8.500 empleados se quedan sin el convenio que blindaba sus derechos

El Pacto por el Empleo logra reducir el impacto de la reforma laboral en Andalucía. Junta y agentes sociales evitan que el fin de la negociación colectiva dañe 500.000 empleos

el 08 jul 2013 / 23:00 h.

Los derechos laborales de casi 8.500 trabajadores andaluces, hasta ayer blindados en sus convenios colectivos, han quedado hoy a expensas de lo que decidan los empresarios, los cuales, en virtud de la reforma laboral que aprobó el Gobierno hace un año, ya sólo tendrán que atenerse al acuerdo de mínimos que establece el Estatuto de los Trabajadores o el convenio sectorial si lo hubiera. La fecha del 8 de julio de 2013, ayer, estaba señalada en el calendario de aplicación de la reforma laboral desde el verano de 2012.

Los firmantes del Pacto andaluz por el Empleo el pasado 21 de marzo, durante la rúbrica. Los firmantes del Pacto andaluz por el Empleo el pasado 21 de marzo, durante la rúbrica.

Se sabía que a partir de hoy, todos los trabajadores de empresas con un convenio colectivo caducado dejarían de regirse por una regulación específica de sus condiciones laborales: los salarios, las jornadas, las vacaciones o los permisos pasarían a depender de un marco general, mucho menos específico y menos garantista que el convenio que venían disfrutando. El ejemplo paradigmático es que los dueños de las 404 empresas andaluzas que no han renovado sus convenios pueden legalmente, desde hoy, obviar la tabla salarial de sus trabajadores y empezar a pagarles el sueldo mínimo interprofesional (645,30 euros al mes).

Hace un año, el impacto calculado de la reforma laboral y del fin de la negociación colectiva en Andalucía era funesto: 357 convenios estaban en el aire, y eso afectaría a 73.576 empresas y 693.028 empleados. Sin embargo, este devastador pronóstico no ha llegado a materializarse. A finales del pasado mes de marzo, el Gobierno andaluz y los agentes sociales –la patronal y los sindicatos UGT y CCOO– firmaron el pacto por el empleo, un acuerdo que comprometió a las partes para agilizar y reactivar la negociación colectiva en Andalucía, intentando minimizar lo más posible el impacto de la reforma laboral. Cuando se iniciaron las negociaciones, algunas empresas y sus comités de trabajadores ya habían pactado nuevas condiciones laborales por su cuenta, reduciendo el balance de daños a 280 convenios colectivos que, no obstante, seguían afectando a 58.000 empresas y medio millón de trabajadores.

La firma del Pacto por el Empleo permitió que el Consejo Andaluz de Relaciones Laborales, órgano adscrito a la Consejería de Economía (integrado por Junta, sindicatos y patronal) impulsara un plan especial de seguimiento y desbloqueo de los convenios colectivos afectados por la reforma laboral. Fruto de esa negociación “se logró la firma o prórroga de tantos convenios afectados como los que se habían acordado en los ocho meses anteriores”, explican fuentes de la consejería. Finalmente, cuando ha llegado el temido 8 de julio de 2013, el número de trabajadores afectados contabilizados tanto por los sindicatos como por la patronal se ha reducido a 8.480 repartidos en 404 empresas (63 convenios colectivos no renovados).

Además, 93 convenios colectivos que afectan a 111.118 trabajadores y 8.823 empresas, pese a no haberse renovado expresamente, prevén cláusulas de ultraactividad (prórrogas) hasta final de año o hasta la firma de un nuevo convenio colectivo suscritas con anterioridad a la entrada en vigor de la reforma. “Los convenios no decaerían porque la misma reforma contempla la posibilidad de pactar nuevas condiciones durante la prórroga”, explican fuentes sindicales.

Ultraactividad // La reforma laboral del Gobierno, duramente espoleada desde Andalucía por la Junta, dio un año de plazo a los empresarios y sus plantillas para cerrar la negociación colectiva (la ley bautizó esa prórroga ultraactividad). Hasta el verano pasado, salvo que los propios convenios colectivos establecieran un régimen distinto, los acuerdos entre las partes mantenían su regulación normativa hasta que se firmase un nuevo convenio que sustituyera al anterior. Pero la reforma puso un límite (el día de ayer) a esa prórroga. En toda España se han buscado acuerdos para evitar que los derechos laborales queden en manos de la discrecional del empresario. Si cuando se aprobó la reforma se estimó en tres millones el número de empleados afectados, ayer quedaban fuera de convenio en torno al millón.

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