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Economía

28.000 pequeños agricultores andaluces se quedarán sin ayudas de la PAC

En 2015, todos aquellos que cobren menos de 100 euros, en 2016, a partir de 200, y en 2017, desde 300. La letra pequeña reduce el impacto del recorte a grandes fincas. La PAC se complica.

el 04 ene 2015 / 12:00 h.

El importe exacto de cuánto cobrará cada agricultor andaluz de las arcas de Bruselas con la nueva Política Agraria Común (PAC) que acaba de entrar en vigor es aún un misterio, y ello pese a la tendencia a que los pagos sean cada vez más estables, sin grandes sorpresas entre campaña y campaña. Los cambios introducidos, entre ellos la nueva división de España que agrupa en 50 regiones productivas las actuales comarcas agrícolas que se toman como referencia para el importe de las subvenciones y las complejas operaciones que hay que acometer para la carga ganadera (número de animales posibles), complican sobremanera los cálculos y menguan la pretendida simplicidad que la Comisión Europea quería imprimir. Pero hay una certeza: no cobrarán quienes en 2015 arrojen sumas inferiores a 100 euros, 200 euros en 2016 y 300 euros en 2017. Y eso supone quitarse de encima a 28.000 beneficiarios andaluces en 2017, en torno al 10 por ciento de la cifra global de perceptores. El olivar es el cultivo andaluz que, por su extensión y número de agricultores, más presupuesto agrario recibe./ EL CORREO El olivar es el cultivo andaluz que, por su extensión y número de agricultores, más presupuesto agrario recibe. / EL CORREO Por la cuantía, hablamos de pequeños agricultores y ganaderos que tienen en las ayudas un complemento de renta. En no pocos casos su economía ni siquiera depende del agro pero sí ejecutan una actividad de mantenimiento de la finca, incluido su beneficio ambiental. Y aunque el importe sea escaso, la cuestión es que se erradica el incentivo. Los 300 euros constituirán, por tanto, un umbral mínimo. Pero la nueva PAC no sólo elimina la denominada modulación (recorte) que existía para los importes que superaran los 5.000 euros (la tijera: el 10 por ciento) para financiar los programas de desarrollo rural, sino que la alternativa, un tajo a partir de 150.000 euros, aparece con una letra pequeña que suaviza el impacto. En efecto, dos matices afloran. Uno, los primeros 150.000 euros que reciba un agricultor están libres del 5 por ciento de recorte establecido, un porcentaje que se aplicará «en la parte del régimen de pago básico (no depende de las producciones ni agrega los complementos) que sobrepase esa cantidad», según dice la redacción textual del Real Decreto del Ministerio de Agricultura que desarrolla la PAC para España. Es decir, si son 150.100, ese 5 por ciento afecta sólo a los 100 euros de exceso. Y dos, antes de proceder a la quita, se restarán los costes laborales relacionados con la actividad agraria incluidos los impuestos y las cotizaciones sociales. Con datos de 2012, en la comunidad andaluza había 1.034 beneficiarios que rebasaban el límite de 150.000 euros, apenas el 0,34 por ciento del número total pero que absorbían 386 millones, que conformaban en torno a una cuarta parte del presupuesto. Por tanto, se reduce en gran medida el alcance del objetivo comunitario de limitar las ayudas a los terratenientes, al igual que también existen coladeros para que empresas de dudosa actividad agroganadera (como inmobiliarias, aeropuertos, ferrocarriles, etcétera) y que habían sido vetadas por Bruselas puedan seguir acogidas al paraguas de las subvenciones comunitarias. Esta letra pequeña de la PAC en el BOE –este periódico dio buena cuenta de ella en jornadas previas a Navidad– acarrea más trámites administrativos para el agricultor o ganadero, que es el responsable último de comprobar que todos sus datos están bien. Y tal comprobación «nos depara grandes quebraderos de cabeza» en este año de arranque de la reforma de la PAC, relatan fuentes de Asaja Sevilla. Cabe recordar que cada ayuda puede tener cinco componentes: el pago básico, otro greening o verde, un complemento para jóvenes, una ayuda asociada a la cosecha, otra para el algodón. Y hay, asimismo, un régimen simplificado para los pequeños. Régimen simple para ‘chicos’ y atención a las nuevas comarcas El régimen simplificado para los pequeños agricultores y ganaderos se aplicará a quienes reciban menos 1.250 euros. Estos beneficiarios deberán poseer, en propiedad o arrendamiento, una superficie mínima subvencionable y sus derechos de ayudas no se podrán transferir, excepto por herencia. Los productores acogidos al régimen de pequeños agricultores estarán exentos del greening –estrictas exigencias en materia medioambiental–, así como de la convergencia interna – todos los derechos de pago deben tender hacia un valor medio uniforme dentro de un Estado miembro o región, según impone Bruselas–. Antes del 30 de septiembre de 2015, «se efectuará el cálculo provisional estimatorio» del importe de las ayudas para comunicar a quienes no alcancen aquella cifra si realmente quieren participar de ese régimen simplificado. El Ministerio de Agricultura, asimismo, ha publicado la no precisamente sencilla comarcalización agraria, que distribuye la geografía nacional en 50 regiones con similares catacterísticas productivas –rendimientos de cultivos y presencia de pastos–. Esta regionalización evita trasvases de fondos entre unas comarcas y otras por aquello de la convergencia que impone la nueva PAC, pero hay que tenerla presente para evitar sorpresas, dado que hay localidades que se segregan de sus tradicionales comarcas para pasar a otras.

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