500.000 trabajadores se exponen a quedarse sin convenio en tres meses

Si empresas y sindicatos no pactan antes de julio la renovación de los convenios colectivos, los empleados quedarán a merced del empresario

el 27 mar 2013 / 23:40 h.

Miles de sevillanos tomaron las calles para protestar por la reforma laboral del Gobierno de Mariano Rajoy. Miles de sevillanos en la manifestación contra la reforma laboral. Más de medio millón de trabajadores de casi 58.000 empresas andaluzas se exponen a quedarse sin convenio colectivo dentro de tres meses si antes del 8 de julio no se renegocian y firman los convenios caducados que están a expensas de renovación. Los datos, aportados por la Consejería de Empleo, indican que miles de trabajadores corren un riesgo inminente de quedarse sin una regulación específica de sus condiciones laborales. Sin convenio colectivo, a partir del 8 de julio los contratos de estos más de 500.000 empleados empezarán a regirse o bien por el convenio sectorial de rango superior (si existiera), o directamente por el Estatuto de los Trabajadores. Los salarios, las jornadas, las vacaciones, los permisos o la movilidad de cada empresa dependerán de un marco general, que no llega tan al detalle como los convenios de empresa. “El Estatuto o un convenio sectorial es un acuerdo de mínimos. Los convenios de empresa los usan de referencia y a partir de ahí tratan de mejorar las condiciones laborales. Todas esas mejoras son las que van a desaparecer el 8 de julio”, explica Dionisio Valverde, el número dos de UGT. Los sindicatos temen que las condiciones laborales de miles de trabajadores queden expuestas a la arbitrariedad del empresario y prevén que el efecto más inmediato será el hundimiento de los salarios. “Al quedar sin efecto la tabla salarial pactada en el convenio de cada empresa, el dueño de la firma podrá empezar a pagar a su plantilla el salario mínimo interprofesional (645,30 euros al mes), reconocido en el Estatuto de los Trabajadores”, explican desde CCOO. Ése sería el caso más extremo. Otra posibilidad es que la empresa mantenga los sueldos a su plantilla, pero pague menos a los futuros contratados. También podrán ampliar la jornada hasta 40 horas semanales, recortar los permisos o trasladar de destino a empleados sin acuerdo previo. El 8 de julio se cumple un año desde que el Congreso aprobó la reforma laboral. Ese mismo día habrán caducado en torno a 280 convenios colectivos en Andalucía (un tercio de los que existen), si antes las empresas y los sindicatos no han firmado su renovación. La reforma dio un año de plazo para cerrar la negociación colectiva, es lo que la ley denominó ultraactividad de los convenios colectivos. “Si el titular de la reforma laboral no hubiera sido el abaratamiento del despido, la gente habría entendido que el daño estructural es la voladura de la negociación colectiva. Lo que puede ocurrir a partir del 8 de julio es tremendo”, explican desde CCOO. Este periódico intentó sin éxito recabar la opinión de la patronal andaluza. una prórroga //  La ultraactividad de los convenios colectivos, también llamada prórroga automática o forzosa, es el estado en el que se encuentran esos 280 convenios en Andalucía, una vez que han sido denunciados por las partes y cuando ya ha expirado su vigencia inicial. Hasta la reforma laboral, salvo que los propios convenios establecieran un régimen distinto, los acuerdos mantenían su regulación normativa hasta que se firmase un nuevo convenio que sustituyera al anterior. Tras la reforma, la prórroga o ultraactividad se limitó a unos meses, con el 8 de julio como tope. El día siguiente las condiciones laborales de miles de trabajadores (hasta tres millones en todo el país) pasarán a depender de la discrecionalidad del empresario. “La patronal ha ido paralizando todos los convenios colectivos a sabiendas de que después del 8 de julio tendrán manos libres para hacer lo que quieran”, asegura Valverde. Eso sí, la reforma laboral también establece la posibilidad de que se pueda pactar una vigencia de la ultraactividad (prórroga) superior, incluso indefinidamente hasta la firma de un nuevo convenio. Muchos convenios andaluces contienen estas cláusulas, sin embargo, al estar firmadas antes de la reforma laboral, no está claro si mantienen su validez. Si esas cláusulas tuvieran vigencia, los convenios colectivos afectados se reducirían a 120, que afectarían a 338.000 trabajadores y 38.000 empresas los que desaparecerían el 8 de julio. De ellos, 80 serían convenios de empresas y 40 serían convenios de sector que irremisiblemente perderán su vigencia en tres meses (300.000 empleados afectados y 38.000 empresas). En el 50% de los casos quedará un vacío de cobertura legal, según la consejería. Los trabajadores del otro 50% empeorarán sus condiciones, porque los convenios provinciales que expiran suelen mejorar las del marco estatal. Los sindicatos y la consejería de Empleo coinciden en que “el aumento de la conflictividad que generará esta situación se da por seguro” y alertan de la “inseguridad jurídica” que se creará a partir del 8 de julio

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