Deportes

30.000 béticos ven la luz del túnel del tiempo

Cuando el Betis se halla de nuevo en posición de ascenso, una serie de acontecimientos favorables hacen pensar que el futuro pueda ser de color cada vez más verde esperanza. Por otra parte, ciertos episodios del partido con el Castellón también pueden servir de advertencia: que no se olvide nada de lo pasado.

el 22 mar 2010 / 23:49 h.

En una noche decididamente de primavera, primavera verde, 30.000 almas verdiblancas intuyeron una sensación nada nueva en la historia del Betis: divisaron en Heliópolis la luz al final de un túnel. Y, al mismo tiempo, se asomaron al túnel del tiempo. Ese túnel que, en la larga vida del Real Betis Balompié, se desliza entre recovecos de intensa brillantez y desciende a sótanos de la peor negrura. Siempre que el Betis ha parecido enterrado, ha terminado renaciendo. Para el que quiera liquidarlo, el Betis está hecho de un material muy duro: acero dulce. Club especialista en cimas y simas, emerge de los pozos más profundos. Casi siempre que creían que lo mataban, al final resultaba que está más vivo que nunca….

Y bueno: tan vivo como para ensartar cuatro victorias consecutivas. Tan vivo como para ir consolidando la cabeza de puente en la playa del ascenso, casi como se tratara del desembarco en Normandía: cuando por ahí afuera, en otras playas y otros barrios, no ya es que se escuche ruído de sables, sino el rugido del cañón. La pinta de lo que se está viendo tiene sabor a cambio de ciclo: ya se sabe que, de suyo, el Sol que se pone por el Oeste siempre vuelve a salir por el Este, por Oriente. Y Heliópolis es, como se sabe, la Ciudad del Sol.

El Soldado Ryan llamado Betis se ha enganchado al ascenso. Es lo que cuenta. Y debe aferrarse a esta playa con bota de acero, para poner rumbo inmediato a París: a Primera. El equipo tiene altibajos. Emana desentona. Se detecta cierta fragilidad anímica que volará con el viento de los puntos y las victorias. Más adelante, y si todo sale bien, tocará conversar con Víctor Fernández, el brillante capitán que habría hecho posible el rescate de este Soldado Ryan atrapado por un cerco acorazado. Insisto: atrapado… hasta que llegó el rescate a la orden de Víctor. De momento, 30.000 béticos divisaron ayer esa luz, la luz del final del túnel: en el túnel del tiempo. De momento no es poco. De momento…

  • 1