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La pérdida de becas ‘expulsa’ de la Olavide a otros 700 alumnos

La crisis ha originado más alumnos necesitados, pero los requisitos de la ayudas son más duros. La Junta reclama a Wert que facilite las becas o habrá un éxodo en la Universidad

el 07 jun 2013 / 14:45 h.

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220611_fot_universitarios:upo_olavideLa crisis y el endurecimiento de los requisitos para obtener una beca de estudios se han conjurado para vaciar las aulas universitarias de los alumnos con más necesidades económicas. Esta es la voz de alarma que la Junta ha hecho llegar al ministro José Ignacio Wert, y a la que los rectores andaluces empiezan a ponerle cifras. La Universidad Pablo de Olavide (UPO) acaba de perder en torno a 700 estudiantes cuyas matrículas han sido anuladas ante la imposibilidad de hacer frente al segundo pago de las mismas. El rector Vicente Guzmán ha seguido los pasos de su homólogo en la Hispalense, al denunciar sin ambages que la pérdida de alumnado se debe, en parte, al polémico decreto de becas del Ministerio de Educación, que ha puesto el listón más alto a los estudiantes con rentas más bajas. Esta misma semana el rector de la Hispalense, Antonio Ramírez de Arellano, aseguró que 13.000 estudiantes de su Universidad no han obtenido las ayudas solicitadas. Las aulas se vacían, pero el Ministerio no ha subido el umbral de renta mínimo para acceder a una beca. Éste sigue siendo el mismo desde el curso 2010/2011. ¿Qué está ocurriendo entonces? Lo que pasa es que desde 2010 la economía no ha dejado de caer en picado, de modo que aunque el umbral de renta no se haya movido, ahora hay más familias por debajo de él que antes. La crisis ha hecho aumentar el número de beneficiarios potenciales de becas. Pero mientras la economía de las familias bajaba, los requisitos para acceder a las becas generales de estudio subieron. El Ministerio decidió el verano pasado elevar los parámetros de exigencia para obtener una ayuda: en lugar de un 5 de nota como hasta ahora, se requiere un 5,5 este curso, y un 6,5 el que viene (el decreto tiene una entrada en vigor gradual de dos años). Además para mantener la beca, los universitarios deben aprobar el 90% de las asignaturas matriculadas de cualquier carrera (hasta ahora bastaba con el 80%), excepto en Arquitectura y las Ingenierías, para las que ahora se exige un 65% de materias aprobadas, cuando antes era un 60% [ver cuadro de la evolución]. En Andalucía hay 62.000 estudiantes con becas generales, 83.000 si se suman las de movilidad y otras categorías. La Junta amortiguó la subida de las tasas universitarias, aprobada también por Wert, para que sólo tuviera efecto a partir de la segunda matrícula, y en mucho menor medida que en otras regiones (un precio único para todas las titulaciones de 17 euros al año). Por eso la consejería que dirige Antonio Ávila, responsable de política universitaria, achaca la pérdida paulatina de universitarios al endurecimiento de los requisitos de las becas. Creen que el año que viene, cuando el listón suba hasta el 6,5, el efecto será mucho peor, por eso tanto la Junta como los rectores andaluces reclaman a Wert que eche el freno antes de que se produzca un éxodo de alumnos con rentas bajas fuera de las universidades. Sin recaudación // El rector de la UPO explicó a Europa Press que el menor número de becas otorgadas no se ha traducido en una mayor recaudación debido al aumento del dinero a pagar por los estudiantes. Aunque se incremente el número de alumnos pagadores, éstos lo hacen de menos créditos, sobre todo los de segundo, tercer y cuarto año, por lo que “lo recaudado es menor”. Guzmán recuerda que un segundo efecto que se pretendía era el de disuadir de continuar en el sistema universitario a aquellos alumnos que tardaban mucho en completar sus estudios, por lo que se esperaba un impacto “muy negativo” en las terceras y cuartas matrículas, sobre las que recaería un coste muy superior. Pero ello no se ha dado en la medida en que estas circunstancias afectan mayoritariamente a créditos sin docencia –con derecho a examen pero sin poder dar clases–, más baratos que aquellos con docencia y, por tanto, más fáciles de abonar. El decreto de becas para el próximo curso, que avanzó ayer Abc, elevará la nota mínima de acceso, como estaba previsto, pero además vinculará la cantidad de la ayuda al rendimiento académico. Habrá una cantidad fija, que se medirá como hasta ahora según renta y requisitos académicos mínimos, y otra cantidad variable: a menor renta y mejor nota, mayor será la dotación de la parte variable de la beca.

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