Local

A-400, Europa y El Salvador

La construcción del A-400 va a buen ritmo y la UE está actuando bien ante la crisis, mientras que en El Salvador gana el centro-izquierda.

el 16 sep 2009 / 00:34 h.

El A-400M sigue adelante. Sigue adelante la construcción del macroavión de transporte militar, A-400M, cooperación reforzada de siete países de la UE, más Turquía y Sudáfrica, por la empresa aeronáutica EADS, un consorcio franco-alemán con significativa participación española (la antigua CASA) y que tiene a Sevilla como centro clave de ensamblaje final y junto a Toulouse y Hamburgo, forma parte del importante triángulo industrial del proyecto.

Digo que sigue adelante porque sufrió importantes retrasos por problemas empresariales que se han ido resolviendo y permanece una cartera de pedidos de 180 aeronaves. Para Andalucía, y más en tiempos de crisis, es vital el desarrollo de este proyecto que dará, ya los da en parte, trabajo, en empresas directa o indirectamente involucradas, a miles de trabajadores.

El debate europeo, hoy.Está de moda denigrar a la Unión Europea (UE). Y se hace, sobre todo, por analistas y políticos que son europeos y se llaman europeístas. Sostengo que sus argumentos no se sostienen. Dicen que no existe política europea ni estrategia de futuro. No es verdad.

La UE está reaccionando adecuadamente a la crisis económica-financiera mundial y lo está haciendo unida y coordinada. Son los EEUU de Obama los que están europeizando con sus políticas el futuro de su país, empezando a crear el estado del bienestar que existe en Europa desde hace cincuenta años.

La UE, los EEUU y las economías emergentes actuarán juntos en le G-20 de Londres. Y a su vez la UE está en la fase final de sus reformas institucionales ratificando éste años el Tratado de Lisboa, que probablemente entrará en vigor antes de que termine 2009.

Falta que en el nuevo referéndum irlandés, en septiembre, la respuesta sea positiva. Los sondeos así lo indican porque los irlandeses, que están sufriendo un fuerte impacto de la crisis económica, han comprendido que están mejor protegidos dentro que fuera de la UE.

Es cierto que son muchas cosas a la vez : elecciones al PE en junio, elección después de nueva Comisión Europea y posteriormente la compleja aplicación de las normas contempladas en el Tratado de Lisboa. Pero Europa marcha, vaya que sí.

Elecciones claves en El Salvador.Como jefe de la Misión de Observación Electoral de la UE en El Salvador me tocó ser testigo, y algo más, del triunfo histórico del centro-izquierda representado por el periodista político Mauricio Funes como presidente del país.

Es la primera vez en la historia que la izquierda llega al poder en ese golpeado país que ha sufrido la explotación de la oligarquía cafetera, con matanzas incluidas, una guerra civil que duró doce años (1980-1992) y hasta el asesinato por los "escuadrones de la muerte" del coronel D,Aubuisson del arzobispo de San Salvador Monseñor Romero y de los jesuitas de la UCA.

La campaña fue extraordinariamente tensa y polarizada con unos medios claramente a favor de la derecha (Arena), trufada de extrema derecha y un aparato del poder (presidencia, fiscalía, ministros) dedicados a denigrar al candidato de la oposición. Y aún así éste ganó por 2,6 puntos de diferencia.

El grupo de países que lidera el socialdemócrata Lula gana un adepto y Centroamérica, quién lo diría!, se llena con Colom en Guatemala, Oscar Arias en Costa Rica, Torrijos en Panamá e incluso la tendencia progresista de Honduras, con el caso particular de marxismo-caligulismo nicaragüense, de gobierno de centro-izquierda.

Brown, en el Parlamento europeo.El remier británico compareció por vez primera en el pleno del PE en Estrasbrugo y lo hizo con un apasionado y convincente discurso europeísta, completado con el enfoque de cómo será en Londres la inminente reunión del G-20. "De esta crisis salimos juntos o nos hundimos juntos", vino a decir. La mayoría de los portavoces de los grupos mostraron su apoyo a las ideas de Brown, que incluían temas sociales y medioambientales, con excepción, como no, de los soberanistas antieuropeos, algunos de su propio país.

  • 1