lunes, 18 marzo 2019
22:14
, última actualización
Local

38 fallecidos en unas elecciones clave para la seguridad en Irak

Con el tráfico vetado, sólo las granadas rompían el silencio en las calles.

el 07 mar 2010 / 19:41 h.

TAGS:

Un agente de la Policía iraquí cachea a los votantes que entran en un centro electoral en Bagdad.

Paradójicamente, una jornada electoral decisiva en la evolución de la seguridad iraquí, comenzó con numerosas explosiones que causaron al menos 38 muertos. Pese al derramamiento de sangre, los iraquíes desafiaron las amenazas terroristas y concurrieron a las urnas para elegir un nuevo Parlamento. Para esta elección, clave para la consolidación democrática del país, estaban convocados a las urnas 18,9 millones de votantes.
Del Parlamento elegido saldrá la próxima coalición gobernante y los diputados se encargarán también de designar al nuevo presidente, con menores funciones ejecutivas que el primer ministro. Desde primeras horas de la mañana, en las calles de Bagdad la imagen más frecuente era la de electores dirigiéndose a pie a los centros de votación, ya que durante la mañana rigió la prohibición al tráfico de vehículos que se mantuvo hasta el mediodía.


El silencio de la ciudad sólo quedaba roto por las explosiones que se oían por distintos puntos de la ciudad, en la mayoría de las ocasiones por granadas lanzadas por desconocidos. Según dijeron a Efe fuentes policiales, las explosiones causaron 38 muertos y unos 80 heridos, la mayoría en Bagdad, una cifra, sin embargo, relativamente baja comparada con la que se ha vivido en otras jornadas no electorales. "Yo he votado y no me importan las explosiones", dijo el funcionario público Abu Ali, de 32 años, en un colegio de la capital. "Estamos acostumbrados a estas bombas y creo que algunos de estos grupos están apoyados por el Gobierno para atemorizar a los suníes", afirmó su parte el también funcionario Abu Sayad, de 40 años. Una coalición terrorista con estrechos lazos con Al Qaeda había avisado de que intentaría impedir la votación, y cumplió su amenaza.
El más sangriento de los ataques tuvo lugar en el distrito de Ur, en el este de la capital, donde dos granadas de mortero que cayeron sobre dos edificios mataron a 25 personas y causaron 19 heridos, según fuentes del Ministerio del Interior. Las granadas cayeron incluso en la fortificada zona verde de la capital, donde se encuentran varios ministerios y embajadas, pero en ese área no hubo víctimas.


En un recorrido hecho por Efe por varios centros de votación de la capital hasta el mediodía se notó escasa afluencia de votantes, buena organización, ausencia de propaganda y, sobre todo, fuertes medidas de seguridad. El primer ministro iraquí, Nuri al Maliki, expresó su deseo de que las explosiones no desalentaran a los votantes. "Estos ataques no van a afectar en absoluto al estado de ánimo de los iraquíes", afirmó. Las autoridades electorales no han precisado cuándo estarán listos los resultados finales.

  • 1