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Economía

2012 se estrenará con recesión

En marzo España sumará dos trimestres en negativo, advierte el ministro de Economía. El primer efecto será el paro, que irá a peor.

el 26 dic 2011 / 12:18 h.

Los buenos deseos para 2012 se quedarán solo en eso, al menos, en el plano económico. España, lejos de remontar el vuelo, cerrará los primeros tres meses del año en recesión, que no es otra cosa que sumar dos trimestres consecutivos con tasas de crecimiento negativas. España regresará así a la recesión, de la que salió a principios de 2010, tras seis trimestres sumida en el signo negativo. La primera traslación se notará en el empleo, que seguirá empeorando.

Fue el vaticinio que ofreció el ministro de Economía y Competitividad, Luis de Guindos, que anticipó ayer que España entrará oficialmente en este estadio en el primer trimestre de 2012, cuando la economía española se contraerá, al igual que en el último trimestre de 2011, en el que el PIB descenderá entre el 0,2% y el 0,3%, según sus previsiones.

Durante la toma de posesión de los nuevos altos cargos de su Ministerio, donde apareció de forma inesperada el expresidente José María Aznar, De Guindos añadió que hacer previsiones más allá de seis meses es "muy difícil".

"Los dos próximos trimestres, que nadie se engañe, no van a ser sencillos ni para el PIB ni para el empleo", admitió, tras señalar que el perfil de 2012 será de "desaceleración", lo que debe ser un "acicate" para sacar adelante las reformas pendientes. De Guindos reconoció que llegan "tiempos difíciles", aunque resaltó que es el momento de tomar decisiones, para lo que cuenta con "el esfuerzo, la dedicación y la lealtad" de sus colaboradores, en referencia a los nuevos altos cargos del Ministerio de Economía.

Ayer tomaron posesión y juraron su cargo quienes le acompañarán en la ardua tarea que le queda por delante. Así, el nuevo secretario de Estado de Economía y Apoyo a la Empresa es Fernando Jiménez Latorre; el secretario de Estado de Comercio, Jaime García-Legaz; el subsecretario de Economía y Competitividad, Miguel Temboury Redondo y la directora del gabinete del ministro, Rosa María Sánchez-Yebra.

De Guindos les recordó a todos que van a jugar un "papel importante" en la economía española porque la agenda de reformas es "amplia y profunda", ya que, entre otras cosas, España tendrá un relevante papel en el futuro marco institucional del euro.

El nuevo ministro subrayó que su departamento tiene por delante tres tareas fundamentales: culminar la reestructuración del sector financiero, que es "imprescindible" para volver a la senda de crecimiento, acometer la reforma de los mercados y servicios y promover la integración de Ciencia y Tecnología en el departamento.

De la misma forma, el Ministerio de Economía tendrá que ayudar en la reforma laboral que implementará el Ministerio de Empleo y Seguridad Social y en la consolidación fiscal que perseguirá el Ministerio de Hacienda y Administraciones Públicas.

"Disfrutad ahora porque queda una agenda complicada", señaló De Guindos a los nuevos altos cargos del Ministerio, tras valorar el trabajo de sus antecesores, algunos "buenos amigos" como Alfredo Bonet o José Manuel Campa, que han dado "lo mejor de ellos" en una época "difícil" y para los que las puertas del Ministerio siguen "abiertas".

La toma de posesión estuvo presidida por De Guindos, que estuvo acompañado por la ministra de Fomento, Ana Pastor, y el ministro de Industria, Energía y Turismo, José Manuel Soria. Además, contó con la presencia del expresidente del Gobierno, José María Aznar -que reapareció en escena- y algunas personalidades del mundo económico y financiero, como el presidente de la patronal bancaria española AEB, Miguel Martín.

ANÁLISIS DE ZAPATERO. Ya sin la presión de la jefatura del Gobierno sobre sus espaldas, el expresidente José Luis Rodríguez Zapatero admitió que, según "todas las previsiones", 2012 será "un año con dificultades todavía serias" y que será en 2013 cuando podría empezar a haber "síntomas de recuperación" y, por tanto, "de generar más confianza a la ciudadanía que es un factor fundamental para superar esta durísima crisis".

Así lo asevera en una entrevista en Diario de León en la que, no obstante, subrayó que se trata de previsiones y que hay que tomarlas "siempre con un margen de cautela". El expresidente opinó además que la crisis no va a poner en riesgo las políticas "básicas" del Estado del Bienestar, sanidad universal, educación, pensiones y ley de dependencia. Sí admitió "problemas" "en el crecimiento de inversión en infraestructuras" y la racionalización de las administraciones públicas, que debería recaer en comunidades, ayuntamientos y diputaciones, aseveró.

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