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A la Champions de verdad sin sufrir

El Atlético de Madrid cumplió sin sobresaltos su último trámite hacia la fase de grupos de la Liga de Campeones, en la que competirá por segundo año seguido, tras imponer su superioridad frente al Panathinaikos, incapaz de asustar a los rojiblancos en el duelo de vuelta (2-0), tras el 2-3 de la ida.

el 16 sep 2009 / 07:41 h.

El Atlético de Madrid cumplió sin sobresaltos su último trámite hacia la fase de grupos de la Liga de Campeones, en la que competirá por segundo año seguido, tras imponer su superioridad frente al Panathinaikos, incapaz de asustar a los rojiblancos en el duelo de vuelta (2-0), tras el 2-3 de la ida.

No necesitó mucho el Atlético para solucionar la eliminatoria. Desde el duelo de ida de hace una semana no había duda de la superioridad rojiblanca ni de las limitaciones del Panathinaikos, por mucho que el conjunto griego ganara en ambición e intensidad en su puesta en escena en el estadio Vicente Calderón.

Pero no fue suficiente para interrumpir el viaje del equipo madrileño hacia la Liga de Campeones en el partido de vuelta, aún más cuando en apenas cinco minutos, en su primera ocasión del choque, la fortuna sonrió al Atlético, en un remate del uruguayo Diego Forlán que el central Lukas Vintra se introdujo en su portería.

No fue una primera parte excesivamente brillante del conjunto rojiblanco, que, aún así, controló el encuentro con comodidad y generó oportunidades con facilidad, porque cada combinación de medio campo hacia adelante generó un caos inesperado en la defensa griega.

En ataque mostró algo más el Panathinaikos antes del descanso. Incluso, disparó más veces a portería que su rival, pero ni tuvo la misma sensación de peligro, con dos acciones del argentino Leto, otras tantas del francés Cissé y una inmejorable de Vintra, que cabeceó alto con todo a favor, ni le tembló el pulso al guardameta Sergio Asenjo en su debut en el Vicente Calderón.

La última ocasión, instantes antes de irse a los vestuarios para el intermedio, fue un aviso serio para el Atlético, también impreciso en el arranque de la segunda mitad, pero que ya no dio más margen a la esperanza del Panathinaikos, por lo menos ofensivamente, a pesar de la entrada de Salpingidis, incomprensible suplente.

No hubo más sustos para la portería rojiblanca ante un rival que ya había asumido su eliminación, pero sí más opciones de gol locales, aunque contadas, como un lanzamiento de falta de Antonio López y un disparo lejano de Raúl García. Ambos se perdieron muy cerca del poste izquierdo de Galinovic.

Así, entre bostezo y bostezo de la grada, un cabezazo y un tiro de Diego Forlán, la expulsión con roja directa de Cissé por una dura entrada sobre el brasileño Paulo Assuncao y un amenazante disparo de Leto, caminó el partido, cerrado con un gol del argentino 'Kun' Agüero y con el Atlético en Liga de Campeones

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