferencia sectorial de educación, Andalucía ha pedido discutir el asunto en la próxima reunión entre el ministro y las comunidades. Al encuentro llevará una documentación que sólo está en posesión de Andalucía y Cataluña, confiando en que el resto de regiones apoye la devolución del presupuesto de becas que han quedado desiertas, para redistribuirlas entre el alumnado con más necesidades.

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